El Donald Trump de 2024 quiere parecerse más a su versión de 2016 que a la de 2020. ¿Para qué? El candidato republicano busca revivir el clima de una campaña en la que todavÃa era un outsider desfachatado y refractario al "pantano" de Washington DC. Para 2020, en cambio, el entonces presidente Trump se vio forzado a cumplir un papel mucho menos atractivo: el de un dirigente tradicional que, para colmo de males, era oficialista. En la polÃtica de los últimos años, la defensa del statu quo se convirtió en una tarea ingrata y de escaso rédito electoral.
Pero a dos semanas para el caucus de Iowa, Trump quiere diferenciarse de la primaria de 2016. Busca no repetir los errores que lo llevaron a debutar con una derrota contra el texano Ted Cruz. Ahora, al igual que en la previa de aquel caucus de 8 años atrás, Trump es el republicano favorito para ganar la interna colorada. Pero la brecha entre él y los demás candidatos esta vez es mucho mayor. Casi un abismo de 50 puntos lo separa de quien aparece segunda en las encuestas de Iowa: Nikki Haley, la exgobernadora de Carolina del Sur.
Para no repetir una inesperada caÃda, la estrategia trumpista se basa en no dar su triunfo por descontado. El 19 de diciembre pasado, durante su última visita del 2023 a Iowa -la última de varias en un lapso de pocas semanas-, el republicano lo explicitó: "La clave es que salgan a votar. No se sienten en casa y digan: 'Creo que nos lo tomaremos con calma, cariño. Es un dÃa maravilloso, veamos la televisión y veamos los resultados'". Y concluyó con un mensaje algo alarmista: "No lo hagan, porque pueden pasar cosas locas".
Frente a esta votación partidaria del 15 de enero, sin embargo, el equipo de campaña de MAGA se muestra mucho más profesional que en 2016. El team trumpista reclutó una red de militantes para garantizar una participación amplia entre los afiliados al GOP.
"Todo puede pasar y quiero ser cauteloso. Pero es difÃcil que haya sorpresas, porque él es el favorito por 60 puntos", le dice a LPO el portavoz en español del Partido Republicano, Jaime Florez. "En la medida en que avanza el intento demócrata de eliminarlo de las boletas, se genera el efecto contrario. Si el objetivo era devaluarlo, lograron lo opuesto", afirma Florez ante este medio.
El vocero del GOP se refiere a los recientes fallos de Colorado y Maine que excluyeron a Trump de las boletas primarias, a raÃz del ataque al Capitolio de 2021. El equipo legal del expresidente está a punto de apelar ambas resoluciones ante el tribunal estatal de Maine y ante la Corte Suprema nacional.
Pero el fuego judicial no parece perjudicar sus chances de volver a la Casa Blanca. Por el contrario, lo consolidan como la figura central de la oposición. Una reciente encuesta de USA Today/Suffolk ubica a Trump por encima de Joe Biden entre los votantes latinos, los negros y los jóvenes. Ni siquiera su renovado discurso anti-inmigrante pone en jaque ese dominio.
"Trump representa el fin de la democracia, como puede pasar en la Argentina con Milei"
"Las causas penales no lo afectan porque Trump es el lÃder de un culto a la personalidad polÃtica que para muchas personas está por encima, no solamente de la ley, sino también de la autoridad moral", opina Fernand Amandi, uno de los analistas polÃticos más requeridos en Florida. Director de la consultora Bendixen & Amandi International, pronostica que pese a esa hegemonÃa Trump perderá en un mano a mano contra Biden.
Existe otra derivación del frente judicial que entroniza a Trump. Los adversarios internos de MAGA se ven obligados a solidarizarse con él. Hasta Chris Christie, el candidato republicano más antitrumpista, repudió la prohibición judicial en contra del expresidente. Vivek Ramaswamy fue más allá. El joven multimillonario prometió retirarse de la boleta en los estados que destituyan a su adversario. ¿Su adversario? Un consultor que trabaja para los republicanos interpreta el gesto de Ramaswamy como una ofrenda para lograr su verdadero objetivo: convertirse en el compañero de fórmula de Trump.
En paralelo, la postulación de Trump ya consiguió el respaldo de 18 senadores nacionales del GOP. En algunos casos, un apoyo a desgano. El lÃder de la minorÃa del Senado, Mitch McConnell, no tiene casi relación con el expresidente, pero adelantó que se encolumnarÃa con el aspirante republicano que resulte electo.
A poco para que empiece la temporada de primarias, el lÃder republicano cuenta con otra ventaja clave. ¿Cuál? Las reglas de juego de la competencia interna. Trump influyó para concretar modificaciones electorales que podrÃan allanar su regreso al poder. En California, por ejemplo, el cambio en el sistema de representación abrió la puerta para que Trump pueda barrer con cada uno de los 169 delegados del estado liberal.
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