El gobierno de Lula da Silva habrÃa dado luz verde a la devolución del célebre "cañón cristiano" a Paraguay, según anticipó el diario brasileño O Globo. De concretarse, la decisión pondrÃa fin a un reclamo histórico: la pieza de artillerÃa paraguaya está hasta ahora exhibida como reliquia en el Museo Histórico Nacional de RÃo de Janeiro, una suerte de trofeo de la Guerra de la Triple Alianza.
"Hasta el momento no hemos recibido comunicación formal alguna de Itamaraty", dijo un funcionario de CancillerÃa a LPO. El Ejecutivo de Santiago Peña se mantiene a la espera de un documento oficial que confirme el gesto de Lula y establezca las condiciones para el traslado del cañón, catalogado como patrimonio histórico en Brasil.
El reclamo por el retorno del cañón adquirió una renovada fuerza tras las declaraciones del lÃder del PT sobre el inicio de la guerra de la Triple Alianza que precipitaron una reunión con el embajador de Brasil en Asunción, José Antonio Marcondes de Carvalho, un diplomático experimentado, funcionario de carrera de Itamaraty y con llegada al Palacio Benigno López.
Fue el vicepresidente Pedro Alliana quien le entregó una carta al embajador donde le sugerÃa que la devolución era un "gesto de fraternidad" necesario para reparar heridas históricas y, subrepticiamente, un salida elegante para Lula, que habÃa herido un poco más el vÃnculo con Peña al apelar a una versión revisionista de la guerra que predomina en Brasil.
Alliana sostuvo que la restitución del cañón, junto con documentos y otras piezas históricas, ayudarÃa a cerrar una herida abierta en la memoria colectiva del paÃs. El vice insistió el fin de semana en un acto homenaje a los niños mártires de Acosta Ñu.
El Gobierno no esperaba que Lula ensayara un pedido de disculpas con sabor a reparación histórica. El cañón cristiano es un sÃmbolo de la resistencia paraguaya durante la guerra que comenzó en 1864 y terminarÃa hacia 1870, a un costo humano y material calamitoso.
Fue fundido en Ybycuà con el bronce de las campanas de las iglesias de todo el paÃs para ser capturado por las fuerzas brasileñas en 1868. Desde entonces, el cañón permanece como un trofeo de guerra en el Museo Histórico Nacional de RÃo.
El viernes pasado, Peña admitió que los comentarios de Lula fueron "una argelerÃa" y aclaró que el diálogo con su par brasileño era fluido. El presidente recordó que el lÃder del PT tuvo gestos de integración con Paraguay, como el trabajo realizado para la fijación de la tarifa vigente en Itaipú.
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