El Departamento de Estado de Estados Unidos designó como terroristas al Primer Comando de la Capital y al Comando Vermelho, lo que le permitirá a Donald Trump usar la fuerza militar para atacar a estos grupos de origen brasileño.
La medida fue siempre resistida por Lula Da Silva, pero aceptada por Santiago Peña, quien se adelantó a la jugada de la administración republicana en octubre pasado.
En marzo, el gobierno de Donald Trump habÃa anunciado que preparaba la clasificación del PCC y el Comando Vermelho como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO, por sus siglas en inglés). El Departamento de Estado concluyó la documentación técnica y se espera que Trump oficialice la designación el 5 de junio.
La medida desató una crisis diplomática entre Washington y Brasilia, ya que el gobierno de Lula ve con preocupación una posible injerencia externa en su territorio con la excusa de combatir a las organizaciones criminales, ahora catalogadas de terroristas por la ley estadounidense.
En una nota, el Planalto dijo que la medida estadounidense es "arbitraria" y alertó sobre riesgos a la soberanÃa nacional, al sistema financiero y al Pix. "Quién define cómo se clasifica y combate el crimen dentro de Brasil son los brasileños, con sus instituciones, sus leyes y sus fuerzas de seguridad", finalizó la nota.
El temor de Brasil no es solo simbólico. La designación como FTO convierte en delito federal el apoyo material a la organización designada, habilita el congelamiento de activos y abre la puerta a operaciones militares unilaterales en el exterior.
Durante el diálogo entre Washington y Brasilia, el gobierno de Lula citó el caso venezolano como un mal precedente. En julio de 2025, Washington comenzó ataques navales tras designar como terrorista al Cartel de los Soles, y los pocos meses, en enero pasado, fuerzas estadounidenses secuestraron a Nicolás Maduro en Caracas.
Este precedente enciende todas las alarmas en Brasil ante el escenario de una eventual intervención similar en su territorio bajo el manto de la lucha antiterrorista. "Estoy muy triste con la noticia", reconoció este viernes el mandatario brasileño.
"A Brasil también le conviene el acuerdo que tenemos con Estados Unidos"
El gobierno de Lula insiste en que ambas organizaciones están motivadas por el lucro, no por fines polÃticos o ideológicos, y que su tratamiento debe seguir siendo criminal, no terrorista, un argumento que parece no haber convencido a su par norteamericano.
Con las elecciones presidenciales a la vuelta de la esquina, el tema se convirtió también en un arma polÃtica interna. La derecha brasileña presionó para que EEUU avanzara en la clasificación y debilitase asà a Lula y sus candidatos. Pero en Paraguay el anuncio fue recibido con júbilo por parte del Gobierno.
El ministro del Interior, Enrique Riera, reconoció que EEUU podrá intervenir en territorio extranjero, incluso sin el consentimiento del paÃs "anfitrión", amparado en su legislación antiterrorista. Esta cuestión no le generó ruido, más bien lo contrario. De hecho, Riera dijo que el paso dado por la administración Trump favorece a Paraguay "para trabajar coordinadamente".
Pero el Gobierno tendrá que poner en práctica un fino equilibrio para acompañar los planes estadounidense de manera cautelosa sin confrontar abiertamente a Brasil.
Casualmente este viernes, Paraguay y Brasil firmaron un acuerdo de cooperación policial y de seguridad fronteriza y también el denominado "Compromiso de Asunción 2026 contra la Corrupción y el Crimen Organizado", en plena reunión de los ministros del Interior y Seguridad del Mercosur, celebrada en el Hotel Crowne Plaza de la capital.
Peña participó de la cumbre junto a sus ministros y propuso a los invitados avanzar en una "operación táctica integrada" para luchar contra el narco y el crimen transnacional, "un virus que no conoce de lÃmites", dijo.
Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas.