Franco Bartolacci
"Democratizar el acceso a la educación superior requiere sostener las ventajas de la virtualidad más allá de la pandemia".
El rector de la Universidad Nacional de Rosario conversó con LPO sobre la educación superior en la era post-pandemia y su proyecto de vinculación con los sectores productivos.

 Franco Bartolacci dirige a la Universidad Nacional de Rosario -UNR- desde agosto de 2019. De la asunción, participó el entonces gobernador saliente, el socialista Miguel Lifschitz, y su sucesor, Omar Perotti, la intendenta de Rosario, Mónica Fein y quien asumiría ese diciembre, Pablo Javkin, y dirigentes de distintos espacios que convirtió el tradicional acto protocolar en un hecho de relevancia política.

En diálogo con LPO, Bartolacci repasó las potencialidades de la Universidad y su objetivo de vincularla a los sectores productivos de la región, sin temor a desafiar prejuicios ideológicos. Desde allí, se sentó con empresarios y productores e impulsó la creación de laboratorios para la fabricación de maquinarias agrícolas y otro de medioambiente en las islas atacadas por quemas intencionales y entre otras cosas, sostuvo un ambicioso plan de obras en cada una de las facultades y con pandemia de por medio, defiende los aspectos positivos de la virtualidad proponiendo un modelo mixto.

En el imponente edificio de tres pisos de inspiración academicista, construido por Ítalo Melig en 1890, donde funcionó el ex Hotel Italia y ahora lo ocupa la sede de gobierno de la Universidad Nacional de Rosario, el rector recibió a LPO para hablar sobre los desafíos de la educación superior en la era de la post-pandemia.

¿Cómo se prepara la Universidad de Rosario para retomar las clases presenciales?

Es muy difícil poder explicarlo cuando se da un debate muy simplificado como el de volver o no volver, pero el regreso no se discute y es el desafío más complejo y no hay una sola respuesta porque se vuelve pero es progresivo y se comenzarán con las actividades prácticas, clínicas y laboratorios que es lo que no se pudo sostener el año pasado porque requieren presencialidad. En una primera etapa, vamos a priorizar a los ingresantes y las escuelas preuniversitarias (la UNR cuenta con tres y días atrás se anunció la creación de otras dos) y vamos a ir recuperando de acuerdo a lo que permita la situación epidemiológica.

Pero el primer semestre será mixto y la diferencia es que el año pasado mudamos todo a lo virtual y lo que no se pudo, se pospuso. Terminamos el 2020 garantizando el 95% actividades y con acompañamiento pedagógico.

Usted habló de una bimodalidad; ¿se refería únicamente al año próximo o a una continuidad en el tiempo?

Tenemos un doble desafío; garantizar la presencialidad pero también sostener las ventajas de la virtualidad y en ese sentido, la discusión tiene que ser mucho más rica porque aula y pantalla son dos dispositivos distintos, que tienen dos lenguajes diferentes por lo cual, hay que trabajar en capacitación y formación. El año pasado, nosotros hicimos lo que pudimos cuando esto nos agarró de imprevisto pero que ahora lo vamos a profundizar.

Sin dudas hay que recuperar la presencialidad pero hay que ser inteligentes y creativos para que aquellas cosas buenas que trajo la virtualidad para que permanezcan más allá de la pandemia porque algo que siempre nos costó sostener es la permanencia de los estudiantes que trabajan, y con la virtualidad tenemos una herramienta que nos permite que ese chico o chica continúe con su carrera. También con aquellos que vienen de otras localidades y lo que cuesta porque yo vine de San Jorge a Rosario para estudiar y conozco el esfuerzo que eso significa, más en este contexto.

¿Qué cambios va a implementar en ese sentido?

Vamos a presentar algunos proyectos en el Consejo Superior para que se habiliten las consultas virtuales con ciertos requisitos, mesas especiales para que los estudiantes, en las últimas materias de su carrera, cuando muchos se vuelven a sus localidades, tengan derecho a rendir en mesas especiales a distancia.

Estamos haciendo esfuerzos para que los trayectos curriculares nuevos tengan componentes de virtualidad y revisar los que tenemos consolidados. Por lo pronto, estamos construyendo en cada facultad un aula estudio acondicionada para poder transmitir clases en vivo y a la vez, haciendo una especie de Netflix universitario.

¿Usted está planteando que la Universidad pública pueda competir con las variadas ofertas de las privadas?

Pondría en discusión el término ‘competir', pero la Universidad no solo que puede sino que debe enfrentar ese desafío. La consecuencia lógica sería que haya una mudanza del sistema público al privado porque hay un conjunto de condiciones, de flexibilidad y de presencia en el territorio que la Universidad Pública, por su rigidez, no la tiene y eso hace que mucha gente opte por formarse en los institutos privados.

Si nuestro objetivo es democratizar cada vez más el acceso a la educación superior tenemos la necesidad de retener lo que la virtualidad tuvo de bueno para derrumbar fronteras y ampliar ese acceso, eso está fuera de discusión. Si tengo una plataforma que me permite que diez pibes y pibas más, que no pueden llegar a la universidad, puedan hacer una carrera, no tengo nada que discutir.

Por supuesto que a la vez que se garantizan estos derechos hay que resguardar otros como las condiciones de trabajo que se resignifican en este proceso de transformación, lo cual es un debate que se da a nivel mundial.

El único cuadro que tiene es el de un facsímil de la Gaceta Universitaria con el Manifiesto Liminar de la Reforma de 1918...

Es que la Reforma Universitaria no puede ser consignas vacías, de frases sin contenido si no damos cuenta de las transformaciones de hoy. Además, tenemos enormes desafíos para que los cambios que nosotros produzcamos sean rápidos. A mi exaspera poder empujar todo al mismo tiempo porque uno de los problemas que tenemos, que lo tiene el Estado argentino en general es que la administración es muy lenta para pensar los cambios que son vertiginosos.

 Si nuestro objetivo es democratizar cada vez más el acceso a la educación superior, tenemos la necesidad de retener lo que la virtualidad tuvo de bueno para derrumbar fronteras y ampliar ese acceso, eso está fuera de discusión

¿Registraron mucha deserción?

De segundo año en adelante no hemos tenido tasas mucho más altas de las que se tiene en un año sin pandemia. Lo que si tuvimos fueron más graduados que en los años anteriores de estudiantes que rindieron muchas materias o de gente que se fue a vivir al exterior debiendo un par de materias que aprovecharon la virtualidad para poder recibirse.

La semana pasada lanzó el laboratorio de maquinarias agrícola y dos escuelas secundarias nuevas en localidades productivas, entre otros anuncios. El ritmo de su gestión es muy intenso

Nuestra institución tiene un potencial fenomenal que voy descubriendo día a día y para cada problema de nuestra región, la Universidad tiene algo que aportar, decir o hacer pero en muchos casos, como dice Fito (Páez), no se unieron las puntas de un mismo lazo, y esa es la tarea de los que gestionamos. Porque la Universidad es producto del esfuerzo que hace una sociedad para sostener una institución de este tipo, no solo para que acredite un trayecto de formación de excelencia, que lo hacemos, sino también que sea una herramienta de transformación para que le cambie la vida a la sociedad y eso se hace cuando lo que vos generas, producís y construís en materia de conocimiento y producción científica se hace mirando el territorio para ver cómo lo transformas.

 la UNR debe definir líneas prioritarias y áreas de vacancias donde se inviertan recursos para desarrollar ciertos temas como la producción agrícola, de alimentos, ambientales, que son problemáticas nodales de nuestra región

Nosotros proponemos nuevas carreras sentados al lado del Estado y los sectores productivos pensando qué necesita Rosario y su zona. Así surgió la Escuela de Oficios que lo lanzamos desde el acceso a la universidad pública y de llegada al mundo del trabajo. Yo vengo de las Ciencias Sociales y no tengo una mirada productivista pero sostengo que la UNR debe definir líneas prioritarias y áreas de vacancias donde se inviertan recursos para desarrollar ciertos temas como la producción agrícola, de alimentos, ambientales, que son problemáticas nodales de nuestra región. Lo dije en mi discurso de asunción: "hay que salir de la zona de confort y sacudir la modorra" porque somos conscientes de ese potencial.

Para entender mejor, ¿qué aportes puede hacer la Universidad a los sectores productivos y al desarrollo de la región?

Por ejemplo, con el nuevo laboratorio de maquinarias agrícolas porque hay componentes que hoy se tienen que ensayar en Europa. Las empresas del sector tienen que mandar las piezas para que se certifiquen y después puedan exportar. Ahora vamos a tener un laboratorio en Rosario que va a ser estratégico porque te da un diferencial para poder competir internacionalmente. Además, el mismo laboratorio va a poder evaluar el desarrollo de esos componentes.

¿Para ello hay que romper con ciertos prejuicios ideológicos sobre el rol de la universidad pública?

Sin dudas, casi infantiles porque desde qué lugar se vincula la universidad con el sector productivo, el mundo del trabajo y el empresarial, es un prejuicio histórico que para lo único que sirvió fue para aislar cada vez más a la institución universitaria. Me cansé de juntarme con referentes de la producción apenas asumí que me decían que querían hacer cosas con la universidad pero muchas veces no tenían una devolución. Tengo prácticamente una obsesión: laburara para que lleguen los que no llegan y hacer presente a la Universidad donde no está. El tiempo pasa rápido, cuatro años de gestión vuelan, por eso avanzo fuerte...

 Hay prejuicios históricos, casi infantiles sobre el rol de la universidad y sus vínculos con los sectores productivos, el mundo del trabajo y el empresarial que para lo único que sirvió fue para aislar cada vez más a la institución universitaria

Usted es un reconocido referente radical pero si nos detenemos en la conformación de su equipo de trabajo podemos observar que hay una transversalidad muy significativa:

La buena política y la buena gestión no están determinadas por un sello partidario o un escudo o una marcha. Lo que nos convoca es una manera de ver, pensar y hacer. Vengo de la facultad de Ciencias Políticas y cuando me tocó ser decano fue por una construcción muy diversa y ahora, después de 8 años terminamos con lista única de docentes. Lo mismo está pasando en la Universidad. Hay problemas estructurales muy profundos en nuestro país que no va a ser fácil superar si no hay una vocación de ver lo urgente de construir a partir de la diversidad, horizontalidad y diferencias.

¿Se ve, en un futuro, ocupando cargos ejecutivos en otros niveles?

Donde haga falta. Me apasiona la gestión pública y me apasiona la política. Me siento cómodo y creo que puedo hacer un aporte en esa dirección, siempre en marco de un proyecto que excede lo que uno desea. Hoy, la energía está al cien por ciento puestas en la Universidad.

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Dale blackie, hagamos el sacrificio y tomemos el compromiso de cursar juntos este cuatrimestre "introducción al choreo público" y "lavado de guita I", así te alejás un rato de esa relación tóxica que confesaste y nos divertimos como se que hace años no hacés...miedosa...jajajajaja
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Totalmente de acuerdo con la democratizacion del nivel universitario. Igual debo decir que el no todos estan para tomar un compromiso asi. Hay gente que no puede hacer sacrificios y sus prioridades son otras, ejemplo diversión.
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tranquilo capo que con los niveles de pobreza y miseria que hay en rosario en unos años los unicos que van a salir de un titulo de ahi son los nenes bien que van con el ipad a clase
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Quienes lo conocen desde su epoca de estudiante en ciencia politica en Rosario saben que es una persona que nunca pudo hacer más que atender la fotocopiadora . Se casó con Maria eugenia schmuck y formó parte desde entonces de lo peor del radicalismo universitario.
Se dan el lujo de poner el color morado en el logo d ela Universidad nacional de rosario.
Son la mafia y la mediocridad juntos.
Acuerdo PJ - UCR.
Lo lograron.
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Reportaje o charlla complaciente en un café.
Quieren quedar bien?
Para que?