Reserva Federal
Ni demócratas ni republicanos: la economía post electoral quedará en manos de la Reserva Federal
Con un Congreso dividido, lo más importante pasará por la política de tasas de la Fed en medio de pronósticos de recesión, inflación aún elevada y menor empleo para el año próximo.

 En los últimos 40 años, las elecciones se dieron en un contexto de inflación moderada (entre el 2 y 3% anual) y una economía creciendo al 3-3,5%. Este proceso electoral, como recuerda Sebastián Maril, director de Latam Advisors, llegó con lo opuesto: con una generación de votantes que, por primera vez, fueron a las urnas con una inflación del 8-8,5% anual y menos dólares en sus bolsillos. Así, y con la mítica frase que se popularizó después de 1992 cuando inesperadamente Bill Clinton destronó a George Bush, esta fue otra elección donde pesó el "is the economy, stupid". Pero a la luz de los resultados, la críticas en lo económico no fue lo único que se ponderó.

El escenario post electoral en lo económico no varía demasiado de lo que venía siendo el camino en el cual venían los grandes temas. Los banqueros y ejecutivos consultados por LPO trazaron lo que vendrá: un gobierno sin demasiada capacidad para pasar ninguna legislación en el frente económico, con una recesión inminente, y una inflación que es dura de roer por parte de la Reserva Federal. Es más: se duda si habrá una "aterrizaje" suave (soft) o fuerte (hard) de la economía el año próximo.

Para los "agoreros y republicanos": festejo con dedicatoria de Biden por el repunte de la economía 

"Las elecciones en Estados Unidos pueden tener consecuencias globales. La Fed está normalizando la política monetaria y es difícil evitar un hard landing. La tasa de desempleo es baja pero con una inflación muy alta, es un tema que pegó en la elección. Pero no es el único", afirmó Marcos Buscaglia, ex ejecutivo de Citibank y Bank of America, y actualmente director de Alberdi Partners, durante un webinar.

Sebastián Maril, director de Latam Advisors 

Si bien los oficialismos suelen perder estas elecciones de mitad de término, algo que no es para nada fuera de lo habitual, Buscaglia dice que esto significa un "gridlock" para la administración Biden. Léase, un "atasco" a cualquier medida que quiera lanzar sin tener el aval del Congreso. "Es el fin de la agenda de Biden aunque los republicanos quizás no puedan darla vuelta tampoco y avanzar con sus temas", afirmó.

Con una economía que irá en "piloto automático" navegando entre una inflación que seguirá siendo elevada y una disminución del nivel de actividad evidente para el 2023 (así lo predicen desde el FMI hasta cualquier banco de inversión de Wall Street), todo quedará en manos de lo que puede hacer la Reserva Federal ya que ninguno de los 2 partidos podrá propulsar su agenda. 

Diego Ferro, presidente de M2M Capital en Nueva York, sostuvo que el impacto de la elección será que habrá menos chances de implementar cambios en los temas relevantes al no haber consensos ni una fuerza que puede llevarlos adelante. "Con esta grieta o división en el país, la pregunta es cuán agresiva puede ser la agenda del presidente", advirtió.

En la misma línea, Alberto Bernal, jefe de estrategia de XP Securities, remarcó que Biden quedó como un "lame duck" o en español "pato rengo" y que eso puede ser positivo para los mercados financieros porque significa que no va a haber más incremento del gasto, ni nuevos impuestos ni más regulaciones. 

Pero, como recuerda el ejecutivo de Latam Advisors, si bien los republicanos podrían intentar bajar impuestos e incentivar a empresas petroleras afectando a los ecológicas de Biden, cualquier paquete de estímulo por parte de los republicanos no pasará y será vetado por el presidente.

Alberto Bernal, jefe de estrategia de XP Investments

Todas las miradas para definir qué pasará con el gran tema económico como es la inflación, correrá por la decisión que siga tomando la Reserva Federal. O sea, Jerome Powell será más importante que Biden. Y, el otro gran tema de la agenda 2023, la recesión, que parece inevitable. "La economía de Estados Unidos y en general las grandes economías mundiales se encaminan a una recesión durante el 2023", afirmó Jorge Piedrahita, CEO de Gear Capital.

Javier Timerman, socio fundador de Adcap Grupo Financiero, explicó que hoy en día Estados Unidos está en manos de la Reserva Federal y no del Ejecutivo. "En Estados Unidos, el Poder Ejecutivo va a estar bastante dificultado para lanzar programas de estímulo si el país entra en recesión. Todo va a quedar en manos de la Reserva Federal. El efecto inflacionario va a opacar la gestión de Joe Biden", advirtió. 

"Biden tiene una imagen muy baja y sin embargo hizo la mejor elección de medio término desde la época de George Bush, que le había ido bien porque las elecciones fueron después del atentado del 11 de septiembre. Es raro porque a Ronald Reagan y Bill Clinton, los dos presidentes que terminaron sus mandatos con la popularidad más alta de los últimos 50 años, les fue pésimo en las elecciones intermedias. Ahora pasa que no solo es la economía. Esta elección la definieron la preocupación por la democracia y sus instituciones", recordó Timerman. 

En el mercado financiero se cree que el número uno de la Fed tardará en empezar a bajar las tasas. Con una economía que navega el pleno empleo (desempleo en 3,7%), como dijo Powell, "habrá que impartir dolor en los consumidores" para que baje la inflación. 

Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal

En el mercado creen que si bien la Fed podría "estacionarlas" en niveles elevados, reducirlas será sólo un paso luego de ver una caída sensible de la tasa de inflación. "Me parece que la Fe si no detiene la inflación el problema se pondrá más grave, están todos queriendo que baje las tasas. Para mí la van a tener alta por bastante más tiempo de lo que se esperaba", recordó Ferro. "La economía que viene se va a mover al compás de lo que diga la Fed y los temas geopolíticos. Y la realidad es que la economía no va a crecer", aseguró Maril.

Tal como recuerda Buscaglia, de todas formas, íbamos a un mundo recesivo independientemente de quien ganara las elecciones. "La Fed va a seguir subiendo tasas, quizás hasta 4,5% o 5%. Igualmente el mensaje no es importante, sino el destino. Que suba menos no significa que vaya a bajar más rápido, sino que la tasa final será alta", aseguró.

"Veo bastante difícil evitar un hard landing de la economía. Porque el consumidor entra muy sólido a este proceso, Biden y Trump repartieron mucha plata, hay empleo... Entonces la Fed va a seguir subiendo las tasas. Creo que habrá un hard landing por la tasa alta que se espera imparta daño. Cuando ves la historia de suba de tasas, me sonaría raro que una mega suba de tasas no impacte en la actividad", aseguró el ex banquero de Bank of America. 

Por lo pronto, este jueves se conocerá otro dato de inflación que tendrá mucho más peso para Powell que el resultado de las elecciones. Si el número sigue mostrando resistencia al apretón monetario, como se estima, convalidará su visión de que aún queda mucho por hacer para estabilizar los precios. Hayan ganando los demócratas o los republicanos, la agenda económica sigue por un camino independiente. 

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