Cientos de trabajadores, una gran parte de ellos inmigrantes latinos, conmemoraron el DÃa Internacional de los Trabajadores en la ciudad de Nueva York, con una marcha en la que exigieron mejores condiciones laborales y salariales, demandando que se otorgue a los inmigrantes indocumentados el derecho al trabajo y la legalización del trabajo sexual.
Bajo un mismo lema se unieron vendedores ambulantes, empleadas del hogar, trabajadoras de restaurantes y limpieza, maleteros, trabajadores de la construcción, miembros de la comunidad LGBT y trabajadoras sexuales transgénero, entre muchos otros, que se dieron cita para demandar al Concejo Municipal que apruebe un proyecto de ley que evitarÃa despidos injustificados y obligarÃa a dar una explicación por echar a un empleado.
Otra de las demandas de los manifestantes iba dirigida al gobierno estatal de Kathy Hochul para que se apruebe el "Programa Puente de Desempleo" para que trabajadores sin permiso de trabajo, trabajadores domésticos y trabajadores independientes puedan recibir un ingreso si pierden sus empleos, una situación que afectó a miles de personas durante la pandemia de coronavirus.
"Hemos inyectado una nueva energÃa en el movimiento sindical americano"
La realidad de las trabajadoras sexuales que exigen derechos y protecciones, fue uno de los temas destacados en las demandas de este año, como expuso Keyla Foster, de 27 años, quien contó a LPO como ha sido discriminada por ser una mujer transgénero. Foster, nacida en México, llegó a Estados Unidos el año pasado y fue la portavoz del colectivo de trabajadoras sexuales de Nueva York en la marcha.
¿Cuál es la realidad que te has encontrado al llegar a Estados Unidos?
Son los mismos problemas que tenÃa en México, con más avances, pero a fin de cuentas todos tenemos que trabajar en lo que podamos, ya que el gobierno no nos da permiso para trabajar en algo normal. Lamentablemente hacemos esto y sufrimos discriminación. Discriminación por parte de los propios clientes, sufrimos transfobia y a veces nos llegan a matar. Tenemos que salir adelante y luchar por nosotras mismas. En este paÃs es diferente comparado a nuestros paÃses de origen, donde no podemos hacer nada. Aquà veo que sà se puede, pero igual falta mucho por lograr. Muchos polÃticos apoyan a la comunidad LGTBQ y, en especial, a la comunidad mas vulnerable de todas que es la comunidad transexual.
Cada vez se habla más de la realidad de las personas transgénero. ¿Lo percibes en tu dÃa a dÃa?
Hay gente que nos entiende y otros que no. Muchos nos tratan como hombres pese a que pidamos que nos traten como mujeres. Pero dirÃa que es un 10 por ciento el que nos señala. Cada vez hay más visibilidad. Yo he sido discriminada infinidad de veces por ser mujer transgénero, y me es imposible encontrar empleo a no ser que me lo busqué por mà misma como trabajadora sexual, pues necesito pagar mis cuentas, mandar dinero a mi familia y sobrevivir.
Nueva York es una ciudad de acogida, por ejemplo ha recibido a miles de migrantes procedentes de Venezuela a los que se les ofrece refugio. ¿Has podido recibir ayudas también?
La ciudad supuestamente ofrece refugio, pero la realidad es que las mujeres trans que acuden a los refugios para personas sin hogar están inseguras allÃ. Las mujeres trans corren el riesgo de ser colocadas en el piso de hombres y luego violadas.
Muchas mujeres transgénero que trabajan como tú como trabajadoras sexuales son indocumentadas y hay proyectos de ley que buscan despenalizar vuestro trabajo. ¿Por qué es importante?
Despenalizar mejorará la seguridad, ya que estamos sujetas a abusos o agresiones. Tenemos muchas barreras para los recursos legales. Por ejemplo, si me agreden con este tipo de ley, podrÃa ir a la policÃa y denunciarlo, cosa que ahora no se puede. En este momento, la prostitución es ilegal en la ciudad de Nueva York, entonces estamos desamparadas. Estas mejoras nos darÃan además acceso a la vivienda, a los recursos médicos y, en última instancia, a vivir nuestras vidas.
Manhattan dejó de procesar a las trabajadoras sexuales hace varios años, siguiendo los pasos que dieron anteriormente Baltimore, Filadelfia o San Francisco que se niegan a enjuiciar a las trabajadoras sexuales. Pero si bien la narrativa que se desprende del debate en medios de comunicación y redes sociales hace pensar que la problematica que vive el colectivo transexual en Estados Unidos ha conseguido notorios avances, se pueden sacar conclusiones contrarias. Hay más de 240 proyectos de ley anti-LGBTQ presentados en 2022, la mayorÃa de ellos dirigidos a personas trans.
Históricamente, los miembros LGBTQ+ de la sociedad estadounidense han sido marginados y las personas transgénero han enfrentado décadas de discriminación. Particularmente en los últimos meses, varios estados han aprobado leyes diseñadas para limitar la expresión transgénero y la cantidad anual de proyectos de ley anti-LGBTQ que se han presentado se ha disparado en los últimos años, de 41 en 2018 a 500 el pasado 2022. Desde leyes que impiden que se mencione la identidad de género o la orientación sexual en las aulas, hasta propuestas para prohibir la atención que afirme el género para los jóvenes, e incluso prohibir los espectáculos de drag.
El año pasado, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, promulgó una ley, comúnmente conocida como "No digas gay", que prohÃbe a los educadores enseñar a los estudiantes sobre la orientación sexual o la identidad de género en las escuelas. Otros estados han aprobado leyes similares. Por ejemplo, Alabama prohÃbe que las escuelas públicas hablen sobre la identidad de género, mientras que Arkansas aprobó recientemente una legislación que prohÃbe a los instructores cubrir estos temas antes del quinto grado. Se han presentado leyes similares que restringen el contenido LGBTQ+ en las escuelas en 16 estados.
Las polémicas recientes más destacadas relacionadas con el colectivo transgenero han causado revuelo en las redes alrededor de una campaña publicitaria de la cerveza Bud Light, y la participación de atletas nacidos hombres en competiciones femeninas. Voces conservadoras organizaron un boicot a la cerveza Bud Light después de que la marca realizara una promoción con un influencer transgénero, Dylan Mulvaney, provocando una caida de ventas y controversia nacional.
Cada estado tiene sus propias leyes con respecto a la participación de atletas transgénero en los deportes, y en muchos estados, los atletas trans no pueden participar en organizaciones deportivas que coincidan con su identidad de género debido a discusiones sobre si las mujeres transgénero tienen o no una ventaja fÃsica sobre las cisgénero. Arizona, Indiana, Iowa, Kentucky, Luisiana, Oklahoma, Carolina del Sur, Dakota del Sur, Utah y Kansas aprobaron leyes para limitar la participación de transgenero.
Estos temas resultan una de las lÃneas de debate que más diferencian a republicanos y demócratas, donde los conservadores aplican leyes restrictivas en sus estados y los demócratas abrazan la causa como bandera. En un gesto por acercarse a la comunidad transgenero, el propio presidente Joe Biden accedió a ser entrevistado por Dylan Mulvaney.
No todas las voces destacadas demócratas abogan por poner el énfasis en esta temática. Hillary Clinton advirtió a sus compañeros demócratas que su obsesión con los temas transgénero podrÃan costarle al partido las elecciones presidenciales de 2024. La que fuera presidencial señaló que su partido parecÃa estar "perdiendo el foco al elevar las causas activistas" que "son relevantes solo para un pequeño grupo minorÃa."
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