En un tono fuerte no acostumbrado, el canciller Rubén RamÃrez Lezcano llamó a Nicolás Maduro "usurpador del poder" en un programa de televisión, una postura que marca la lÃnea dura adoptada por Santiago Peña respecto a Venezuela y el distanciamiento con Lula da Silva y sus pares progresistas en la región.
A la par, Paraguay se sumó a la serie de controles fronterizos que aplican Argentina y Ecuador para evitar el ingreso de supuestos chavistas, una medida que espera ser leÃda en Washington y pone a Peña en sintonÃa con los gobiernos derechistas de América del Sur, hoy alineado con la administración Trump.
"Nicolás Maduro no es un jefe de Estado, es un ursurpador del poder ilegÃtimo en la conducción del régimen. Lo que nosotros estamos haciendo es observar el proceso, consideramos que Maduro es un terrorista", dijo Lezcano en el programa Mesa de Enrique Vargas Peña en ABC TV.
Peña sobre la captura de Maduro: "Su caÃda solo puede ser una buena noticia"
El canciller elevó su discurso para estar a tono con el ala más dura del gobierno, siendo que el cartismo, a lo largo de su existencia polÃtica como movimiento, tuvo posiciones más moderadas respecto el chavismo.
Lo mencionado por RamÃrez coincide con un comunicado que Paraguay emitió el sábado, cuando se confirmó el secuestro de Maduro y su traslado a Estados Unidos. "Paraguay reafirma su compromiso con la resolución pacÃfica de las controversias. No obstante, nuestro paÃs habÃa alertado oportunamente sobre la deriva insostenible de Venezuela, bajo el mando de Nicolás Maduro, cabecilla del Cartel de los Soles", rezaba el comunicado.
Institucionalmente, CancillerÃa ya no se refirió el sábado a Maduro como presidente, sino como narcotraficante. El año pasado, el Gobierno habÃa designado al Cartel de los Soles como agrupación terrorista, además de reconocer como mandatario electo a Edmundo González Urrutia, tras las denuncias de fraude de la oposición. El chavismo jamás mostró las actas y mantuvo al sucesor de Hugo Chávez en el Palacio de Miraflores.
Claudia rechaza el ataque de Trump a Venezuela: "No traerá democracia ni estabilidad"
Al inicio de la gestión de Peña, el gobierno buscó restablecer el diálogo con Venezuela, paÃs con el que Paraguay mantiene una controversia sobre una deuda arrastrada desde la época de Nicanor Duarte Frutos por la provisión de combustible de PDVSA. Ese acercamiento fracasó a raÃz de la condena internacional a Caracas tras los comicios y sobre todo con la alineación completa de Peña a Trump: allà se acabaron los esfuerzos.
Antes de Trump, Peña se mostraba abierto a una posible solución multilateral sobre la crisis polÃtica en Venezuela, encabezada por Lula. En cambio, en la actualidad viró de posición e ignoró las incomodidades que pudiera causarle a Brasil. Lula es uno de los contrincantes geopolÃticos de Trump, que intentó deportar a brasileños sin respetar las formas y marcarle la cancha al lÃder del PT con su avance sobre el Caribe.
El coloradismo siempre tuvo cercanÃa con la oposición venezolana y criticó duramente al chavismo, excepto Duarte Frutos, que se alineó con los gobiernos progresistas de la región en la década del 2000. En 2016 el canciller de Horacio Cartes, Eladio Loizaga pidió la expulsión de Venezuela del Mercosur. En 2019, el entonces presidente Mario Abdo BenÃtez reconoció a Juan Guaidó como presidente de Venezuela. El mes pasado, Peña viajó hasta Noruega para acompañar a MarÃa Corina Machado a recibir el Nobel de la Paz.
Regionalmente, Paraguay se encuentra en la vereda de Argentina y Ecuador, que justifican el secuestro de Maduro, ignorando violaciones del derecho internacional. El propio vicecanciller VÃctor Verdún restó importancia a las convenciones internacionales en el programa del domingo de Luis Bareiro y fue recriminado por el excanciller de Abdo, Euclides Acevedo.
Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas.