Diputados
Bronca en Cambiemos porque Monzó ayudó a la oposición a sesionar
El presidente de la Cámara de Diputados demoró el inicio de sesión y frenó un intento por levantarla. Camaño lo insultó y luego lo elogió.

Emilio Monzó se vistió de virtual aliado de la oposición para que la Cámara de Diputados tenga su primera sesión del año, con un temario de 78 proyectos elegidos por el PJ, el kirchnerismo y el massismo, todos incómodos para Cambiemos.

Mauricio Macri y Marcos Peña prefieren que los recintos estén vacíos durante el año electoral y Monzó, para cumplir, ignoró los reclamos de la oposición para abrir el de Diputados, pero no consiguió evitar un pedido de sesión especial.

Sólo podía frustrarse si no había quórum y así parecía suceder: pasada media hora había 127 bancas ocupadas, dos menos que las necesarias para comenzar. El excéntrico salteño Alfredo Olmedo, aliado en los papeles de Cambiemos, levantó la mano para pedir la palabra y finalizar la sesión, pero Monzó lo ignoró.

Le dio 10 minutos de plazo a la oposición para llegar al número, lo suficiente para que Leopoldo Moreau y Rodolfo Tailhade abandonaran la bicameral de inteligencia, cruzaran la plaza de los Dos Congreso y ocuparan sus bancas.

No fue la última contribución a la causa opositora: iniciada la sesión, detuvo una maniobra de sus pares para levantarla por falta de quórum y se ganó la rabia de los macristas de paladar negro, que caminaban incrédulos por el recinto.

Monzó le dio más tiempo a la oposición para llegar al quórum y luego frenó un intento de Lospennato para levantar la sesión. Camaño, que lo había insultado, lo felicitó.  

La jugada la había ejecutado su protegida Silvia Lospennato, secretaria parlamentaria de Cambiemos, que ni bien empezó el debate advirtió que Tailhade y Moreau se habían ido otra vez y por lo tanto no sería fácil que la oposición reuniera 129 votos. 

Mientras los diputados aplaudían en homenaje a los caídos en la guerra de Malvinas, Lospennato recorrió las bancas de sus pares para ordenarles, al oído, que no volvieran a sentarse.

Sin una mayoría era imposible votar la habilitación de cada proyecto, un trámite simbólico porque al no haber pasado por las comisiones se necesitaba dos tercios y la oposición no puede reunirlos por su cuenta.

Pero los oficialistas no se conformaban con evitar que se aprueben, sino que pretendían cerrar el recinto e impedir los discursos en contra Macri. "Lo que pretendemos y nos parece lógico y razonable, habiendo conseguido el quórum, es que se nos permita fundamentar cuáles son los motivos que nos llevaron a convocar esta sesión", pidió Agustín Rossi, mientras miraba al oficialistas parados, algunos recorriendo la sala esperando el final.

Con sus compañeros parados, Juan Manuel López, de la Coalición Cívica, tomó el micrófono y le pidió a Monzó votar la habilitación de todos los proyectos, para que no le quede opción que levantar la sesión por falta de quórum.

Pero no lo hizo y un discurso de Graciela Camaño los ridiculizó más. "Esto que están haciendo ustedes hoy, que vienen haciendo desde hace tiempo, que es no permitir que el Congreso funcione, ¿no les da un poco de vergüenza? A mí sí me da vergüenza, nunca me pasó, porque venía acá y trabajaba. No podemos seguir cobrando si no hacemos un carajo", gritó. Y acusó de "lacayo del Ejecutivo" a Monzó por haber fraguado a su palabra.

Luego tuvo que retractarse, porque mientras hablaba el tablero volvió a marcar 130 presentes y no por el retorno de los kirchneristas que estaban en la bicameral. Aparecieron diputados opositores que habían llegado tarde y a la cuenta se sumaron Mónica Schlotthauer, de la izquierda, y el santiagueño Bernardo José "Pepe" Herrera, que habían jurado unos minutos antes, o sea, no estaban en la suma del quórum que abrió la sesión.

"No voy a poner a disposición ninguna moción. Sigue la sesión como habíamos acordado", silenció Monzó a López, mientras muchos macristas lo miraban furiosos por haberle regalado tiempo a la oposición.

Ezequiel Fernández Langan, cercano a Marcos Peña, buscaba explicaciones ante Nicolás Massot, jefe del PRO, pero ajeno al fallido pase de baile de sus dirigidos. Lospennato entraba y salía del recinto para evitar explicaciones incómodas sobre su jefe, quien quizá como nunca antes exhibió su incomodad con la hoja de ruta trazada en la Casa Rosada para que Argentina no tenga Congreso en funciones.

Monzó quería irse hace un mes, se lo pidió a Macri en una gira por India, pero no lo dejó. "Aguantame", fue la respuesta del presidente. No le está siendo fácil. 

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8
monzo hace como que da quorum, el congreso hace como que legisla y nosotros nos hacemos los que les creemos y dejamos que este circo nos lleve puestos
7
Fulbito para la tribuna. El pueblo se caga de hambre y estos payasos se pelean por boludeces, tratando de mostrar quien la tiene más larga . Soluciones para el hambre, ninguna....
6
Monzó????

Te bancamos.-
5
Cuando sos peronista...,

S o s. P e r o n i s t a......

Les quedo!!!!???
4
le deben muchisimo a Monzó, ratas caprichosas, ¿y ustedes que le han dado a Monzó a cambio de haberle exigido tanto?
3
Como le va, Monzo? trate de llevarse bien con la oposicion, no sea cosa que en unas semanas, quien le dice, sea presidente por 60 dias.
2
La vieja Camaño le dijo de todo... Fue TT en Tuiter... pero "lo peor ya pasó"... andá...
1
El macrismo, republica, democracia y coso