El gobernador Maximiliano Pullaro recorrió este viernes la obra de la cárcel de alto perfil El Infierno, un penal de máxima seguridad al estilo Nayib Bukele donde se alojarán a los narcos y sicarios más peligrosos de Rosario. La construcción ya tiene un 40% de avance y estarÃa terminada en octubre.
Para el gobierno provincial, El Infierno es sÃmbolo de su polÃtica de seguridad pública y fue anunciada a principios del año pasado. El complejo penitenciario tendrá capacidad para más de 1.100 internos de alto perfil, contará con cuatro módulos y un edificio central, doble muro perimetral y torre de vigilancia de 36 metros, además de un diseño que minimiza el contacto entre reclusos y limita la posibilidad de actividades delictivas interna.
[Pullaro construye "El Infierno", la cárcel de máxima seguridad para narcos y pandilleros]
Es que uno de los ejes del gobierno en su combate contra la inseguridad estaba puesto en la necesidad de aislar a los presos más peligrosos para cortar su vÃnculo con el delito en el territorio. Tanto la justicia como los funcionarios tenÃan pruebas de sobra que la mayorÃa de los crÃmenes y la administración del negocio narco se monitoreaba desde las cárceles. Cuando cortaron las posibilidades de contacto entre los detenidos con el exterior disminuyeron los homicidios.
Con la baja sostenida de la violencia en Rosario, Pullaro recorrió las obras de la Unidad Penitenciaria N°8, ubicada en la localidad de Piñero, junto al titular de la Unidad Ejecutora de Infraestructura en materia de Seguridad Pública y Penitenciaria, Diego Leone.
"Vamos a separar a los presos más violentos para romper el vÃnculo con el afuera", afirmó el gobernador durante la visita, insistiendo en la idea de que el nuevo penal removerá la posibilidad de que los lÃderes narco sigan organizando delitos desde adentro de las cárceles
El Infierno ocupa un lugar central en el discurso del gobernador: allà serán trasladados unos 500 presos considerados de alto perfil, con el objetivo de evitar que sigan operando desde las cárceles, una de las crÃticas históricas al sistema penitenciario santafesino.
En el mismo sentido, Pullaro volvió a subrayar el volumen de la inversión y aseguró que su gestión construirá en cuatro años más celdas que las realizadas en un siglo. La cárcel estarÃa terminada en octubre. Para el gobierno, su puesta en marcha busca cerrar el cÃrculo entre control carcelario y pacificación del territorio, en una provincia donde la seguridad sigue siendo el principal termómetro polÃtico.
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