El Gobierno de Santiago Peña acelera su apuesta por convertir a Paraguay en un polo digital regional y ya perfila una negociación clave por más energÃa con Lula da Silva. La ofensiva del presidente comenzó a tomar forma en su gira por Taiwán, mientras sigue pendiente el diálogo con Brasil por el Anexo C del Tratado de Itaipú, que rige el funcionamiento de la binacional.
La estrategia del oficialismo apunta a garantizar el suministro eléctrico necesario para sostener acuerdos como el que acaba de firmarse con el mandatario taiwanés Lai Ching-te para la instalación de uno de los centros de Inteligencia Artificial más grandes del mundo, como aseguran en el Ejecutivo.
Desde el entorno de Peña dijeron a LPO que el objetivo pasa por posicionar al paÃs dentro del negocio global de las nuevas tecnologÃas y transformar el excedente energético en inversiones de alto impacto, a pesar de las dudas sobre la disponibilidad de energÃa y la infraestructura que se requiere para su distribución.
Lula quiere patear la negociación por Itaipú hasta después de las elecciones en Brasil
El cambio de escenario ya comenzó a sentirse en Itaipú. Mientras que por cuatro décadas Paraguay apenas retiraba el 20% de la energÃa que le corresponde y Brasil utilizaba el 80%, hoy el consumo paraguayo escaló hasta el 36%, lo que reduce el margen brasileño al 64%.
"Durante 40 años Brasil se llevaba el 80% y Paraguay el 20%. Hoy Paraguay ya retira el 36%. Hay un incremento natural por el consumo, y las criptomonedas ya representan USD 350 millones para la ANDE. Nosotros tenemos que migrar hacia eso", explicó a este medio una fuente de la binacional.
Según datos de Itaipú y la empresa estatal, Paraguay dispone actualmente de unos 2.500 megavatios libres en horarios normales. En momentos de máxima demanda, el sistema llega a consumir unos 5.000 megavatios de los aproximadamente 7.000 que le corresponden al paÃs en base al acuerdo de la hidroeléctrica.
En el oficialismo consideran que esa disponibilidad abre una oportunidad inédita para captar inversiones tecnológicas. "Un solo proyecto de data center te puede consumir entre 700 y 1.500 megas. Siempre se habló de que Taiwán nos daba migajas, pero esto es algo muy importante", se entusiasmó un funcionario sobre el centro de IA con los taiwaneses.
El equipo de energÃa de Mburuvicha Róga impulsa las llamadas "industrias convergentes", vinculadas a IA, centros de datos y manufactura tecnológica, una apuesta por convertir energÃa barata y en teorÃa abundante en empleo industrial y dólares de exportación.
Pero la hoja de ruta energética de Peña también genera cuestionamientos. La falta de nuevas centrales hidroeléctricas y solares, y la capacidad real de las fuentes alternativas, encendió alertas en sectores técnicos y polÃticos que advierten sobre el ritmo acelerado del consumo.
En paralelo, la ANDE endureció los controles contra la criptominerÃa ilegal y comenzó a imponer lÃmites temporales en contratos electrointensivos, varios de ellos con vencimientos proyectados hacia 2027, como parte de un plan de ahorro.
Desde la oposición insisten en que el Gobierno profundiza un modelo extractivista sin generar suficiente valor agregado y cuestionan las tarifas preferenciales otorgadas por Félix Sosa a rubros de alto consumo energético.
"Estamos creciendo a un ritmo del 14,4% y este último trimestre llegamos al 17,4% anual. ¿En cuánto tiempo se acaba eso? El año que viene consumimos una turbina más de Itaipú. ¿Qué se está haciendo para generar nueva energÃa?", dijo Mercedes Canese, exviceministra de Minas y EnergÃa y actual asesora parlamentaria.
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