Elecciones 2022
LPO en Texas
Por qué los demócratas necesitan un milagro del voto latino para que Beto gane en Texas
El demócrata nacido en El Paso corre de atrás en la disputa con el gobernador Abbott. El gran error del establishment partidario, según el especialista en elecciones Héctor de León.

A días de las elecciones para gobernador en Texas, Greg Abbott y Beto O'Rourke se acercan al final de una larga campaña marcada por acusaciones cruzadas y perspectivas opuestas. Las encuestas coinciden en favorecer al gobernador republicano, que va en busca de su tercer mandato, y anuncian un golpe para el candidato demócrata que hace apenas dos años soñó con llegar a lo más alto y ahora, con apenas 50 años, está peleando por lograr su sobrevida política.

Los últimos datos ubican a Abbott entre 6 y 13 puntos por encima de su rival opositor, el ex congresista nacido en El Paso que fue precandidato a presidente en 2020 y enfrenta una competencia adversa en su propio Estado, un territorio hostil para los demócratas desde hace casi tres décadas.

O'Rourke tuvo una recaudación récord -que no alcanzó de todas maneras para acercarse a los $100 millones que reunió Abbott- y recorrió decenas de ciudades en los últimos tres meses, una verdadera maratón que fue el centro de su ofensiva política y personal para derrotar al gobernador. Sin embargo, las dificultades que enfrenta en el final parecen responder a dos problemas mayores, que están relacionados. Por un lado, la performance del gobierno de Joe Biden y el índice de inflación más alto de las últimas cuatro décadas. Por el otro, la composición del voto en el estado de Texas, donde los latinos ya constituyen la mayoría de la población, pero no tienen la incidencia decisiva en las urnas que quisieran los demócratas.

Para el especialista en elecciones Héctor De León, en Texas los latinos acompañan con su voto a los demócratas de manera decidida pero ese pronunciamiento no alcanza por lo general para doblegar a los republicanos en los comicios estaduales. Eso explica que el Partido Republicano gobierne el Estado de Texas en forma ininterrumpida desde 1994 y que, en ese lapso, los candidatos presidenciales del Partido Demócrata hayan ganado más de una vez en el Estado de la Estrella Solitaria. Barack Obama en 2008 y 2012 y Hillary Clinton en 2016.

"Si los partidos no movilizan el voto hispano joven, hoy no hay forma de ganar una elección"

De León nació en México pero trabajó siempre en Estados Unidos. Durante 16 años, fue funcionario electoral senior en la oficina de elecciones del condado de Harris, el tercero más grande del país, y durante una década lideró en Texas el Fondo Educativo NALEO, una ONG reconocida a nivel internacional que tiene sede en Los Ángeles.

Su análisis contrasta con el que suelen hacer los grandes medios y la mayor parte de la dirigencia demócrata. Por eso, remarca que el voto de los hispanos tiene un alcance limitado. Según la empresa Edison Research, en 2020, los latinos representaron el 23% del voto en Texas y se inclinaron en forma mayoritaria hacia Biden: el ahora presidente obtuvo el 58% del voto hispano y le ganó en esa franja por casi 20 puntos a Trump. Algo similar muestran las cifras de NALEO, que LPO acaba de difundir. Entre los votantes latinos de Texas, Beto supera a Abbott en la carrera por la gubernatura por un margen de 59% a 26%.

Por qué los demócratas necesitan un milagro del voto latino para que Beto gane en Texas

De acuerdo al relevamiento de De León, el promedio de voto de los hispanos en Texas a los demócratas ronda siempre el 60% en el Estado de Texas. Pero esa cifra, que sugiere un apoyo indudable entre los latinos que están en condiciones de votar, es insuficiente. "Nadie quiere conceder que el voto hispano en Texas está en esos niveles. En 2020, a Biden podría haberlo ayudado a ganar el Estado de Texas pero necesitaba mucho más apoyo, el 71% del voto hispano. Es igual ahora con Beto. Si quiere ganar Texas, tiene que estar a nivel de los hispanos en torno al 70%", dice. Un verdadero milagro de participación y adhesión a un partido de gobierno que no logra bajar la inflación y tiene un mensaje nacional que no sintoniza bien con el pensamiento demócrata de Texas, bastante más conservador y de coincidencias notables con los republicanos.

"Cuando pierden los demócratas los medios de comunicación siguen diciendo que los latinos no votaron y eso no es cierto. No votaron al nivel que necesitan los demócratas. No quieren conceder que los hispanos no están votando por los demócratas al número que ellos esperan. No cambian el relato. Ni los medios ni los líderes. El liderazgo tiene que empezar a revisar estas cosas. ¿No conocen acaso a la comunidad hispana que buscan representar?", desafía De León.

"El voto hispano en Texas es elevado y llega al 60% pero no alcanza. Le pasó a Biden y le pasa ahora a Beto. Si quiere ganar Texas, tiene que estar a nivel de los hispanos en torno al 70% porque una cosa es el pueblo y otra son los que pueden ir a votar".

Los republicanos, en tanto, tienen en Texas un piso del 25% del voto hispano. Si logran hacer una buena campaña y se benefician con los problemas de la administración Biden a nivel nacional, pueden llegar rápidamente al 35 y 40%

De León alude además a una de las claves de la disputa política en el Estado que gobierna Abbott: el electorado latino que está en condiciones de votar, el pueblo que efectivamente accede a las urnas, lo hace en un porcentaje bastante menor al que le correspondería si todos los mayores de 18 años decidieran ir a expresar su preferencia.

Los latinos ya son más que los blancos en Texas y serán decisivos en la pelea de Beto y Abbott

De acuerdo a un reporte de marzo pasado de American Community Survey, en el condado de Harris, donde De León todavía es funcionario, el 39% del electorado que es mayor de 18 años y está en posición de elegir candidatos es blanco y, a nivel de todo el Estado de Texas, ese porcentaje está por encima del 51% del total. Este año por primera vez, la población latina comenzó a superar a los anglosajones a nivel estadual. Sin embargo, De León asegura que se trata de la población general, no de los votantes efectivos que van a definir las elecciones que vienen y rondan el 31% a nivel estatal. "Una cosa es el pueblo y otra son los que pueden votar", repite. Nada puede entenderse sin reparar en esa distinción.

"Cuando pierden los demócratas, se sigue diciendo que los latinos no votaron. No es cierto: no votaron al nivel que necesitan los demócratas. No cambian el relato, ni los medios ni los líderes. El liderazgo tiene que revisar eso. ¿No conocen acaso a la comunidad hispana que buscan representar?".

Así, el contraste es claro. Abbott pierde por 20 puntos en el condado de Harris -que comprende 34 ciudades incluida Houston- pero cuenta de todas manera con un porcentaje considerable de adhesión, que ronda el 30%. Su gran ventaja nace de los pueblos rurales, donde arrasa y supera por una diferencia descomunal a Beto, que en algunos casos es de 80 a 20.

Hay algunos indicadores que alimentan la preocupación entre los republicanos. De acuerdo a los datos oficiales del Estado, la afluencia temprana a las urnas es menor a la de la elección presidencial de 2020. En esa oportunidad, 767 mil latinos votaron en forma anticipada y presencial. Hasta ahora, cuando faltan unas horas para las cifras provisorias indican que votaron alrededor de 600 mil en forma presencial. Falta muy poco para saber si el milagro que piden los demócratas se produce o si se impone, una vez más, la lógica de hierro que favorece a los republicanos desde hace casi tres décadas.

Temas de la nota:
Post a comment
To submit your comment, you must confirm that you have read and accepted the terms regulation and LPO conditions
Comments
The comments published are the sole responsibility of their authors and the consequences derived from them may be subject to the corresponding legal sanctions. Any user who includes any comment in violation of the terms and conditions regulation in their messages will be eliminated and disabled to comment again.