Entrevista
"En Estados Unidos, hay una gran crisis porque los chicos que terminan la secundaria no le ven ningún valor a la carrera universitaria"
En diálogo exclusivo con LPO, el decano argentino del City College de Nueva York Juan Carlos Mercado habla de los cambios en el sistema educativo y cuenta cómo viven y piensan las nuevas generaciones de latinos.

Cuando el profesor de Historia Juan Carlos Mercado llegó a Nueva York hace más de 30 años, no sabía hablar inglés. Hoy es el decano del City College de la Universidad de NY, una institución fundada en 1847 que fue la primera universidad gratuita de Estados Unidos, es parte del City University de Nueva York (CUNY) y tiene más de 15 mil estudiantes. Nacido en la provincia de La Pampa, Mercado partió al exilio en 1977, durante la última dictadura militar argentina, y conoció a su esposa americana en Madrid. Fue pintor, vendió libros y llegó finalmente a la ciudad en la que trabaja. El College está ubicado en el barrio de Harlem pero el decano Mercado tiene su oficina desde hace ocho años en el corazón de Wall Street. "Desde su origen, la intención del College fue crear una universidad para gente pobre e inmigrante, poner en un aula a los hijos de los ricos y a los hijos de los pobres. Cambió la conformación étnica de los inmigrantes pero la idea sigue siendo la misma. Tenemos estudiantes de 170 países y se hablan 90 lenguas", dice.

¿Cómo es esa población migrante que hoy asiste al College?

El 60% de nuestros estudiantes recibe ayuda financiera, lo cual quiere decir que son familias que no pasan el nivel de pobreza y prácticamente no tienen que pagar. Como universidad pública, la matrícula es de aproximadamente unos 6500 dólares por año, que es baratísima si se la compara con otras universidades que cobran 60 mil o 70 mil dólares al año.

¿De qué depende el financiamiento de la institución?

La pandemia ha provocado un serio problema, porque haber pasado de la clase presencial a online ha originado una pérdida del estudiantado. Y, como el sistema de distribución de fondos está conectado con la cantidad de estudiantes que vos tenés, si hay una baja en la matrícula, te bajan los recursos. Para que tengas una idea, si nosotros perdimos el 1% de nuestros estudiantes, perdimos un millón de dólares. Es muchísimo. Es un serio problema porque siempre hay que estar lidiando con el Estado por más recursos. Tenemos un sindicato que es muy fuerte y es el que negocia con la administración de CUNY nuestro contrato.

En nuestra universidad la mayoría son las minorías y casi el 40% son latinos. La matrícula es de unos 6500 dólares por año, baratísima si se la compara con otras universidades que cobran 60 mil o 70 mil dólares al año.

El 40% de la población es de origen latino.

Tenemos 38 o 39% de origen hispano, un 30%de afroamericanos, un porcentaje bastante importante de asiáticos y luego, la población blanca. Las minorías predominan. El hecho de que en nuestra universidad la mayoría son las minorías y, al declarar una institución con mayoría hispana o mayoría afroamericana, tenés muchas más posibilidades de acceder a los recursos de un gobierno federal.

"En Estados Unidos, hay una gran crisis porque los chicos que terminan la secundaria no le ven ningún valor a la carrera universitaria"

Usted decía que para los latinos es muy difícil terminar una carrera porque no son estudiantes de tiempo completo y tienen al trabajo como prioridad.

En una universidad privada, teóricamente, los chicos terminan en cuatro años o como mucho cuatro años y medio. Pero en nuestro caso el nivel de graduación es super bajo. Somos una universidad urbana, de primera generación de estudiantes universitarios: ellos son el sustento económico de las familias, esta ciudad es muy cara y en la mayoría de los casos tienen que ayudar a pagar la renta de sus padres. Con la pandemia, ha habido una explosión de los cursos online asincrónicos porque esto encaja perfectamente con los estudiantes que trabajan. Por eso, yo he planteado que el profesor tiene que estar disponible para los alumnos en las horas de oficina, dos o tres horas por semana, para clarificar cualquier duda.

"Working 12 hours a day or having three jobs is often not enough to survive in the United States"

¿Cómo se explica que la mayoría de la población estudiantil sean mujeres latinas y afroamericanas?

La historia es increíble. A fines de los años setenta, hubo un grupo de soñadores que creció en Queens, eran judios e irlandeses. Unos se dedicaron a la academia y otros se dedicaron a los sindicatos y decidieron crear el centro para la educación de los trabajadores. La primera sede fue en la calle 14, donde está ubicada la central de los teamsters. La relación de los sindicatos con los legisladores garantizó una línea en el presupuesto dedicado a este centro de trabajadores y hace 15 años se decidió convertir el centro en una división más del College. Nos especializamos en trabajadores adultos. El 80% son mujeres de color porque siempre las mujeres en todo lo que tiene que ver con la educación han sido las mas vulnerables. En muchos casos, nos encontramos con madres e hijos que terminan sus estudios al mismo tiempo. Ahora, un 50% de los estudiantes que tenemos trabajan y el título universitario lo desean para progresar en su carrera profesional. Hay una gran crisis en este momento en la universidad americana, en los últimos 10 años las humanidades han perdido la mitad de los estudiantes.

"En Estados Unidos, hay una gran crisis porque los chicos que terminan la secundaria no le ven ningún valor a la carrera universitaria"

¿A qué se debe esa gran crisis?

Bueno, hay una gran crisis porque los chicos que terminan la escuela secundaria no le ven ningún valor a la carrera universitaria, sobre todo a los liberal arts.Los que están orientados en las escuelas profesionales como arquitectura, ingeniería, ciencia y demás, no, eso es otra historia, pero el resto... Es una crisis alimentada por el hecho de que el mercado laboral está tan fuerte ahora, que consiguen trabajo inmediatamente, salen de la escuela secundaria y consiguen trabajo. No son tan malos trabajos, 25 dólares por hora, pueden trabajar en un Starbucks, en Amazon, son trabajos que se consiguen muy fácil.

 ¿Cómo es la incorporación al mercado de trabajo?

Nosotros estamos firmando una especie de convenio del College con la ciudad de Nueva York para hacer entrenamiento. Es lo que se llama el Workforce Development, entrenar gente para la ciudad, que tiene en este momento unos 20 mil puestos de trabajo que hay que llenar. Entonces, están pidiendo la colaboración nuestra en cuanto a entrenamiento, desde maestros hasta ingenieros y arquitectos. Nosotros vemos que la crisis universitaria, la pérdida de estudiantes, el cada vez menor compromiso de los estados con la universidad pública nos obliga a buscar recursos de otras áreas. Por ejemplo, contratos con compañías que necesiten que la universidad les provea entrenamiento. Todo ha cambiado. Yo hablo con muchos empleadores potenciales y lo único que me dicen es, salvo algún título profesional de ingeniería: "A mí no me importa el degree. A mí lo que me interesa es que la persona que vamos a contratar sepa escribir bien, tenga capacidad de análisis y sea presentable". ¿Por qué? Porque nosotros, te dicen, lo vamos a entrenar. Yo lo vi eso con mi hijo que tiene 25 años y se graduó hace dos años: lo entrenó la compañía para la que está trabajando.

Somos una universidad urbana, de primera generación de estudiantes universitarios: ellos son el sustento económico de las familias y en la mayoría de los casos tienen que ayudar a pagar la renta de sus padres.

¿Cómo cambió en estos 10 o 20 años la ciudad en relación a la presencia latina?

Los cambios han sido impresionantes. La ciudad de Nueva York ha perdido población negra, afroamericana. Harlem no es lo que era, se ha blanquizado, es carísimo vivir en Harlem hoy, hay restaurantes de primer nivel y es mucho más diverso de lo que era antes. Además, es muy interesante ver el flujo de hispanos en la ciudad. La primera inmigracion que viene son los portorriqueños, que se establecen en lo que es el Harlem hispano, alrededor de la calle 125. A medida que han ido avanzando en la pirámide, los padres han podido mandar a sus hijos a la universidad y entonces se van a otras áreas. ¿Quiénes son los que vienen en los últimos 30 o 40 años? Son los dominicanos, que ocupan todo el área de lo que se llama Washington Heights, que hasta hace poco era un barrio completamente dominicano. Primera generación, trabajadores; luego, adquieren cierto nivel socioeconómico y pueden mandar a sus hijos a la universidad, dejan el barrio y se van a otro lugar. Ahora si vas al Harlem hispano ¿qué es lo que vas a ver? Puras banderas de México, todos negocios y restaurantes mexicanos... Yo estoy aquí hace más de 30 años, no había mexicanos cuando vine, no había. La última migración es la de los mexicanos. La ecuatoriana es muy importante, la colombiana es muy importante, que está en Queens. Los centroamericanos en su gran mayoría van hacia la Costa Oeste.

"Somos el puente entre los latinos y los beneficios que otorga el Estado"

Los latinos siguen viviendo en comunidades.

Yo siempre digo que el gueto no es una mala palabra. El gueto permite a la gente sentirse un poco más segura en un medio que es hostil en cierta forma. Si vos no hablás la lengua, si tenés acento, si tenés un color más oscuro, no estás en tu propio medio. Aunque Nueva York es primer mundo, segundo mundo, tercer mundo, es un caos.

"En Estados Unidos, hay una gran crisis porque los chicos que terminan la secundaria no le ven ningún valor a la carrera universitaria"

¿Coincide en que las nuevas generaciones de migrantes tienen otro comportamiento y saben que son protagonistas del país que viene?

Totalmente. El cambio es radical, lo puedo decir desde el punto de vista personal. Hace 20 o 30 años, los hispanos no querían hablar en público en español. La cuestion de la lengua tiene que ver con la discriminación. Ahora en Nueva York, no hace falta hablar inglés. En cualquier lado, está todo anunciado en español. El español es una lengua oficial, aunque no sea. Todo el mundo habla español.

Hace 20 o 30 años, en Nueva York los hispanos no querían hablar en público en español. Ahora no hace falta hablar inglés, el español es una lengua oficial, todo el mundo lo habla.

¿Qué tipo de posiciones de poder ocupan hoy los latinos?

Cuando yo vine, no había representantes hispanos y hoy la mayoría de los representantes que vienen de la ciudad de Nueva York son de origen hispano. El secretario general del sindicato más importante de la ciudad, que agrupa a los empleados de la ciudad, es un dominicano, Henry Garrido. También está Ydanis Rodriguez, que es el comisionado de Transporte de la ciudad, es un cargo importantísimo y después está el congresista Adriano Espaillat. Todos son dominicanos. Además, hay dos o tres mujeres colombianas que son legisladoras en la asamblea estatal y distintas asociaciones, como la de comerciantes dominicanos que están muy reconocidas y hacen lobby para las distintas causas que les interesan.

"Los jóvenes latinos son antisistema y rechazan las estructuras de poder que sus padres construyeron"

¿Qué lugar ocupa la comunidad educativa en la ciudad?

El americano es muy respetuoso del esfuerzo intelectual. Si vos estás en un bar, en una reunión de amigos y decís que sos profesor universitario, la gente se calla y te deja hablar para ver lo que tenés para decir. En nuestros países, es completamente diferente y enseguida piensan: "Este debe ser un vago, un intelectual, un bohemio".

"En Estados Unidos, hay una gran crisis porque los chicos que terminan la secundaria no le ven ningún valor a la carrera universitaria"

Hoy los latinos parecen hasta más integrados que los afroamericanos y no viven situaciones de marginalidad como ellos. ¿A qué lo atribuye?

Este es un fenómeno que viene de la época en que Reagan cerró todos los institutos psiquiátricos. La mayoría que se ven en la calle son afroamericanos, incluso blancos, pero no tanto hispanos. Creo que hay una realidad que todavía persiste: la familia es muy importante para el hispano que viene aquí, es una especie de ayudarse entre familias. Aquí es muy difícil que un portoriqueño, un dominicano, un mexicano e incluso un asiático ponga a sus padres en un instituto para ancianos.

Hablo con muchos empleadores y lo que me dicen es: 'No me importa el degree, lo que me interesa es que la persona que vamos a contratar sepa escribir bien, tenga capacidad de análisis y sea presentable. ¿Por qué? Porque nosotros lo vamos a entrenar'. 

¿Cómo afecta a las universidades la deuda estudiantil?

La deuda estudiantil es impresionante, es la otra crisis que se avecina. Por eso es que Biden quiere darle un cierre a este tema con la condonación.

La condonación de Biden es para los estudiantes que dependen del gobierno federal pero hay otros que deben en universidades privadas y no serían alcanzados.

Lo que va a determinar su declaración de impuestos. Es muy común acá encontrarse con chicos que han estudiado Historia y tienen una deuda de 300 mil dólares. No han estudiado en mi universidad sino en Columbia, en Yale, en Harvard o en Princeton y nunca un profesor de Historia va a poder pagar esa deuda. Yo soy un producto de la universidad pública, estudié siempre en universidad pública en Argentina, en España y aquí, pero tengo que reconocer algo: para el primer trabajo, un título de una universidad de prestigio es el pasaporte. No para el segundo trabajo. Es que es lo que tu sabés hacer y cómo lo sabés hacer.

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