En el gobierno están preocupados porque la recaÃda de Los Iñakis lo priva a Javier Milei de difundir contenido para más de un millón de seguidores en las redes.
Los eneros son complicados para Eugenia Rolón y su novio Iñaki Gutiérrez, integrantes del equipo de comunicación de Milei. En las primeras horas de 2024, la pareja debió bajar el perfil luego de publicar una selfie de fin de año con la cuenta oficial de la Casa Rosada.
Tras ese episodio, que incluyó escenas de atrincheramiento y exigencias de chocotorta en los pasillos de Casa de Gobierno, Los Iñakis pasaron al ostracismo por largos meses. Pero la relación muy próxima de Iñaki con el presidente, que lo deja dormir en la Quinta de Olivos, le devolvió al influencer y a su novia un lugar de privilegio que no tiene casi ningún funcionario.
De ese modo Los Iñakis volvieron a gozar de la intimidad presidencial y tuvieron acceso predilecto a contenido que publican a diario en sus cuentas de Instagram. Entre Gutiérrez y Rolón juntan más de 1 millón de seguidores, con una proporción de 70-30. Es una friolera que envidiarÃa cualquier celebrity porque conlleva dividendos colaterales.
La novia de Iñaki chocó alcoholizada contra un poste y le sacaron el auto
Pero luego de un año y medio de estancia VIP, la pareja de influencers volvió a chocar y esta vez de manera literal. Rolón fue demorada dos eneros después de la primera crisis tras chocar contra un poste en Mar de Ajó. La influencer libertaria dio 1,89 en el control de alcoholemia y la provincia le prohibió tramitar el registro de conducir, que no tenÃa.
El gobierno intentó rápidamente tapar el mal trago de Los Iñakis y los influencers de cabellos dorados desaparecieron de escena como habÃan hecho tras el primer mes de Milei en la presidencia.
Aunque nadie descarta que vuelvan a escena cuando baje el espuma. "La vanidad es un yuyo malo que envenena la huerta", recuerdan las voces más juiciosas del Ejecutivo en un homenaje a Atahualpa Yupanqui.
Pero las consecuencias del nuevo ostracismo empezaron a afectar a la difusión del contenido de Milei, que ha blanqueado en público su obsesión por el número de reproducciones que tiene cada video en el que aparece.
Es por eso que Karina busca alternativas para suplir la ausencia temporal de Los Iñakis, que desde el choque con el poste no volvieron a mostrarse en redes.
La primera medida, como explicó LPO, fue llevar a 15 influencers a una reunión con el propio presidente, con la idea de lanzar el ejército digital karinista. Pero entre La Tatuada, El Fisura Liberal y las otras figuras que estuvieron con Milei no juntan ni el 10 por ciento del poder de fuego de Los Iñakis.
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Otra víctima del estatismo de Kicillof, que interviene en todos y cada uno de los aspectos de la vida de los bonaerenses (e incluso de la pobre Euge Rolón, que es santafesina). Que te exijan un carnet que emite Kicillof para circular es un atropello por donde se lo mire. El estado no tiene por qué meterse en esas cosas. Muchísimo menos impedirle a la gente manejar si bebió alcohol. La pobre Euge había brindado con sus amistades y luego tuvo un pequeño incidente en el que nadie salió herido. Por ende, nadie sufrió las consecuencias. Hay que abolir tanto la licencia de conducir (un resabio de los tiempos del gobierno comunista del kirchnerismo que no se utiliza casi en ninguna otra parte del mundo) como los ridículos controles de alcoholemia. Un conductor alcoholizado no le hace daño a nadie más que a sí mismo, porque tiene más probabilidades de chocar y por lo tanto destruir total o parcialmente su vehículo, que es su propiedad privada inviolable. Al ser su propiedad privada, el estado no puede ordenarle cómo utilizarlo ni ponerle limitaciones o restricciones. El que quiera manejar alcoholizado tiene derecho a hacerlo, siempre y cuando responda luego por las consecuencias mediante la contratación de un seguro (lo único que debería ser obligatorio para circular). Pero bueno, se ve que la dictadura soviética de Kicillof llega demasiado lejos. Es hora de que el Dr. Javier Milei le ponga un límite ordenando la intervención federal de la provincia para acabar con la persecución política contra los jóvenes militantes liberales libertarios anarcocapitalistas que no pueden vivir ni circular en paz por la provincia.
"Pero las consecuencias del nuevo ostracismo empezaron a afectar a la difusión del contenido de Milei, que ha blanqueado en público su obsesión por el número de reproducciones que tiene cada video en el que aparece"
Tal ostracismo no tiene sentido. El Dr. Javier Milei, un defensor de la libertad en todo orden, debería salir a respaldar públicamente a Euge Rolón, quien solamente ejerció la libertad de disponer de su propiedad privada (su auto) como mejor le pareció. Porque justamente la libertad y la propiedad privada son lo que nos separa del régimen comunista en el que vivimos hasta diciembre de 2023.
Avisnle a los corruptos de 2001 que ese tampoco es el camino