BNA
González Fraga echó a Vaquié y Ribaya, golpeado por el caso De Vido
El primero quería reemplazarlo y el segundo estuvo vinculado a De Vido. Lo anticipó LPO.

El triunfo de Cambiemos envalentonó al presidente del Banco Nación (BNA), Javier González Fraga, para avanzar sobre el directorio y recobrar el control de la institución. Como anticipó en exclusivo LPO, el primero en ser apartado de su cargo fue Alejandro Guillermo Henke y en la mira habían quedado los dos vicepresidentes: el ex ministro de Economía de Mendoza, Enrique Vaquié y Luis María Ribaya, el hombre de las finanzas más cercano a Julio de Vido, que probablemente este miércoles termine preso.

Vaquié presentó la renuncia este martes a pedido de Javier González Fraga y luego fue el turno de Ribaya, aseguraron a LPO fuentes del BNA. Al reemplazarlos, González Fraga se garantiza el quórum en el directorio y el control de las decisiones. Pero en los próximos días podría desplazar a más directores.

Vaquié era la primera figura que socavaba el control. González Fraga tuvo un cruce fuerte con él a raíz de la reforma a la Carta Orgánica que le solicitaba la Ley de Presupuesto de 2018 por el cual el Banco Nación quedaría obligado a darle al Tesoro el $20.000 millones y a partir de 2019 el 20% de sus utilidades remanentes. Como explicó LPO, Vaquié intentó desgastar a Fraga exagerando su respaldo a la iniciativa Nicolás Dujovne para financiar gasto público con fondos del Nación. González Fraga discrepó: el BNA no está en condición de descapitalizarse.

Vaquié, muy cercano a Dujovne, no ocultaba sus ambiciones de reemplazar a Fraga. El actual presidente consiguió el respaldo de Caputo y Quintana para echar a los directores.

Pese a esa diferencia con la conducción económica, González Fraga logró el respaldo político Leandro Cuccioli, secretario de Servicios Financieros del Ministerio de Finanzas y hombre de Mario Quintana. Para el desplazamiento de Henke -ex gerente General del Banco Central durante el gobierno de Néstor Kirchner- consiguió incluso el respaldo del ministro Caputo.

Con Ribaya la disputa pasa por otro lado. Fue el mejor contacto del ex ministro de Planificación, Julio De Vido con el mundo financiero. Y para González Fraga su continuidad en el Banco Nación podía lastimarlos cuando De Vido tenga que dar explicaciones de los sobreprecios por los gasoductos que había asignado a Odebrecht -que hoy lo tienen a un paso de la cárcel- y cuyo financiamiento pasaba por Nación Fideicomisos SA (Nafisa), la sociedad fiduciaria controlada por el Grupo Nación.

La relación de Ribaya con De Vido era tan cercana que cuando se desempeñaba en la banca privada apadrinó al hijo de Claudio Uberti, quien estuvo al frente del Órgano de Control de las Concesiones Viales (OCCOVI), hasta que lo desplazaron por su vínculo con el escándalo de las valijas con dólares que Antonini Wilson traía desde Venezuela. Su vínculo con De Vido quedó ratificado en aquella discusión que escaló en violencia con el empresario Alejandro Macfarlane en La Huella de Punta del Este, donde el entonces dueño de Edelap tuvo que soportar la furia del banquerlo, que lo increpó: "Yo banco a De Vido y vos no".

El ex vicepresidente de Nación Fideicomiso, Enrique Vaquié.

En Nafisa, además, Vaquié ya había designado a alguien de su confianza, Marcelo Japaz, su antiguo jefe de Gabinete en el Ministerio de Economía cuyano. Por eso, entre los trabajadores del banco esperan que González Fraga avance en un desmembramiento de estas empresas vinculadas al Banco Nación. 

El actual presidente del Nación se escandalizó cuando al asumir el cargo vio que su antecesor Carlos Melconian, había multiplicado cargos de directores y gerentes con sueldos siderales y tiene la firme intención de reducirlos.

Fraga quiere pasar unos 300 empleados de la casa central a las sucursales y también tiene en la mira a los subgerentes generales de Sistemas, Recursos Humanos y Planeamiento.

Pero con Ribaya también había un resquemor adicional en la planta del BNA. El Banco estaba perdiendo clientes en manos del Banco Galicia, empresa en la que Ribaya se desempeñó durante décadas hasta que el ex director Melconian lo invitó a sumarse a su equipo en el Nación.

De momento, el único que suena como posible reemplazante de Henke es Diego Dequino, hasta ahora a cargo del Instituto de Investigaciones Económicas de la Bolsa de Córdoba. Además, el hasta hoy titular de la Aduana, Juan José Gómez Centurión, se confirmó que pasará a ser vicepresidente del BNA.

Pero el cimbronazo que atraviesa el Banco Nación no termina allí. LPO pudo saber que González Fraga también analiza pasar a 300 empleados de la casa central a las sucursales y además tiene en la mira a tres subgerentes generales. Luis Ponce, subgerente de Recursos Humanos fue el primero en ser señalado por la presidencia del BNA para dejar su puesto. También están en la mira el subgerente de Sistemas y el de Planeamiento y Control.

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