Por la mañana el gobierno anunció que levantaba las sanciones disciplinarias contra policÃas que habÃan abandonado el servicio. Era una acción concertada frente a la dureza de la protesta de uniformados que no aflojaba. Pero una vez más ese anticipo fue un búmeran que volvió duro. Quizá la imagen más elocuente fue que el jefe de policÃa de la provincia recibió insultos y hasta fue escupido por grupos que estaban frente a la Jefatura de Rosario. Los patrulleros siguieron hasta las 17 de la tarde estacionados, los efectivos a cara limpia sin prestar tareas y sus familiares en inmediaciones.
Asà estaban a las 17.45 cuando Maximiliano Pullaro habló desde la Casa de Gobierno para anunciar por segunda vez en cinco dÃas una recomposición salarial. La primera más que atemperar las protestas pareció echarles más leña.
La de este miércoles a la tarde todavÃa está en proceso de ser digerida pero implicó un desembolso más notorio. Ningún policÃa de Santa Fe que tenga tareas iniciales en la fuerza percibirá menos de 1.350.000 pesos. Los que presten tareas en la calle en las ciudades de mayor riesgo ganarán más de 2.300.000 pesos.
Eso implicó que tras una semana de protestas de intensidad sostenida el conflicto se levantara. Los policÃas apostados en Jefatura celebraron con expresiones de júbilo y abrazos el reconocimiento salarial que pasó a ser sustancial. Y que pese a ser más suculento para el personal que asume más riesgos, el que está en la calle, también alcanza a los efectivos no operativos, que son más del 60 por ciento del plantel de 25 mil policÃas santafesinos.
El aumento salarial se decidió frente a una crisis que parecÃa haber roto la cadena de mando policial y que arrinconó al gobierno santafesino, al que una protesta inorgánica pero masiva y muy visible socavó en su capacidad de negociación polÃtica. También deja en pie incógnitas sobre cuestiones de manejo de la autoridad.
La decisión de dar marcha atrás con las sanciones supone un problema ante una fuerza basada en un principio vertical de obediencia. Una especie de instructivo para la próxima vez ya que ante las medidas disciplinarias hubo primero desafÃo y después concesiones en el sentido de lo demandado.
Queda en pie una situación contradictoria. El gobierno de Pullaro aceptó levantar los pases a disponibilidad de 20 efectivos a los que señaló por abandono de servicio. Pero las denuncias penales que el mismo gobierno promovió ya tramitan por otra vÃa que es la del Ministerio Público de la Acusación (MPA).
Este jueves a la mañana 11 de estos policÃas están citados por la Unidad Fiscal Especializada en Corrupción Funcional y Violencia Institucional. Al mismo tiempo que Pullaro hacÃa los anuncios, los fiscales Pablo Socca y José Luis Caterina elaboraban la imputación que en unas horas formularán ante un juez.
Este es un capÃtulo que seguirá frente a un tema complicado. Hubo una demanda laboral de parte de la policÃa reconocida por el gobernador. Pero en el marco de esos reclamos por condiciones de trabajo y de ingresos hubo policÃas sancionados que ahora serán imputados. La incógnita poderosa en términos polÃticos es si cometieron actos dolosos al demandar mejoras de trabajo que el mismo gobernador reconoce aunque su gestión los denunció penalmente.
En el mayor escenario de la protesta, el portón de Jefatura de Rosario por calle Ovidio Lagos, habÃa una atmósfera de fiesta. Los policÃas sentÃan que habÃan torcido a su favor una demanda justa donde habÃa efectivos que estaban por debajo de la lÃnea de pobreza para un grupo familiar con sus ingresos por debajo del millón de pesos.
"Es un aumento histórico", decÃa un comisario a LPO frente a la estación de servicio YPF. "Personas del escalafón técnico que no portan armas pasan de ganar 780 mil pesos a 1.300.000. Es más de un 50 por ciento de suba", graficó. Un comisario con veinte años de antigüedad pasa según los cálculos rápidos que se hacÃan en la zona de 3.500.000 a cinco millones de pesos.
Un dÃa agitado
Este miércoles Pullaro se presentó a hacer los anuncios flanqueado por su ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, y el jefe de policÃa de provincia, Luis Maldonado. El gobernador dijo a la prensa que sostener al jefe de policÃa a su lado en los anuncios era una revalidación explÃcita de su conducción. Por la mañana habÃa sido insultado de arriba abajo cuando ingresaba a la Jefatura de Rosario y hasta hubo quien lo escupió. Pullaro deslizó que eso no lo hicieron policÃas activos sino actores mezclados en la protesta.
El piso salarial pasó a ser para policÃas y penitenciarios santafesinos iniciales de 1.350.000 pesos. "Ningún policÃa que esté en funciones operativas va a ganar menos de $ 1.438.835", dijo Pullaro en la conferencia de prensa que dio en la tarde del miércoles. Si ese mismo suboficial cumple tareas de calle en Rosario, Santa Fe, Villa Gobernador Gálvez, Granadero Baigorria o Santo Tomé, las zonas de mayor demanda de servicio de seguridad en la provincia, recibirá un plus de 500 mil pesos, por lo que su ingreso total será de $ 1.938.835.
"Si este policÃa maneja el vehÃculo policial, con el riesgo que eso implica, va a ganar $ 2.188.835 por mes a partir de febrero", dijo Pullaro. Para el personal del Comando Radioeléctrico, el Cuerpo de Guardia de InfanterÃa y otras secciones con adicionales especÃficos, precisó que percibirán $ 2.084.000 si no conducen y $ 2.334.535 si manejan patrullero. Los suplementos se estratifican en tres niveles. "No es lo mismo patrullar una zona de alta violencia que otra de menor tensión", dijo el gobernador.
Pullaro hizo un reconocimiento a la policÃa a la que consideró fundamental para bajar los niveles de violencia. Dijo que en lo que va del año hay 13 homicidios. Y que hace solo tres años a la misma altura habÃa 60. "Estamos profundamente agradecidos del trabajo realizado en los últimos dos años y casi dos meses para reducir los indicadores de violencia y de inseguridad que padecÃan los rosarinos", dijo el gobernador. "No fueron casualidad, sino producto de una estrategia sostenida y del compromiso de miles de hombres y mujeres de la fuerza", dijo.
Las idas y vueltas
El martes por la noche el gobierno asistÃa a dos jornadas de protestas sostenidas, como más de 60 patrulleros estacionados en la Jefatura de Rosario, un acuartelamiento a cielo abierto que obligó a que se utilizaran fuerzas especiales y hasta agentes penitenciarios para las tareas de custodia. En ese contexto a las 23.30 el ministro de Seguridad Cococcioni y su par de EconomÃa Pablo Olivares acudieron a una reunión en Jefatura con referentes tras las negociaciones trabadas previamente.
Tras esa cita los ministros dijeron que la seguridad pública nunca se habÃa resentido, que la operatividad siempre se mantuvo al 90 por ciento sin hechos graves y con todas las incidencias atendidas.
Pero Cococcioni marcó, como lo harÃa más tarde Pullaro, que todos los reclamos eran atendibles. Y entonces hizo el anuncio crucial en relación a las medidas disciplinarias, es decir, los veinte efectivos puestos en disponibilidad en Rosario. También habÃa inicialmente 42 efectivos de la PolicÃa Motorizada en Santa Fe con inicio de trámites para su desafectación provisoria.
"A quienes fueron notificados de medidas administrativas les solicitamos que se presenten, tomen su arma y su chaleco y se reincorporen de inmediato al servicio ordinario. Esto implica que salen de inmediato de la situación preventiva en la que habÃan sido colocados", sostuvo el titular de Seguridad. Su colega de EconomÃa ponderó "la alta dedicación y la elevada carga horaria" del personal policial.
Ahà está un asunto que entronca casi en la definición sociológica del conflicto. Todo el gobierno reconoce que se trató de una crisis laboral donde los policÃas hicieron reivindicaciones por ingresos y mejoras de trabajo. "Entendemos que fue un reclamo justo y genuino por parte de las fuerzas de seguridad", dijo Pullaro en la conferencia de prensa.
Solo que en una fuerza no sindicalizada la explicitación de los reclamos que esta vez estallaron es esporádica. ¿En qué lugar quedan entonces los que fueron denunciados por el mismo gobierno y mañana serán imputados? ¿Es conciliable que estuvieran haciendo una demanda laboral y al mismo tiempo cometieran actos dolosos por los que en unas horas serán imputados?
En materia de bienestar policial, Pullaro detalló que se ampliaron las frecuencias de transporte para agentes del norte provincial que trabajan en Rosario -hoy son doce recorridos- y que se avanza en soluciones para los "fines de ruta" hacia Casilda, Constitución y Cañada de Gómez. Indicó que "no hay inconveniente en sumar más servicios si son necesarios".
Asimismo, señaló que se reforzó el gabinete psicológico de la Dirección de Bienestar Policial, que ya atiende a 570 efectivos, y que la tarjeta alimentaria pasó de $ 84.000 a $ 168.000. Además, explicó que se habilitarán lugares de pernocte para quienes viajan largas distancias: "Si el personal estaba estresado por la carga de trabajo y el traslado, podrá quedarse a dormir aquÃ, como lo hacen las fuerzas federales".
Finalmente, cerró con un mensaje polÃtico claro: "Habiendo atendido todas las demandas, creemos y entendemos que no hay ninguna razón para que siga habiendo una movilización pacÃfica fuera de la Unidad Regional II".
De la conferencia, realizada en la sede de Gobierno en Rosario, participaron también el ministro de Seguridad, Pablo Cococcioni, y el jefe de la PolicÃa de la Provincia de Santa Fe, Luis Maldonado.
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Resolvemos los problemas. Pullaro conducción.