
Parado junto al cuerpo de su hija, el filósofo ultranacionalista Alexander Dugin aseguró a quienes asistÃan al velorio que "el enorme precio que tenemos que pagar solo puede justificarse por el mayor logro: nuestra victoria". Al mismo tiempo, el ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, prometió que "no habrá piedad" contra los autores materiales e intelectuales del ataque, que según el Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB) llevan a Ucrania. El Kremlin ya decidió que les cobrará a los ucranianos el asesinato de Daria Dugina.
Las potencias occidentales entienden que por sobre la opacidad que cubre la explosión del sábado pasado está la intención de Rusia de reforzar la invasión a Ucrania. La Casa Blanca acaba de anunciar un nuevo paquete de ayuda militar por casi 3 mil millones de dólares, el más abultado hasta el momento, básicamente porque la administración Biden pronostica más meses de guerra. El canciller alemán Olaf Scholz también prometió dotar a Kiev de armamento por 500 millones de euros.
En seis meses de guerra, el avance de Rusia es evidente, pero como reconoció el ministro de Defensa, "el ritmo de la ofensiva se ralentiza". Serguéi Shoigu dijo que se trata de una decisión deliberada para evitar bajas entre los civiles, aunque los combates no hacen más que recrudecer en la región del Donbás, al este, y en la zona de Jersón, al sur de Ucrania. La invasión parece haberse convertido en una guerra de desgaste en la que las fuerzas rusas se están estancando. La ocupación, por consiguiente, también es desafiada por los ucranianos.
En la ciudad ucraniana de Mijáilovka, ocupada por Moscú, el alcalde tÃtere voló por los aires al igual que Dugina el fin de semana. Ivan Sushko no es la primera autoridad de ocupación en morir en los territorios controlados por los soldados de Vladimir Putin. Los colaboracionistas son el blanco predilecto de la resistencia ucraniana. La población local está complicando el dÃa a dÃa de los invasores. El medio independiente ruso Meduza sostiene que los referéndums de "unificación" con Rusia en las regiones ocupadas de Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiya, previstos para la primera mitad de septiembre, tendrán que esperar.
Aunque Ucrania hable de más de 45 mil soldados rusos muertos desde el comienzo de la invasión, lo cierto es que el Kremlin nunca ha confirmado esa cifra. Tampoco ha confirmado las versiones sobre deserciones e insubordinaciones en el frente. Como técnicamente se trata de una "operación militar especial" y no de una guerra, las autoridades rusas apenas pueden imponer un castigo penal. El asesinato de Dugina podrÃa cambiar pronto el panorama general de la guerra.
Los sectores ultranacionalistas rusos, que defienden la expansión territorial, el imperialismo eslavo y la destrucción de Ucrania, piden a Putin que deje de gastar dinero para alentar el reclutamiento y que llame a una movilización general, es decir, que declare formalmente la guerra a Ucrania. Analistas consultados por LPO arriesgan que el ataque podrÃa tratarse de una operación de "falsa bandera" para redireccionar el sentido de la invasión o bien para ganarse a los más belicistas.
Putin apura la anexión del 20% de Ucrania para neutralizar la contraofensiva de Zelenski
Serguéi Glazyev, un antiguo asesor económico de Putin, llamó a una movilización total tras el asesinato de Dugina. Parlamentarios y propagandistas por igual vienen reflotando por estos dÃas la idea de una "desnazificación" definitiva de toda Ucrania. Es la misma retórica que usó Putin para justificar la invasión. Mientras, el presidente Volodimir Zelenski prometió que las tropas ucranianas recuperarán la penÃnsula de Crimea, anexada por Rusia en 2014. El mandatario turco, Recep Tayyip Erdogan, el único mediador más o menos exitoso, pidió a Putin que devolviera Crimea.
La increÃble celeridad con la que el FSB resolvió el caso de Dugina genera más sospechas. El periodista ucraniano Denis Kazansky dice que la presunta autora material del atentando, Natalia Vovk, estaba en la lista de los criminales más buscados por Rusia desde abril de este año, por lo que la entrada de Vovk al paÃs serÃa una falla nada menor de los servicios de seguridad rusos. Las incongruencias alimentan los rumores, algo que el Kremlin aspira a explotar al máximo para perseguir sus objetivos dentro y fuera de Rusia.
Este miércoles Yevgueni Roizman, exalcalde de Ekaterimburgo, la cuarta ciudad de Rusia, fue detenido por llamar invasión a la invasión y no "operación militar especial". Uno de los efectos domésticos del asesinato de Dugina es el reforzamiento de los cÃrculos ultranacionalistas y la persecución de los disidentes que aún no han terminado en la cárcel o en el exilio. Putin necesita desterrar cualquier crÃtica al curso de la guerra y generar el mayor consenso posible en torno a la consolidación de la ocupación.
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