El presidente de Brasil, Lula da Silva, volvió a encender las alarmas sobre el rumbo polÃtico de América Latina y del mundo durante un mitin del Partido de los Trabajadores (PT), donde advirtió sobre el avance de fuerzas de derecha alineadas con el trumpismo.
Lo curioso es que el mandatario brasileño ubicó a Paraguay entre los paÃses donde ese fenómeno logró imponerse electoralmente, en un mensaje directo a Santiago Peña, con quien se ha ido distanciando desde el regreso del republicano a la Casa Blanca en enero pasado.
Para Lula, la región atraviesa un punto de inflexión marcado por un cambio profundo en el equilibrio polÃtico e institucional. "Ustedes estaban siguiendo lo que está pasando en América Latina, lo que pasó en Chile, lo que pasa en Paraguay, lo que pasa en Argentina, lo que pasa con Ecuador, con Venezuela, con Costa Rica, en Honduras", enumeró.
Lula vinculó el escenario en Sudamérica con el retorno de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos, pero fue más allá del diagnóstico regional y planteó que el mundo atravesaba "un momento muy crÃtico". Según dijo a sus partidarios, el multilateralismo está siendo desplazado por un unilateralismo cada vez más agresivo, donde prevalece "la ley del más fuerte" por encima de los consensos construidos tras la Segunda Guerra Mundial.
En ese sentido, Lula alertó que la Carta de las Naciones Unidas estaba siendo erosionada y que en lugar de reformarla y fortalecerla, como Brasil impulsó desde su primer gobierno en 2003, hoy se la está vaciando de contenido.
El lÃder del PT incluso denunció que Trump promovÃa una "nueva ONU" bajo su control, una hipótesis que usó para graficar lo que consideraba una amenaza directa al sistema multilateral. Frente a ese escenario, Lula dijo haber iniciado una ronda de contactos internacionales para frenar la "deriva" hacia un orden dominado por la fuerza.
"Estuve una semana llamando a todos los paÃses del mundo", aseguró. Luego mencionó conversaciones con los lÃderes de Rusia, Vladimir Putin; China, Xi Jinping; India, Narendra Modi; HungrÃa, Viktor Orbán; y México, Claudia Sheinbaum. Lula, que irá por la reelección en octubre, metió por la coyuntura mundial por la ventana para traccionar un mayor apoyo a su candidatura, que deberá enfrentar a Flávio Bolsonaro, uno de los hijos del expresidente ultraderechista, hoy preso por la intentona golpista de 2023.
Lula también dejó en claro la posición de Brasil en materia de polÃtica exterior: no tener preferencias ideológicas excluyentes. "Queremos relación con Estados Unidos, con Cuba, con China, con India, con Rusia", sostuvo, si bien remarcó que "lo que no aceptamos es volver a ser colonia".
Esa defensa del multilateralismo y de la integración regional se convirtió, de hecho, en uno de los ejes centrales de la estrategia polÃtica de Lula frente al avance de Trump en América Latina y más allá. Del otro lado se ubica el senador Flávio Bolsonaro, alineado abiertamente con las polÃticas del mandatario estadounidense.
El escenario electoral en Brasil refleja esa polarización. Según una encuesta reciente de AtlasIntel/Bloomberg, Lula lidera cómodamente las preferencias de cara a las elecciones de octubre. En un escenario de primera vuelta, el presidente obtendrÃa un 48% de apoyo, frente al 28% de Flávio y el 11% del gobernador de San Pablo, TarcÃsio de Freitas.
Si TarcÃsio no se presenta, Lula alcanzarÃa el 49%, mientras que Flávio subirÃa al 35%. En un escenario sin el senador en la papeleta, el mandatario volverÃa a imponerse con el 49%, frente al 28% del gobernador. Aunque Lula sigue al frente, los sondeos muestran un crecimiento incipiente del bolsonarismo.
En paralelo, Paraguay volvió a quedar atrapado en la disputa geopolÃtica. La reciente autorización de Estados Unidos para que el paÃs amplÃe su red aérea con nuevas conexiones directas fue celebrada por el sector empresarial paraguayo como un avance estratégico para la conectividad y el comercio, pero también generó ruido polÃtico en Brasil.
La felicitación pública de Eduardo Bolsonaro a Peña a través de X no pasó desapercibida. El diputado brasileño, otro de los hijos de Bolsonaro, criticó a Lula por cancelar exenciones de visa a turistas estadounidenses y elogió a Santi por "moverse como pez en el agua" en América del Sur, lo que refuerza la percepción de una mayor cercanÃa entre Asunción y el trumpismo regional. De manera inesperada, Paraguay quedó también atrapado en la interna electoral de Brasil.
Mientras tanto, la relación entre Lula y Peña muestra señales de enfriamiento, pese a que el presidente paraguayo y el canciller Rubén RamÃrez Lezcano intenten minimizarlo. Un gesto elocuente fue la firma del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea en Asunción, donde Lula no estuvo presente y, en cambio, recibió a Ursula von der Leyen un dÃa antes en una cumbre paralela en RÃo de Janeiro.
Peña le reprochó a Lula su ausencia: "Estoy seguro de que nos está siguiendo por televisión"
En el plano financiero, Brasil también parece tomar distancia de la órbita estadounidense. Entre octubre de 2024 y el mismo mes de 2025, el paÃs vecino vendió US$ 61.300 millones en bonos del Tesoro de EEUU, equivalentes a casi el 27% de sus reservas en dólares, la mayor reducción porcentual a nivel global, incluso por encima de India y China.
El dato más revelador es que Brasil e India realizaron esas ventas cuando las tasas de interés estadounidenses eran altas, lo que sugiere que la decisión fue más polÃtica y estratégica que financiera. En paralelo, Brasil reforzó sus reservas de oro tras adquirir 43 toneladas en apenas tres meses y pasó a elevar el total a 172 toneladas, en lÃnea con la estrategia adoptada por otras potencias emergentes que buscan reducir su dependencia del dólar y del sistema financiero dominado por Washington.
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