El titular de la Senad, Jalil Rachid, defendió el operativo del viernes pasado en el que murieron dos indígenas, Catalino Correa y Armando Carrillo, en Canindeyú. A diferencia de Enrique Riera, Rachid se respaldó en el secreto de las actuaciones para no detallar qué rol cumplían los abatidos en la estructura criminal de Santiago Acosta, alias "Macho".
"¿Qué hacían estas personas con esos fusiles de grueso calibre? Ese es el cuestionamiento que tenemos que hacer", apuntó el ministro antidrogas. Horas antes, la comunidad Ava Guaraní Tekoha Yapo había publicado un comunicado en el que identificaba a Carillo como líder indígena y a Correa como docente. Según los familiares de las víctimas, ambos habrían sido ajusticiados de forma extrajudicial.
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Un día antes del operativo de Rachid, la Policía Nacional había movilizado a 300 agentes y nueve fiscales en Canindeyú. El despliegue policial abarcó zonas complejas y territorios históricamente catalogados como refugios de criminales, pero los resultados no fueron los esperados y tensó la relación entre los organismos de seguridad.
El viernes pasado, la Senad y el CODI anunciaron que Carrillo y Correa habían sido abatidos en la Colonia Americana, en el distrito de Corpus Christi, también en Canindeyú. De acuerdo al relato de la comunidad Ava Guaraní Tekoha Yapo, los dos hombres salían de un festejo por el Día del Niño cuando fueron detenidos por la Policía. Más tarde serían liberados para ser interceptados enseguida por agentes de la Senad.
"Nosotros tratamos de filmar siempre, pero en este caso estábamos preparando el operativo. Fue en flagrancia", dijo Rachid este lunes. "Nosotros fuimos agredidos en primer término, entonces tuvimos que reaccionar", continuó. El ministro de la Senad explicó que sus agentes fueron atacados a tiros y no pudieron completar los allanamientos, pero los miembros de la comunidad insisten en que no había fusiles de asalto, como sostuvo Rachid.
Riera sugirió que los abatidos pertenecerían a la banda de Macho, pero recomendó esperar los resultados de los estudios científicos antes de confirmar la adhesión. En cualquier caso, el ministro del Interior se mostró más cauto y se limitó a recordar que en la zona operan grupos que complican las intervenciones.
Además, Riera dijo que el procedimiento del viernes se ejecutó con órdenes de allanamiento gestionadas por la Fiscalía Antidrogas en el marco de una investigación sobre narcotráfico, extorsión y uso de armas de grueso calibre por parte del grupo liderado por alias "Macho". La comunidad indígena, sin embargo, respondió que las actuaciones se dieron sin orden judicial.
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Un dato llamativo es que Rachid contó que uno de los agentes de Fuerzas Especiales había recibido un impacto de bala a la altura del pecho. Gracias a la placa balística no le ocasionó daños mayores. Pero un reporte divulgado por la propia Senad menciona que las dos armas encontradas en la camioneta contaban con cartuchos sin percutir.
La opacidad en torno al operativo, alimentada por las versiones de los pobladores de Americana, llevó al cardenal Adalberto Martínez a pedir "la presencia de las autoridades" en la comunidad. "Se han comunicado otros hechos graves y preocupantes ocurridos durante el procedimiento. La aplicación de la ley debe ofrecer garantías a todas las personas y asegurar que ningún hecho quede en la impunidad", dijo el religioso.
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