El ministro Enrique Riera anunció una inversión de un millón de dólares para fortalecer la seguridad en el Chaco paraguayo. Este plan estratégico, dijo el titular de Interior, busca marcar la presencia del Estado en una región históricamente olvidada, pero con gran potencial económico. La iniciativa surge ante la necesidad de proteger la generación de riqueza y el desarrollo logÃstico de la zona, en torno al Corredor Bioceánico, que conectará los puertos de Brasil y Chile, pasando por Paraguay y Argentina.
El foco principal será Filadelfia, donde Riera anunció que se construirá la Dirección Departamental de PolicÃa más grande e importante de todo el Paraguay. Esta nueva dependencia contará con infraestructura moderna para centralizar las operaciones policiales en el corazón de la Región Occidental. El despliegue operativo y las obras fÃsicas están programados para comenzar el próximo año de manera oficial.
Óscar González purgó Viñas Cué porque GarcÃa Troche consumÃa drogas dentro del penal
A lo largo del Corredor Bioceánico se proyecta la instalación de diez puestos policiales estratégicos cada 50 kilómetros. Esta red cubrirá los 500 kilómetros del trazado que une fronteras, garantizando un control constante sobre el tráfico y comercio. Con esta medida, el Gobierno pretende blindar la ruta contra el avance de estructuras delictivas que operan en prácticamente todo el territorio paraguayo.
La urgencia de estas medidas es evidente. Operaciones como la reciente incautación de 15 kilos de cocaÃna provenientes de Bolivia en un operativo en Mariscal Estigarribia, que resultó en la detención de tres ciudadanos bolivianos que transportaban la carga, confirman el uso del Chaco como un hub logÃstico para el tráfico de cocaÃna hacia mercados internacionales, entre ellos Brasil y Europa, a través de la hidrovÃa.
Analistas advierten que Paraguay, y en particular el Chaco, se ha consolidado como un punto neurálgico para el envÃo de cocaÃna de Bolivia a Brasil. El territorio chaqueño facilita el flujo de precursores y drogas, alimentando el poder de las facciones criminales de la región. La "otra Triple Frontera" se vuelve asà un escenario crÃtico donde el crimen organizado busca expandir sus redes operativas.
La experta internacional Laura Etcharrem alertó recientemente que el Corredor Bioceánico podrÃa ser aprovechado por organizaciones como el PCC y Comando Vermelho, con alta presencia en Paraguay.
Sin un control estatal efectivo, esta megaobra corre el riesgo de transformarse en una "autopista del crimen" para el lavado, advirtió. Las facciones ya identificaron las vulnerabilidades de los polos comerciales para diversificar sus actividades ilÃcitas en toda la región.
El ministro Riera subrayó que el Chaco es la "tierra prometida" y su protección es indispensable para el éxito de la inversión nacional. El cambio de enfoque busca revertir años de escasa presencia institucional en zonas clave para la conectividad del Cono Sur. La seguridad se presenta como una condición previa para garantizar el crecimiento productivo que traerá la nueva vÃa.
Un ejemplo palpable de la utilización del Chaco para estas actividades es la estancia El Tigre, propiedad de Jarvis Chimenes Pavão, que funcionaba como la principal base logÃstica para el envÃo de megacargas de cocaÃna hacia los puertos de Europa. Los investigadores vinculan este enclave chaqueño con al menos cinco cargamentos masivos detectados en el viejo continente desde mediados de 2020. La estructura criminal camuflaba la droga en productos lÃcitos como cuero, carbón y granos para facilitar su salida por vÃa fluvial.
En poco más de un año, cayeron 38 toneladas de cocaÃna de origen paraguayo en Europa, evidenciando el volumen que manejaba esta red criminal. Investigaciones confirman que El Tigre recibÃa vuelos diarios desde Bolivia y Perú para acopiar la mercancÃa antes de su envÃo final al extranjero.
Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas.