Diputados
Alberto todavía no definió si se mete en la sucesión de Máximo
"El sucesor les tiene que caer bien a todos", dicen en la Rosada. Pero hay quienes prefieren no involucrarse. Las gestiones de Massa para sostener a Máximo.

 Alberto Fernández no definió si se involucra personalmente en la sucesión de Máximo Kirchner en la presidencia del bloque de diputados del Frente de Todos, que mientras tanto tendrá al frente a Cecilia Moreau, la vicejefa en ejercicio, cercana al presidente de la Cámara Sergio Massa.

"Les tiene que caer bien a todos", señalaban algunas fuentes de la Casa Rosada sobre el perfil de la nueva jefatura, mientras que otras voces aseguraban que el presidente evitaría imponer a sus alfiles, una lista chica que tiene como principales exponentes a Victoria Tolosa Paz, Eduardo Valdes y Leandro Santoro. Aunque tampoco dejará pasar una figura con críticas a la Rosada. Eso no va más. "Mañana vamos a estar eligiendo el sucesor", dijo Alberto en una entrevista con C5N. 

Tolosa Paz fue un desencadenante final de la crisis, o la gota que rebalsó el vaso, cuando se cruzó en twitter con su compañera de bloque Paula Penacca, una de las 20 bancas ocupadas por dirigentes de La Cámpora. Además, es ni más ni menos que la secretaria parlamentaria del bloque, que la habilita a fijar la agenda parlamentaria de cada legislador. 

Máximo Kirchner renunció a la presidencia del bloque de Diputados en rechazo al acuerdo con el FMI

La platense posteó una tapa del diario Clarín en 2003 con el acuerdo de Néstor Kirchner con el FMI, en una situación que Alberto considera similar a la que le tocó vivir el viernes. "No usen a Néstor Kirchner para explicar los dones de Guzmán", la cruzó la ex legisladora porteña, que seguramente también renunciará a su cargo en el bloque. 

Tolosa Paz llamó a Alberto para ponerlo al tanto del inesperado cruce, que no hacía más que anticipar la crisis que se venía. A esas horas de la tarde, Máximo repasaba su carta de renuncia junto a sus asesores e intentaba ser convencido por Massa de revisar su decisión. Tuvieron al menos cinco reuniones y el tigrense le sugirió alternativas para seguir de jefe y expresar su rechazo al acuerdo con el FMI. 

Alberto quiere que el próximo jefe contente a todos los sectores del bloque oficialista, que integran sindicalistas, aliados de los gobernadores, movimientos sociales y una veintena de camporistas. 

No pudo hacerlo de cambiar de opinión, pero se conformó con el compromiso de mantenerse en el bloque, no obstruir las leyes que impulse el Gobierno y seguir en diálogo directo con el presidente de la Cámara. 

No será fácil que vuelva a ver a Alberto, a quien le había expresado el miércoles su rechazo a la negociación que llevaba adelante Guzmán. La había cuestionado en varias intervenciones en las sesiones de 2020, la más recordada el 8 de julio, cuando le pidió a la oposición definir si querían pagarle al FMI a 10 años, como si se tratara de una propuesta escrita. 

Era lo que ya negociaba Guzmán y el viernes firmó con el organismo, con algunos años de gracia que le permitirán a Alberto llegar en paz al final de su Gobierno. Máximo tampoco acepta el ajuste que el acuerdo prevé para este año, con una baja del déficit previsto. del 3,3% al 2.5% del PBI.

Hugo Yasky y Máximo Kirchner. 

En su carta, ratificó que no armará bloques apartes y lo confirmaban sus voceros. "No hará nada para joder nada. Sólo dio a un paso al costado en la conducción del bloque. Hay que desdramatizar", sugerían, aunque la letra de la su renuncia dejaba heridas que no serán fáciles de cicatrizar. 

La falta de conducción del oficialismo complica y mucho la agenda parlamentaria, que Alberto definió la semana pasada con 18 proyectos a tratar en febrero. Algunos están cajoneados hace meses y fueron escritos por el ministro de Desarrollo Productivo Matías Kulfas, como la promoción de la industria automotriz y el cannabis medicinal.

En su carta Máximo pidió por estos dos proyectos, aun cuando el año pasado no pareció interesado en gestionar sus tratamientos, y reclamó otros ignorados por Alberto en la convocatoria como la la ley de "acceso a la tierra" y la de envases, rechazada por la oposición porque crea una tasa del 3% a las empresas productoras de envases. 

Conducir el bloque del Frente de Todos no será una tarea sencilla, porque son 118 diputados de orígenes bien disímiles: hay laderos de gobernadores o intendentes, sindicalistas, movimientos sociales, massistas, ex funcionarios y la veintena de camporistas que este lunes intercambiaban mensajes para saber donde quedaban parados. 

Máximo rara vez reunía a todos y tenía que desentenderse seguido de declaraciones de algunos de ellos, porque muy pocos lo consultaban antes de opinar. Una muestra de la heterogeneidad se vio en la reunión inaugural que tuvieron en 2019, cuando el industrial Horacio De Mendiguren, que luego se fue al Bice, se abrazó con el piquetero Juan Carlos Alderete, y varios testigos se reían por "lo que había logrado Máximo". Eran otros tiempos.

Alderete y Verónica Caliva provienen del Partido Comunista Revolucionario (PCR) y se opusieron a todas las leyes enviadas por Guzmán sobre la deuda. El viernes iniciaron una ronda de tuit de algunos legisladores contra el acuerdo con el Fondo, que no terminó de tomar volumen. La más enfática fue Natalia Zaracho, una dirigente del reciclado de residuos.

Federico Fagioli mostró indignación, pero no quiso chocar con el presidente, al igual que Itai Hagman. Zaracho, Fagioli y Hagman comparten pertenencia en el frente Patria Grande y al final del día firmaron un comunicado en respaldo a Máximo, al que adhirió también la legisladora porteña Ofelia Fernández.

Marcelo Casaretto. 

Ni siquiera se plegó Leopoldo Moreau, que había sugerido un default; mientras que Carlos Heller respaldó a Alberto y se garantizó la continuidad como presidente de la Comisión de Presupuesto, donde fue reelecto en diciembre.  

Recién este lunes la CTA de Hugo Yasky aceptó en un comunicado que el "default era el peor camino", pero pidió que el ajuste "no lo pague el pueblo trabajador". La mayoría de los diputados cercanos a gobernadores peronistas respaldaron el acuerdo con el FMI en las redes ni bien se anunció y no esperaron el comunicado del bloque, que recién llegó este lunes con la renuncia de Máximo. 

"Ningún diputado ni diputada de nuestro bloque recibió una instrucción para expresarse en contra de la imposición del Fondo. Es cierto también, que no recibieron una instrucción para hacerlo en su favor", escribió el ya ex jefe de la bancada, tal vez golpeado por su falta de autoridad. 

Algunos de sus ex dirigidos, como el entrerriano Marcelo Casaretto,  participaron de actividades con sindicalistas de sus provincias para respaldar el acuerdo, con el argumento de que no incluye reformas laborales, uno de los latiguillos de Alberto. 

Desde este martes, Máximo será un diputado raso y podrá pedir presencia en comisiones que los jefes suelen delegar. Cecilia Moreau tenía en carpeta una reunión con autoridades de otras bancadas para definir su integración y la encabezará como jefa del bloque. Por ahora, no hay quien la reemplace. 

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  • 2
    lomje
    01/02/22
    17:08
    Máximo no tiene sucesiòn (en este conflicto)
    El cargo debe ser ocupado por alguien que banque el "entendimiento" con FMI.
    Responder
  • 1
    01/02/22
    03:41
    Betito no te metas en la sucesion

    Te van a cobrar impuesto a la herencia y saldras eyectado a algun planeta lejano
    Responder