Economía
Lacunza y Álvarez Agis coincidieron en pedir un plan para salir del cepo
Los ex funcionarios consideraron que se necesita un programa para negociar con el FMI. Lacunza reconoció que fue un error liberalizar por completo el mercado de cambios.

Emmanuel Álvarez Agis y Hernán Lacunza cerraron el ciclo de charlas de 2020 de Quinquela Fondos esta mañana con un pingpong interesante que tuvo más coincidencias troncales que diferencias respecto del diagnóstico de la delicada situación que atraviesa la economía y una posible salida.

El primer consenso de varios se centró en la necesidad de un plan económico que despeje dudas sobre cuál es el puerto al que quiere rumbear el Gobierno y el sendero por el que piensan llegar a destino.

El moderador del encuentro, Federico Diez, empezó el debate preguntándole a Lacunza por su experiencia en el trazado de un plan como ex ministro de Economía, a lo que lo primero que aclaró fue que "No es lo mismo hacer un plan de contingencia para 4 meses, como fue en aquel momento, que para 4 años", que es lo que se le viene reclamando al equipo económico de Alberto Fernández desde el sector privado. "El horizonte es bien distinto", agregó.

Para Lacunza, "No está claro el puerto hacia donde vamos" y esa falta de rumbo se vio reflejada en "el mercado cambiario, que es la primera caja de resonancia de las inconsistencias macro". Por eso cuando se tomaron medidas que reforzaron el cepo la brecha subió, cuando se tomaron medidas en sentido contrario cayó y en ambos casos con la constante pérdida de reservas.

En este sentido, celebró una señal "auspiciosa" y es que "aparentemente se alinea el discurso" y se coordinan las acciones del Banco Central y el Ministerio al ofrecer activos sustitutos a la moneda extranjera, que hicieron caer a los dólares paralelos. "Una brecha del 80% es un poco mejor pero igual de inmanejable que una de 130%, no está claro que eso sea suficiente", dijo el ex ministro de Macri al tiempo que evaluó que con el bajísimo nivel de reservas líquidas "la situación es objetivamente delicada".

Y aunque el puerto no esté claro, celebró que Guzmán "conscientemente está intentando que haya menos olas". En este sentido, reconoció que aunque el ministro explicitara una estrategia o un plan "no está claro que este sendero sea estable en términos políticos" y recordó que episodios que cuestionaron el respeto a la propiedad privada como el intento de expropiación de Vicentin, el DNU de viernes a la noche para declarar servicio público a internet y una "vocación no definida" para frenar la toma de tierras.

Por su parte, Agis remarcó que el cepo de 2011-2015 fue puesto con muchas más reservas que las que contaba Lacunza cuando puso el límite el 200 dólares y que fue una política de torniquete, pero in crescendo, no tan abrupta como en 2019. Además, comentó que la gente ya aprendió a buscarle la vuelta al cepo y por eso esta vez fue tan rápido el incremento en la brecha, al que le sumó errores de respuesta del Gobierno a la pandemia que generaron un exceso de liquidez, aunque reconoció que de haber sido para 3 meses -como estimaban en marzo economistas e infectólogos- no hubiesen sido erróneas.

Respecto de la falta de un plan, el director de la consultora PxQ advirtió su preocupación por el hecho de que "las herramientas económicas empiezan a tener color partidario, eso es preocupante", dijo y señaló el peligro de que para Guzmán un "plan sea un ppt que se presenta en Wall Street y después no se cumple" -cuando Perón mismo tenía planes quinquenales- y que ahora "el cepo parece tener color político" incluso si el actual cepo lo puso el gobierno anterior y si "los economistas coincidimos casi todos en que Argentina necesita de cierto nivel de control de cambios hasta recuperar su moneda".

Si bien Álvarez Agis no le espetó a Lacunza personalmente el haber puesto el cepo, el ex ministro recogió el guante y reconoció que fue un error del gobierno anterior creer que al país le convenía una apertura total de su cuenta capital porque no resistió la euforia inicial con carry trade ni el bajón posterior.

"El acuerdo con Emmanuel es que la Argentina por su historia no esté preparada para un régimen de perfecta movilidad de capitales y fue un error del Gobierno pasado pensar que sí", dijo al tiempo que reconoció que una "regulación prudencial va a hacer falta", en especial para regular la entrada voluntaria de capitales y con prohibiciones compulsivas sobre su salida.

'La Argentina por su historia no esté preparada para un régimen de perfecta movilidad de capitales y fue un error del Gobierno pasado pensar que sí', reconoció Lacunza.

Sobre este punto sumó que también es un error de diagnóstico del Gobierno actual no mostrar "ni decisión ni voluntad de ir aflojándolo".

A lo que Álvarez Agis recordó que en el caso de Islandia, el FMI auspició un cepo con una hoja de ruta para el Banco Central e hitos objetivos de acumulación de reservas y superávit comercial que le permitieron en el transcurso de 8 años ir desarmando las restricciones cambiarias paulatinamente. Por el contrario, "Acá el gobierno empezó con un discurso bastante flojo de que iba a aflojar el cepo y a los 6 meses lo apretó más generando la percepción de que el cepo llegó para quedarse. El cambio de discurso llegó bastante tarde cuando la situación se deterioró mucho", dijo y señaló que las medidas de Pesce del último 15 de septiembre fueron un ajuste al torniquete por encima de la imaginación de la mayoría de los economistas.

Un programa de cara al FMI

Para Álvarez Agis, la relación entre la política monetaria y la financiera va a ser definitoria de un acuerdo con el Fondo Monetario porque el Presupuesto 2021 requiere del financiamiento por el equivalente a unos 10.000 millones de dólares. Si el Gobierno tiene éxito la semana que viene en la colocación de 750 millones de dólares de bonos de largo plazo contra letras en pesos de corto plazo, puede reducir para el año que viene las necesidades de financiamiento y también la cantidad de emisión monetaria con la que se financie en déficit.

Por eso para él, la negociación con el FMI se reduce a si avalan que el Gobierno emita al 70% o si ponen sobre la mesa unos 5.000 millones de dólares de financiamiento fresco. Porque por lo demás, el resto del nuevo acuerdo con el FMI será de desembolsos que coincidan con los vencimientos de deuda del acuerdo anterior para su cancelación.

Para Álvarez Agis, la negociación con el FMI se reduce a si avalan que el Gobierno emita al 70% o si ponen sobre la mesa unos 5.000 millones de dólares de financiamiento fresco.

En tanto, para Lacunza, a la hora de negociar con el FMI se acaban los relatos y empiezan los números, por lo que lo primero es hacer un plan, lo segundo es hacerlo creíble y lo tercero es negociarlo con el FMI. En este sentido, remarcó que hay razones para que el dólar sea más bajo que el paralelo, pero que sin reservas, la disyuntiva está entre devaluar de forma ordenada o desordenada.

También auguró que Guzmán tiene posibilidades de llegar al híbrido que quiere entre la ausencia de exigencias de reformas estructurales de un Stand-By y el largo plazo de un acuerdo de Facilidades Extendidas, extensible hasta los diez años.

"Como decía Emmanuel, no es que hace falta un tipo de cambio de $130 a $150, seguramente es menos de eso el tipo de cambio de equilibrio, pero no es solo una cuestión fiscal, sino también de lo monetario y financiero. Primero hay que hacerlo al plan y segundo hacerlo creíble -que para este Gobierno es más difícil que para otros- y tercero negociarlo con el Fondo. De modo que la salida del cepo sea con un trauma acotado".


Publicar un comentario
Para enviar su comentario debe confirmar que ha leido y aceptado el reglamento de terminos y condiciones de LPO
Comentarios
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellas pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento de terminos y condiciones será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.
4
El peor error fue devaluar en agosto del 2019, como pago (consecuencia) de los resultados provisorios de las PASO.
Mejor hubiera corregido el rumbo, deshaciendo del lastre y carga de Peña y otros malos asesores... buenos para campañas, pero muy malos para gobernar
3
El fondo pide gran devalueta para el oficial para avalar programa y soltar un poco de verdes, ellos quieren cobrar y necesitan gran superávit comercial, lo divertido será ver como alverso vende el ajuste a la gilada kuka...jajaja
2
Siguen hablando estos desastres??
1
"Lacunza reconoció que fue un error liberalizar por completo el mercado de cambios."

Cuánto descaro,por el amor de dios...