Docentes

Frigerio dice que "no hay dudas" de que los docentes quieren desestabilizar al Gobierno

"No hay ninguna voluntad de arreglar", dijo el ministro del Interior para justificar la acusación.

El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, echó más leña al fuego de la pelea con los docentes bonaerenses y los acusó de buscar "desestabilizar" al Gobierno nacional, un discurso que empezó a agitar la Casa Rosada en los últimos días.

"Hay dirigentes que ponen palos en la rueda que quieren que al Presidente le vaya mal, aunque eso signifique que le vaya mal a todos los argentinos", aseguró el funcionario, en el sexto día de paro de los docentes bonaerenses.  

En diálogo con radio Mitre, Frigerio señaló que "acá la discusión es absolutamente política" y alertó que "se está poniendo de rehenes a los chicos". Cuando le preguntaron si la huelga de los maestros tiene intenciones de desestabilización, el ministro respondió: "No hay que tener dudas de eso, acá no se está discutiendo lo salarial".

"Los docentes son empleados públicos de las provincias como son los policías, los médicos y los enfermeros. Hay 14 provincias que ya cerraron la paritaria, y estos dirigentes gremiales de la provincia de Buenos Aires llaman (a otros pares) para que se adhieran al paro porque no quieren quedar aislados y también llaman a los que están por cerrar", denunció Frigerio.

"No es verdad que la gobernadora Vidal es inflexible. Lo que se les propuso es un piso, es una paritaria sin techo, ya que el techo lo pone la inflación, hay una decisión de que los docentes no pierdan el poder de compra del salario", enfatizó, al tiempo que recalcó que "acá no hay ninguna voluntad de arreglar" por parte del lado gremial.

Los dichos de Frigerio coinciden con los del ministro de Economía bonaerense, Hernán Lacunza, quien dijo que no hay "una negociación de buena fe por parte de los gremios docentes". "Nadie con voluntad de negociación decreta un paro 10 días antes de empezar las clases. Prepararon el paro sin conocer la propuesta del Gobierno", se quejó.

En los últimos días, con la reiteración de marchas y el anuncio de paros, el Gobierno empezó a agitar el fantasma de un intento de desestabilización, que en principio le atribuye al kirchnerismo. El propio Macri dijo  que "claramente" hay un sector que quiere "desestabilizar".