Republicanos
Crece entre los republicanos de Texas un inédito rechazo a Trump
Su lanzamiento presidencial solo tuvo el apoyo decidido del vicegobernador Patrick y el procurador Paxton. Entre críticas, decepción y apoyo a Desantis, Abbott guarda silencio.

Ya nada es como era antes. La influencia de Donald Trump entre los republicanos de Texas, uno de sus históricos apoyos, empieza a perderse día a día. El prematuro lanzamiento presidencial hacia 2024 o, más bien, la derrota de sus candidatos en los estados claves durante las elecciones de noviembre parecen haber funcionado como una señal de largada. A partir de entonces, las críticas que, antes eran a puertas cerradas, comenzaron a hacerse públicas.

Toda oportunidad resulta funcional. La caótica elección de Kevin McCarthy como orador del Congreso, la renovación de autoridades para el Comité Nacional Republicano e incluso las razones de la derrota en las midterms que esgrime Trump sirvieron a los republicanos para salir a despegarse del ex presidente.

La semana pasada, la rebeldía de Texas contra las indicaciones de Trump se expandió a nivel nacional. Tres republicanos del estado que gobierna Greg Abbott fueron decisivos para levantar el bloque de rechazo a McCarthy durante tres días, en contra del pedido público que hizo Trump a través de las redes sociales para apoyar al republicano de California.

Por su alineamiento con Trump, los republicanos de Texas quieren echar a la presidenta del Comité Nacional 

Michael Cloud, Chip Roy y Keith Self ganaron su minuto de fama y hablaron en Washington durante horas contra el sucesor de Pelosi. Los tres representan distritos de fuerte tradición republicana, donde no es gratis oponerse a Trump.

De los tres, el jefe es Roy, que ya se había enfrentado a Trump en una elección anterior de liderazgo en la Cámara de Representantes. A modo de represalia, el ex presidente había operado en su contra cuando compitió para ser reelecto.

La semana pasada, la rebeldía de Texas contra las indicaciones de Trump se expandió a nivel nacional. Tres republicanos del estado que gobierna Greg Abbott fueron decisivos en el bloque de rechazo a McCarthy. 

El respaldo de Trump a McCarthy generó críticas abiertas de Michael Quinn Sullivan, el cabecilla de extrema derecha en la política de Texas. "¿Por qué Donald Trump se queda con este perdedor masivo/cosa del pantano?", se preguntó.

Un elemento de lo más irritante para los republicanos de Texas es la reciente declaración de Trump, que atribuyó la derrito de noviembre a las restricciones al aborto que defendieron los republicanos más conservadores. Fue como tocar un cable de alta tensión en Texas.

La escena actual no puede más que sorprender. Durante años, Trump tuvo un gran grupo de aliados políticos durante toda su presidencia y sus últimas campañas. Los elogios eran públicos y las críticas reservadas, tal como lo admitió Ted Cruz el año pasado, cuando admitió que el ex presidente seguía inspirando miedo entre los republicanos.

Ted Cruz explicó por qué nadie discute el liderazgo de Trump y los republicanos todavía le tienen miedo

Ahora, como signo de los nuevos tiempos el apoyo, es muy poco. Tras su lanzamiento presidencial en Mar-a-Lago, a mediados de noviembre, sólo dos republicanos expresaron su abierto apoyo a Trump. El comisionado de agricultura Sid Miller, quien ya se había expresado en el mismo sentido hace un año, y el fiscal general Ken Paxton, un gran amigo del ex presidente. En 2022, Trump organizó una cena de recaudación en beneficio de Paxton, a quien más de una vez pensó en promover como fiscal general de una nueva presidencia.

Trump y el procurador Paxton, el republicano de Texas más leal al ex presidente. 

El gobernador Greg Abbott es el que, con toda diplomacia, marca la distancia que separa a los republicanos de Trump. Tal como reveló LPO, Abbott dice ante su entorno que no piensa ser candidato presidencial y entre sus colaboradores son mayoría los que afirman que no lo haría para no enfrentar a Trump. Sin embargo, eso no quiere decir que apoye su nueva candidatura presidencial y tampoco que tengan la mejor relación. Abbott jamás confrontó con Trump pero más de una vez lo esquivó, como sucedió en octubre pasado cuando el ex presidente fue al sur de Texas y Abbott no apareció. Paxton si estaba, lo mismo que el vicegobernador Don Patrick, dos veces presidente de la campaña de Trump en Texas.

"Si se postula, estaré allí apoyándolo. Creo que ganará las primarias, pero así es como nos sentamos aquí hoy en enero. Quién sabe lo que está por delante", afirmó Patrick, en un apoyo que los analistas tomaron como condicional.

De acuerdo al recuento de Texas Tribune, 20 de 25 congresistas de Texas tuvieron el respaldo de Trump en las elecciones de 2022, pero solo tres se manifestaron a favor de que Trump vuelva a ser candidato en 2024: el representante federal Wesley Hunt de Houston, el representante Troy Nehls de Richmond y el representante Ronny Jackson de Amarillo, exmédico de Trump en la Casa Blanca. Los senadores John Cornyn y Ted Cruz dieron a entender que estarían a favor de opciones nuevas que aparezcan.

El más crítico de Trump es el presidente de la Cámara de Representantes estatal, Dade Phelan. De histórica distancia con respecto a los planteos más conservadores de Patrick, Phelan no dudó en contradecir a Trump en los últimos días. "El Partido Republicano ha perdido el control del Senado TRES ciclos seguidos y no fue culpa del movimiento pro-vida (...) Fueron sus candidatos elegidos a mano los que obtuvieron un rendimiento inferior y perdieron 'en gran medida'. Que 2023-24 traiga al nuevo liderazgo republicano ORGULLOSO para proteger a los no nacidos", escribió en sus redes.

El más crítico de Trump es el presidente de la Cámara de Representantes, Dade Phelan. De histórica distancia con respecto a los planteos más conservadores de Patrick, Phelan no dudó en contradecir a Trump en los últimos días en relación al aborto. 

No fue el único que se opuso al mensaje de Trump sobre las elecciones intermedias. Matt Rinaldi, el presidente del Partido Republicano de Texas que proviene de un ala más derechista del partido que Phelan, también envió un tuit desaprobando la opinión de Trump.

En diciembre, hubo un nuevo dato que marcó la distancia entre Texas y Trump. El Comité Ejecutivo Republicano de Texas aprobó por unanimidad una resolución expresando su falta de confianza en Ronna McDaniel, la actual presidenta del Comité Nacional Republicano, quien ha sido leal a Trump.

Para muchos republicanos de Texas, el nombre del reemplazo a Trump ya surgió y es Ron DeSantis. El salto se advierte más allá de las declaraciones públicas. El mes pasado, Roy Bailey, el empresario de Dallas que ayudó a dirigir la operación conjunta de recaudación de fondos de Trump con el RNC, le dijo a Dallas Morning  que muchos contribuyentes están esperando para ver si DeSantis ingresa a las primarias presidenciales de 2024.

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