El oficialismo aplastó a la disidencia en las internas. El recambio detrás de los resultados y las aspiraciones de la oposición. |
Las internas municipales de este domingo dejaron varias señales y un par de hechos que marcan el camino para 2028. Honor Colorado arrasó en Asunción y las principales ciudades de Central, un departamento en manos del gobernador Ricardo Estigarribia, quien acaba de hacerse con el control del Partido Liberal. Asà de intrincado se presenta el panorama, pero hubo ganadores claros. Leer entre lÃneas los resultados explica qué podemos esperar de la polÃtica paraguaya de acá en más.
En Asunción, el cartismo demostró que sabe mover su aparato si se propone una meta, en este caso retener la capital del paÃs. Camilo Pérez era el hombre detrás del Comité OlÃmpico Paraguayo, un candidato improbable que, como él mismo reconoció hoy, no llegaba ni a los dÃgitos en las encuestas cuando arrancó la campaña, lanzado a competir con la renuncia de Nenecho aún fresca, y consiguió sacarle más de 28 puntos a Arnaldo Samaniego, un colorado que ya habÃa ocupado el cargo.
Camilo Pérez le recordó a la oposición unida detrás de Soledad Núñez que no conviene subestimar al cartismo. Falta para octubre y la exministra de la Vivienda pisa fuerte, tampoco conviene creerse que la elección está resuelta. Es cierto que el triunfo de Camilo probó el liderazgo de Raúl Latorre y Luifer Bernal, el primero posible compañero de fórmula de Pedro Alliana, ambos parte de un recambio generacional dentro del oficialismo.
Pero gracias al conteo veloz del TREP supimos que Juan Carlos Baruja, otro anotado para ser vice, habÃa impuesto con holgura a su ficha en ParaguarÃ, un golpe simbólico que vale doble, porque le marcha la cancha a la gobernadora Norma Zárate y lo mantiene en competencia.
Hubo sorpresas entre los vencedores. En Ciudad del Este, con su impronta polÃtica peculiar, un exaliado de Miguel Prieto, el empresario Rigoberto Chamorro, derrotó pot poco al precandidato de los ZacarÃas Irún. El clan no levanta cabeza en su feudo y cada coletazo electoral hace girar la cabeza hacia Itaipú. El gobernador Landy Torres arropó a Chamorro y en cinco meses tendrá que vérselas con el intendente Daniel Mujica, es decir, con Prieto, que manda en el Este y es el opositor más temido por el cartismo.
El gobernador de Alto Paraná se juega en octubre el liderazgo regional contra la familia ZacarÃas Irún. La vara está muy alta por las aspiraciones de Prieto, las expectativas sobre él y la propia gravitación estaña, donde Yo Creo se ha convertido en una suerte de muralla ante la expansión de la ANR. Puede ser el mismo escenario que se dé en Asunción. En Encarnación, otro bastión anticartista, el candidato de Honor Colorado arrasó en la interna, pero el liberal Carlos Pereira parte como favorito para suceder al patriaqueridista Luis Yd.
En todos los casos, las primarias son el punto de partida. Hay mucho en juego y, frente a una oposición más madura, coronada por la renovación de autoridades en el PLRA (que normaliza la conducción del segundo partido más grande de Paraguay), la euforia cartista no compra el espejismo. Honor Colorado es el movimiento más potente y mejor organizado de la ANR, eso dicen los resultados del domingo, y no es poco, frente a otros movimientos con menos cuotas de poder en el Estado.
Ese poderÃo se pondrá a prueba bajo dos lentes distintas, según pese más el voto castigo al gobierno o la valoración de la gestión comunal, el asfalto, la seguridad, la limpieza. Algunos intendentes de Honor Colorado son queridos en distritos de Central, los pocos que no administra el PLRA, y en estos y aquellos bajaron diputados y senadores oficialistas a construir estructura. Lo replicaron en otros departamentos. Los gobernadores también apostaron pensando a futuro.
La oposición necesita nacionalizar las municipales para encaminar el bloque que enfrentará al coloradismo en 2028. Las internas republicanas despejaron el camino para octubre. El cartismo barrió en todo el paÃs y mantuvo a raya a la disidencia, cuyos esfuerzos requerirán billetera y mayor cohesión, por lo que la pulseada será entre el movimiento de Horacio Cartes y un armado opositor no exento de tensiones.
Los hechos son los resultados que definieron quiénes se medirán el 4 de octubre en las urnas, los precandidatos y sus auspiciantes que miran al Congreso y más lejos también, con una nueva camada de cuadros en marcha en el oficialismo y un anticartismo que busca unificar rápido las trincheras para llegar a 2028 como una alternativa competitiva. Esa es la pelea de fondo, con las novedades que trajo la elección.
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