Opinión
El candidato de la oposición
Por Patricio Porta
La victoria contundente en CIudad del Este potencia a la oposición de cara al 2028. Los desafíos del cartismo.

Días antes de la elección en Ciudad del Este, los colorados se debatían entre la resignación y la negación. Algunos creían que el aparato partidario aún estaba intacto en la capital de Alto Paraná y entonces Roberto González Vaesken sería capaz de recortar la ventaja de Daniel Mujica, el ganador de la elección del domingo por 40 puntos, pero no el protagonista de la campaña. 

La cúpula colorada, en el cartismo y en la disidencia, cometió una serie de errores que terminaron pariendo al próximo candidato presidencial de la oposición: Miguel Prieto. El verdadero protagonista de la campaña, el líder del bloque anticartista en el centro de su propia epopeya, el redimido, en los términos del exintendente. 

En las últimas horas sobrevoló la palabra subestimación. Prieto había sido subestimado, o lo mismo, los colorados estaban demasiado confiados. Como reconoció Calé Galaverna, González Vaesken fue a una batalla que ya sabía perdida. 

Su postulación, nacida de la concordia en plena guerra entre Honor Colorado y Mario Abdo Benítez, había sido pensada para 2026, pero el desenlace de la intervención aceleró los tiempos y perjudicó a la ANR. Es más que probable que González Vaesken, un colorado con recursos no muy convencido de volver al ruedo hasta finales del año pasado, quede descartado como competidor en las próximas municipales de octubre. 

Pacto postelectoral: Yo Creo recupera la Junta y el PLRA se queda con el 30% de las direcciones

Este es un problema importante para la ANR, porque en realidad el exgobernador tampoco fue el protagonista de la elección. El Partido Colorado se enfrentó a Prieto y, a través de él, a sus fantasmas y sus obstáculos. Resulta difícil de entender cómo un partido con experiencia y acostumbrado a ganar (y retener) el poder pudo creerse que sacar a Prieto de la intendencia de Ciudad del Este no iba a tener consecuencias a corto plazo. 

El líder de Yo Creo desdramatizó la intervención porque las elecciones extraordinarias estaban a la vuelta de la esquina. Él sí estaba confiado, como estaban los colorados, salvo que Prieto tenía razón. 

La cúpula colorada, en el cartismo y en la disidencia, cometió una serie de errores que terminaron pariendo al próximo candidato presidencial de la oposición: Miguel Prieto. El verdadero protagonista de la campaña, el líder del bloque anticartista en el centro de su propia epopeya, el redimido, en los términos del exintendente

El cartismo pensó que alcanzaría con correrlo de la cancha y orquestar una campaña de desgaste que apenas trascendía su ecosistema de trolls, tan fácil de detectar en X, que la conducción de los Zacarías Irún en Alto Paraná era un asunto menor, que los votantes descubrirían algo que el partido del statu quo, autocomplaciente por los frutos del modelo macroeconómico y desconectado del microclima esteño, no podía ofrecerles. 

 El candidato de la oposición

Una elección ganada por 40 puntos es una paliza y una humillación para el perdedor. Nadie se quiere hacer cargo de la derrota. Sin embargo, el problema de los colorados es que solo tienen a Arnoldo Wiens para 2028 y una lista tentativa de nombres -Pedro Alliana, Juan Carlos Baruja, Luis Pettengill, Lilian Samaniego, Raúl Latorre, etc.- más o menos confirmados, que sigue creciendo, ninguno tan fresco como lo fueron Marito o Santi. 

Lo preocupante para la ANR no es la proyección del batacazo en el Este. Cada municipio es una realidad, falta un año para las municipales y la oposición emprendió un camino hacia la unidad con resultado abierto. Pero así como la elección fue un shock para los colorados, para el anticartismo fue una dosis de dopamina.  

El problema de los colorados es que solo tienen a Arnoldo Wiens para 2028 y una lista tentativa de nombres -Pedro Alliana, Juan Carlos Baruja, Luis Pettengill, Lilian Samaniego, Raúl Latorre, etc.- más o menos confirmados, que sigue creciendo, ninguno tan fresco como lo fueron Marito o Santi

Prieto estaba exultante en el escenario de la rotonda Oasis, absuelto por la voluntad popular, mientras los dirigentes del PLRA y el tercer espacio congregados lo miraban hipnotizados: habían encontrado al líder detrás de quien encolumnarse. 

Duro golpe a la ANR: Mujica arrasa en Ciudad del Este y le gana a Vaesken por 40 puntos

Prieto es un dirigente de 36 años con gestión, arrastre entre los votantes jóvenes, con una oratoria más trabajada que no le impide sonar auténtico, casi ningún eufemismo, que anoche convocó a los liberales, a la izquierda y a la derecha, para ir unidos en 2028. Aún no se sabe si Prieto será un articulador, un mediador o el verdadero líder, y por ende el candidato natural a la presidencia, de la oposición. 

El PLRA sigue en fase de reconstrucción y la interna en Asunción ha dejado heridos y todavía está pendiente. Al menos encontraron un norte, una alternativa en la cual anclarse. Cuando se anunció la intervención, un colorado quiso venderme con bastante entusiasmo que se trataba de una jugada maestra: usar la mayoría para correr a un rival competitivo, Prieto, y a un soldado incómodo, Nenecho. Dos pájaros de un tiro. Solo cayó uno y lo que hay ahora es desconcierto por un desafío subestimado.

Publicar un comentario
Para enviar su comentario debe confirmar que ha leido y aceptado el reglamento de terminos y condiciones de LPO
Comentarios
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellas pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento de terminos y condiciones será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.
Más de Patricio Porta
Las dos caras de Peña

Las dos caras de Peña

Por Patricio Porta
La importancia que le dio Peña al Foro de Madrid contradice el perfil que el propio presidente quiere darle a su liderazgo. La presión de ala dura del cartismo como factor clave del giro.
Lo que importa de Trump

Lo que importa de Trump

Por Patricio Porta
Peña afina la estrategia para la relación con Trump y Marco Rubio. El desafió de construir poder propio y la necesidad del levantamiento de sanciones a Cartes.