Narcotráfico
Especial: Hidrovía; la principal ruta de transporte de cocaína de los carteles colombianos y brasileros para los grandes mercados internacionales
Por la falta de controles se convirtió en la ruta preferida de las mafias internacionales.

 Son 3.442 kilómetros de ríos que conectan la Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay con el océano Atlántico y sostienen el desarrollo de la región. "La Hidrovía Paraguay-Paraná es una de las vías de transporte más significativas para el logro de la integración física y económica del Mercosur", como señaló la Bolsa de Comercio de Rosario en un informe sobre el transporte de soja, derivados y granos. Pero su importancia también se proyecta en la otra economía, la delictiva: "es una puerta de entrada para el transporte de la cocaína fabricada en Bolivia y el Perú a los mercados internacionales", según alertó el año pasado la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes.

El 3 de julio, la Policía Federal de Brasil secuestró en el puerto de Santos 568 kilos de cocaína dentro de un contenedor que transportaba maní. Otros 866 kilos de la droga disimulados en la misma carga fueron descubiertos en el puerto de Rotterdam. Los cargamentos provenían del puerto de la ciudad de Rosario y habían salido de la Argentina sin ser advertidos por ningún control.

 [Interceptaron más de 1.400 kilos de cocaína en Brasil y Países Bajos que habían salido del Puerto de Rosario

La falta de tecnología para inspeccionar los contenedores aparece como uno de los principales factores para el tránsito de drogas a través de la Hidrovía. La instalación de radioscopia de doble haz que posee la Aduana de Hamburgo, capaz de escanear en diez minutos el contenido de un contenedor entero, es un recurso desconocido en este lado del Atlántico. "En Argentina las fuerzas federales no pueden abrir una carga cuando navega por el Paraná sin una orden de la Justicia. El gobierno nacional debe hacer una inversión en sistemas de escaneo para tener mayor control", dice Sabina Frederic, ex ministra de Seguridad de la Nación.

Carolina Sampó y Valeska Troncoso, coordinadoras del Centro de Estudios sobre Crimen Organizado Transnacional, plantean una visión crítica: "Las fuerzas de seguridad tienen un profundo desconocimiento sobre lo que sucede dentro de las instalaciones portuarias. El estudio de los puertos de Buenos Aires, San Antonio (Chile) y Montevideo revela que no existe un reconocimiento por parte de las autoridades estatales del narcotráfico como un problema, más allá de lo discursivo", afirman en un extenso informe publicado por la revista Trends in Organized Crime.

Playa de containers del Puerto de Rosario

 "Argentina tiene que discutir el control de las terminales portuarias y analizar en qué medida favorece la proliferación del narcotráfico en la región y la utilización del país como trampolín para el mercado europeo. Cuestiones vinculadas al derecho internacional impiden inspeccionar cada uno de los contenedores, pero un mejor desempeño de la inteligencia local y una vinculación más directa con los países vecinos harían posible una tarea más efectiva", observa Sebastián Cutrona, autor de Drogas, política y actores sociales en la Argentina democrática (2022).

Politólogo especializado en los problemas del crimen organizado, Cutrona destaca además "la falta de agilidad de la Justicia" y lo ejemplifica con un dato de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar): entre los 1833 expedientes iniciados por la Justicia Federal en Rosario durante 2020 solo hubo una causa por contrabando de estupefacientes. Una gota de agua en el mar del narcotráfico.

El mercado internacional de drogas se reconfigura después de la pandemia y las organizaciones criminales simplifican la logística del transporte marítimo. "La metodología es el rip off, la contaminación de contenedores: violentan el precinto de la Aduana, introducen la droga y vuelven a cerrar con un precinto falso. Es una maniobra sencilla que no requiere más colaboración que el supervisor de un playón y un camionero, como se vio en los últimos casos en Rosario. Pero si se hace en repetidas ocasiones las organizaciones tienen que contar necesariamente con más complicidades dentro del puerto", dice un investigador.

 La metodología es el rip off, la contaminación de contenedores: violentan el precinto de la Aduana, introducen la droga y vuelven a cerrar con un precinto falso. Es una maniobra sencilla que no requiere más colaboración que el supervisor de un playón y un camionero, como se vio en los últimos casos en Rosario. Pero si se hace en repetidas ocasiones las organizaciones tienen que contar necesariamente con más complicidades dentro del puerto

El 26 de agosto, en el marco de 29 allanamientos ordenados por la Justicia Federal de Campana en cinco provincias y en la ciudad de Buenos Aires, la Policía Federal incautó 1658 kilos de cocaína en un galpón de Génova al 2400, en el barrio rosarino Empalme Graneros. La droga estaba lista para ser llevada al puerto, fraccionada en 1535 panes ocultos en 19 bolsones que iban a ser introducidos en un cargamento de alimento balanceado comprado por una empresa de España.

El juez federal Adrián González Charvay procesó a siete personas por la operación, entre ellas José Damián Sofía, acusado en noviembre de 2021 como presunto autor de amenazas contra la jueza federal de San Isidro Sandra Arroyo Salgado a través de ocho llamados telefónicos. De acuerdo a la investigación, Sofía encabezó junto a Gabriel Nicolau la conexión local de una estructura con base en Colombia y clientes en Dubai.

 [Un mega cargamento de cocaína puso al puerto de Rosario en la ruta de drogas a Dubái]

"En Argentina no tenemos carteles de droga. Tenemos, sí, pymes que proveen servicios y pueden armar en conjunto un tráfico internacional", señala el investigador consultado para esta nota. El caso descubierto en Empalme Graneros expuso una complejidad superlativa en la organización: la cocaína iba a ser exportada mediante una empresa conformada en 2021 a los fines del tráfico camuflado en alimento balanceado fabricado por una cerealera bonaerense y había hecho un envío sin drogas para tantear el terreno y reforzar la pantalla.

Marco Iazzetta, del Centro de Investigaciones en Seguridad, Estado y Sociedad de la Universidad Nacional de Rosario, señala que el grupo en cuestión "no parecería tener vínculos con actores de la ciudad de Rosario y exhibe una impronta empresarial de las bandas locales del narcomenudeo". Sin embargo, "no se comprende que esa carga de cocaína estuviera en Empalme Graneros, una de las zonas calientes de Rosario: poco antes de que se produjera el secuestro de la droga hubo once balaceras en la cuadra donde estaba el galpón de almacenamiento".

José "el Tano" Sofía

El antecedente del narcoarroz, como se llamó en 2015 al decomiso en Rosario de 40 toneladas de arroz embebidas en cocaína, puso al descubierto operaciones del cartel colombiano del Norte del Valle en el tráfico y en el lavado de dinero. En escuchas telefónicas obtenidas durante la investigación se detectó que el grupo local planeaba adquirir una terminal portuaria en Fray Luis Beltrán. Si el intento resultó frustrado, la tendencia se mantiene: "La Hidrovía está transformándose en una ruta fundamental para la cocaína colombiana. El crecimiento del mercado europeo, con cinco millones de consumidores, hace que las organizaciones busquen alternativas a las rutas tradicionales del Caribe y del Pacífico", analiza Sebastián Cutrona.

"Las organizaciones criminales están divididas exactamente como las empresas. Persiguen un beneficio económico y para eso tienen una lógica igual a las empresas: tienen un CEO, un operador de logística, jefes de seguridad", planteó el titular de la Procunar, Diego Iglesias, en las últimas Jornadas del Consejo de Seguridad Interior. A la presencia en Argentina de los colombianos del Norte del Valle se suman el Primer Comando Capital, de San Pablo, y el Primer Cartel Uruguayo, cuyo jefe, Sebastián Marset, está señalado como instigador del asesinato del fiscal paraguayo Marcelo Pecci.

 Las organizaciones criminales están divididas exactamente como las empresas. Persiguen un beneficio económico y para eso tienen una lógica igual a las empresas: tienen un CEO, un operador de logística, jefes de seguridad

Marset obtuvo en agosto pasaporte exprés otorgado por el gobierno de Uruguay que le pemitió salir de Dubai, donde había sido detenido, y continuar prófugo. Otro escándalo sobrevino al permiso que una fiscal de la ciudad de Colonia le otorgó a Martín Mutio para que organizara una fastuosa fiesta de casamiento en Rosario. Mutio está procesado por el contrabando de 4,5 toneladas de cocaína a Hamburgo en 2019, a través de una empresa fantasma, y en su casamiento pagó 25 mil dólares solo por el cachet de un grupo de cumbia que entretuvo a los invitados.

 [El avance narco en Uruguay aumenta la presión sobre Lacalle Pou]

Sebastián Cutrona añade a ese cuadro "la intervención de la Ndrangueta para ubicar containers con drogas en Bélgica y Alemania". La presencia de la mafia calabresa se actualizó a fines de octubre, cuando la Policía Federal detuvo en la localidad bonaerense de Guernica al capo Carime Alfonso Maiorano, sospechado de organizar envíos de cocaína con embarque en Paraguay y destino en Europa desde 2009.

Maiorano tenía documentación argentina y se dedicaba supuestamente a la venta de autos. El hombre que parecía un vecino común y corriente del conurbano, según el alerta rojo de Interpol, "se encargó de facilitar la cooperación y contactos directos entre cabecillas italianos, de quienes recibía órdenes, y capos sudamericanos" y su captura sigue a la de otro jefe de la Ndrangueta, Giancarlo Massida, apresado en 2018 en un barrio cerrado de Berazategui.

En mayo pasado, personal de Aduana del puerto de Newcastle, en Australia, descubrió 50 kilos de cocaína en un barco cerealero que había zarpado del puerto de Timbúes, en la provincia de Santa Fe, y que previamente habría descargado otros 200 kilos en Indonesia. En junio, cinco toneladas de la misma droga remitidas desde Paraguay por la hidrovía fueron incautadas en Amberes, Bélgica. "Paraguay se convirtió en un centro logístico que acopia y exporta tanto cocaína como marihuana", señala Marco Iazzetta.

"Después del levantamiento de las políticas de restricción por la pandemia las confiscaciones vuelven a alcanzar las cifras que conocíamos. Hay una reactivación del mercado de las drogas en la cual la cocaína ha recuperado sus valores históricos y donde asoma un nuevo escenario global", destaca Sebastián Cutrona. Las estadísticas son elocuentes: en 2021, las autoridades belgas incautaron 89,5 toneladas de cocaína en Amberes, lo que representó un incremento del 36% respecto del año anterior; en Hamburgo la policía alemana batió también su propio récord con el secuestro de 19 toneladas de cocaína contra 1,5 tonelada en 2014.

 [Un mega cargamento de cocaína puso al puerto de Rosario en la ruta de drogas a Dubái]

Carolina Sampó y Valeska Troncoso coinciden en el diagnóstico: "Las tendencias que describimos existían antes de la crisis del Covid-19, pero se han profundizado desde finales de 2020", dicen en el informe publicado por Trends in Organized Crime. En esa perspectiva "se espera que el tráfico de cocaína aumente aún más debido a la creciente demanda de los consumidores tradicionales (Estados Unidos y Europa) y nuevos mercados (Oceanía y Asia)", al tiempo que "las organizaciones criminales pueden volverse más sofisticadas a través del acceso a mayores recursos económicos y una mejor capacidad logística".

 El tráfico de cocaína creció luego de la pandemia y se espera que aumente en los próximos años debido a la creciente demanda de los consumidores tradicionales (Estados Unidos y Europa) y los nuevos mercados (Oceanía y Asia) y se espera que las organizaciones criminales pueden volverse más sofisticadas a través del acceso a mayores recursos económicos y una mejor capacidad logística

Cutrona puntualiza además factores domésticos comunes a los países de América del Sur, como la debilidad institucional, la escasa inteligencia criminal y el foco de atención de la justicia puesto en el consumo antes que en el tráfico de estupefacientes. "Pensar que el narcotráfico es un elemento exógeno a la realidad local es una visión muy sesgada -advierte el especialista-. El narcotráfico y la violencia se han gestado de manera continua como una consecuencia de las relaciones entre el poder político y el crimen organizado, y no se agota en lo que sucede en la Argentina. El crimen organizado no prospera sin alguna venia del poder político".

"El secreto es inteligencia criminal, una mala palabra en Argentina -se lamenta el investigador entrevistado por LPO-. La Aduana hace análisis de información y perfilamiento de riesgos, y las cuatro fuerzas de seguridad trabajan en inteligencia. Pero esas áreas están subvaluadas, cuentan con pocos recursos y son las que menos funcionan".

Federales inspeccionando la carga donde se había camuflado más de 1.600 kilos de cocaína listas para ser despachada por el Puerto de Rosario

En el Gran Rosario hay 21 terminales portuarias a lo largo de 70 kilómetros de costa del río Paraná, pero la cuestión no se reduce a la zona. "Muchos contenedores tienen origen en Paraguay y pasan por Argentina. Se pueden contaminar en cualquier punto del recorrido. Todos los puertos son un problema, no son lugares públicos ni puede entrar la policía a hacer patrullajes", afirma la fuente.

El 12 de febrero de 2021, la Aduana del puerto de Hamburgo secuestró 16 toneladas de cocaína en un buque de bandera panameña. La droga estaba escondida en latas de pintura y el transporte había salido en Puerto Villeta, Paraguay, con trasbordo en terminales porteñas y destino final en Tel Aviv. El operativo fue realizado con información que las autoridades alemanas decidieron no compartir con Argentina y Paraguay.

Sabina Frederic agrega que "la cocaína también ingresa al país por los aeropuertos y por las fronteras terrestres, aunque el control es más riguroso y se mejoró la tecnología en los aeropuertos". El transporte marítimo es el ideal para el transporte de grandes cargamentos y actualmente llevaría el 90 % de la cocaína que sale del país.

 La hidrovía es el corredor perfecto, dicen las coordinadoras del Centro de Estudios sobre Crimen Organizado Transnacional, y tiene un doble impacto: en el tráfico internacional de cocaína hacia Europa y también sobre el abastecimiento de los mercados de consumo locales

Según Sampó y Troncoso, la producción de cocaína se incrementó más del doble entre 2014 y 2018 en Colombia, Perú y Bolivia, "lo que obliga a las organizaciones narcotraficantes a depender mucho más de las rutas marítimas para contrabandear la mayor cantidad de droga posible". En el escenario pos pandemia, "Europa se ha convertido en un mercado más tentador no solo por el precio de la cocaína en ese territorio sino también porque abre la puerta a Oriente Medio y Asia".

En la nueva hoja de ruta del narcotráfico, Argentina, Chile y Uruguay representan puertos no tradicionales y en consecuencia más seguros para la salida de cocaína. La hidrovía "es el corredor perfecto", dicen las coordinadoras del Centro de Estudios sobre Crimen Organizado Transnacional, "y tiene un doble impacto: en el tráfico internacional de cocaína hacia Europa y también sobre el abastecimiento de los mercados de consumo locales".

Los narcos que planeaban llevar un cargamento de cocaína a Dubai habían apartado 50 kilos para el mercado de Rosario. "Lo más importante es que los controles no se hagan de forma aleatoria sino producto de acciones de inteligencia a nivel regional. Aun así, las posibilidades de que esto termine son mínimas", advierte Sebastián Cutrona. En opinión del politólogo, radicado en Nueva Delhi, "el narcotráfico va a pasar por Argentina independientemente de las acciones del Estado, por lo que el país debe apuntar a que ese factor no se traduzca en violencia en sus grandes ciudades".

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  • 1
    kristianconk
    Hace 11 días
    20:29
    Lo vengo alertando desde hace años;

    PARA ACABAR CON EL NARCOTRAFICO HAY Q ANIKILARLES LA CAJA A LOS NARCOS:

    -LEGALIZACION D LA COMERCIALIZACION D ESTUPEFACIENTES (en farmacias)

    LAS FUERZAS D SEGURIDAD SON ESLABON MACRO DEL NARCOTRAFICO Y LOS POLITICOS Q LE HACEN LA VISTA GORDA, RECIBEN JUNTO A ELLAS, SU CUOTA PARTE DEL BOTIN NARCO


    -la solucion para Argentina:

    1-LEGALIZAR COMERCIALIZACION

    2-RECUPERAR LA HIDROVIA PARA EL ESTADO

    3-NACIONALIZAR PUERTOS

    con esto no solo damos un golpe letal al narcotrafico local, sino q recuperamos para el Estado decenas d millones d toneladas d granos, fugadas x contrabando.
    Responder