DEUDA
Exclusivo: El Gobierno quiere colocar US$ 5.000 millones de deuda antes de que asuma Trump
En 2017 se necesitarán 56.000 millones de dólares para cubrir déficit, vencimientos e intereses de deuda.

En el Gobierno está en estudio la conveniencia de adelantase a la asunción de Trump prevista para el 20 de enero y emitir en el mercado internacional una nueva serie de bonos con el fin de recaudar entre 5.000 millones y 6.000 millones de dólares. La jugada es comprensible: Luego que asuma el nuevo presidente de Estados Unidos, la Fed ya prometió tres subas de tasas de interés que encarecerán el crédito externo para la Argentina.

Desde el Ministerio de Hacienda afirmaron a LPO que todavía “no hay nada definido”. Sin embargo, las necesidades de financiamiento para el año que viene son elevadas y ya no se podrá contar con la ayuda extra del blanqueo, en su mayoría imputado al pago de la moratoria jubilatoria.

Las reiteradas dificultades que enfrentó el Gobierno a la hora de reducir el déficit lo dejan escaso de margen para avanzar hacia el equilibrio de las cuentas fiscales, con dos dificultades adicionales: la cantidad de nuevas responsabilidades que sumó Macri al fisco (aguinaldo para planes sociales, ampliación de la AUH, y en especial, la reparación histórica para jubilados) y que 2017 es un año electoral.

Solo para cubrir el nuevo déficit primario, serían necesarios al menos 30.000 millones de dólares, sin computar los intereses de la deuda pública ni los vencimientos de deuda.

Para este año, Prat Gay había prometido a principio de 2016 cerrar con un déficit primario del 4,8% del PBI y de momento se proyecta que lo cierre en 4,9% gracias a los ingresos del Blanqueo de Capitales. Sin ellos, especialistas como Nicolás Dujovne estiman que rondaría el 5,6%. Para el 2017 había prometido un déficit de 3,3%; para 2018 1,8% y 0,3% para 2019. De momento, la meta de 2017 ya fue aumentada al 4,2%. Pero sin los ingresos extraordinarios del Blanqueo, se estima que supere en 5% e incluso llegue al 6%.

Como adelantó LPO, el blanqueo con su moratoria jubilatoria -con sus virtudes- vista desde la perspectiva de las cuentas del Estado, tuvo la estructura del dicho “pan para hoy y hambre para mañana”: Un ingreso extraordinario por una única vez y un aumento del gasto público rígido de por vida.

Así, solo para cubrir el nuevo déficit primario, el año que viene serían necesarios al menos 30.000 millones de dólares, sin computar los intereses de la deuda pública, los vencimientos de deuda ni los vencimientos de Lebacs.

“Creo que adelantarse o no a la asunción de Trump, dado lo que ya está incorporado en las tasas de mercado, puede tener sentido si se presenta alguna mejora en el frente doméstico ya que la principal diferencia entre emitir en el primer trimestre y hacerlo en el segundo tiene más que ver con la cuestión fiscal”, explicó a LPO, el economista en jefe de Puente, Alejo Costa.

Consultado acerca de la conveniencia de salir al mercado de dólares, Costa precisó que “en cuestión de bonos argentinos, el mercado ya está bien posicionado. El mercado esperaba que el Gobierno usara primero los recursos del Blanqueo y que las emisiones se hicieran recién en la segunda mitad del año o, a lo sumo, en el segundo trimestre; pero no en el primero”.

“Para el Gobierno es arriesgado tomar deuda sin antes dar buenas noticias. En dólares, dadas las condiciones actuales, sería mejor esperar”, agregó Costa.

“Para el Gobierno es arriesgado tomar deuda sin antes dar buenas noticias. Si viera mayores certezas de cara a las elecciones o crecimiento en la primera parte del año, sí habría una compresión adicional de spreads. En dólares, dadas las condiciones actuales, sería mejor esperar”, agregó el especialista en emisiones de títulos.

“La otra opción es el mercado de pesos en títulos atados al CER. Si yo tuviera que recomendarle al Gobierno cómo financiarse, diría que mejor es salir con CER y luego sí pensar en salir en dólares”, concluyó Costa.

LPO también conversó con el consultor Orlando Ferreres quien estimó que en total, contando primero el déficit fiscal y luego los intereses de deudas en pesos, en dólares y por vencimientos de Lebacs, “para el año que viene, las necesidades de financiamiento en pesos y en dólares ascienden a una suma equivalente a los 56.000 millones de dólares, lo que es un número nada chico. Se puede lograr financiamiento, no es imposible, pero tampoco es un año fácil”.

Respecto de la colocación de 5.000 millones de deuda en el exterior antes que cambie el gobierno en Estados Unidos, Ferreres consideró que “puede ser una posibilidad si hay interés en el mercado por una colocación por ese monto. Incluso con una tasa más o menos similar a la anterior. Así van adelantando. Sería parte del programa del año. No escuché que esta emisión estuviera en estudio, pero no me sorprende dadas las necesidades de financiamiento. Y me parece bien que se haga si se puede hacer”, dijo ante la posibilidad de que se corte el crédito.

“El tema es que al tomar deuda los acreedores quieren saber qué vas a hacer para poder devolverles el dinero y por el lado fiscal no se está haciendo nada. Insisto que no va a hacer un año imposible, pero tampoco fácil. El tema es ver qué van a hacer en 2018”, concluyó Ferreres.

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La derecha argentina con sus golpes de estado y económicos, son los que hundieron al país.
¡¡¡Cómo se están endeudando estos corruptos!!!!
y que lo pague magoya
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Una comision-cometa mas antes de terminar el año de parte de la JP Morgan no le hace mal a nadice dice pratt homosexual, no sea cosa que se tengan qui ir antes como en el primer gobierno de la alianza y los sushis