País Vasco

Otegi quiere unir a la izquierda vasca para competirle a PNV, pero sin renunciar al independentismo

El referente de Bildu apura una alianza con partidos de la izquierda no soberanista. Sin embargo, este viernes volvió a reivindicar la independencia a partir del referendo de autodeterminación que persigue Escocia.

 Arnaldo Otegi, inspirado en el proyecto de Yolanda Díaz, busca reunir a la izquierda abertzale y a la izquierda no independentista en una gran frente amplio capaz de competirle al PNV en 2024. EH Bildu ha conseguido transformarse en la principal fuerza opositora del País Vasco y, en paralelo, en uno de los partidos que respalda al Ejecutivo de Pedro Sánchez en el Congreso de los Diputados. En la izquierda nacionalista piensan que es hora de dar el salto.

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El Gabinete de Prospección Sociológica del gobierno vasco reveló a mediados de junio que el PNV lidera las preferencias para los comicios municipales y forales del próximo año, seguido por Bildu, PSE y Elkarrekin Podemos. Más atrás vienen el PP y Vox, por lo que la idea de nuclear a toda la izquierda entusiasma a Otegi, que apunta a los jeltzales. Pero el coordinador general de Bildu tiene ordenar el espacio de la izquierda independentista. 

El Gabinete de Prospección Sociológica del gobierno vasco reveló a mediados de junio que el PNV lidera las preferencias para los comicios municipales y forales del próximo año, seguido por Bildu, PSE y Elkarrekin Podemos

Otegi desvinculó de la izquierda abertzale a Gazte Koordinadora Socialista (GKS), una agrupación que ha chocado con Ernai -la rama juvenil de Sortu- por las txosnas, y la calificó de sectaria por tener un "problema con la pluralidad". GKS es casi un regalo para el líder soberanista, porque puede presentar a la izquierda nacionalista como más moderada y "adulta", incluso para conducir una gran coalición con otras fuerzas progresistas de Euskadi.

Otegi junto a Gemma Zabaleta, Javier Madrazo y Manuel Díaz de Rábago, la semana pasada en San Sebastián.  

El problema es que Otegi no deja de coquetear con el independentismo. Este viernes dijo que el referendo de autodeterminación anunciado por la mandataria escocesa Nicola Sturgeon es una inspiración para vascos y catalanes. "Es un debate democrático que deja las decisiones en manos de la gente. Este es el buen camino, lo que está de moda en Europa y lo que reclaman cada vez más pueblos", aseguró. Es difícil pensar cómo este tipo de posicionamientos puede encastrar con los lineamientos de la izquierda no independentista.

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Las formaciones que componen Bildu, así como Junts, ERC y la CUP en Cataluña, tienen que azuzar las reivindicaciones soberanistas para retener a su electorado, aunque se confían en que el resto de los partidos progresistas del País Vasco les necesitan para acabar con la "hegemonía del PNV". La exconsejera Gemma Zabaleta, ya fuera de las filas socialistas, es una de las impulsoras de un frente unido de las izquierdas vascas.

 El Lehendakari, Iñigo Urkullu, en Bilbao. 

Javier Madrazo, exlíder de Ezker Batua, y Manuel Díaz de Rábago, exmagistrado del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, también promueven la unidad con Bildu a la cabeza y el respaldo de PSE y Podemos. Los referentes se han encontrado en Bilbao y San Sebastián y buscan vehiculizar la alianza en próximos encuentros, si bien Madrazo y Díaz de Rábago intentan cuadrar las demandas sociales con el claro liderazgo independentista de Otegi. 

Madrazo y Díaz de Rábago intentan cuadrar las demandas sociales con el claro liderazgo independentista de Otegi

El modelo es la coalición al frente del gobierno central, la experiencia en Andalucía y "Sumar", el flamante proyecto de la vicepresidenta segunda. Para Otegi y los suyos se trata de instalar el discurso de un partido de gobierno capaz de llegar a consensos con otras fuerzas, liderar a la izquierda en su conjunto y, sin ningún tipo de complejos, apuntalar los planes soberanistas. Ninguna formación de la izquierda vasca ha podido destronar a Bildu. Desde esa posición es que negocia los términos del frente amplio.