El Operativo Umbral, realizado en la madrugada de este miércoles en Canindeyú y liderado por la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) junto con militares del Comando de Operaciones de Defensa Interna (CODI), dejó en evidencia la nula sintonía entre el ministro Jalil Rachid, y el comandante de la Policía Nacional, Carlos Benítez.
El motivo del alejamiento, que se traduce en la falta de coordinación entre ambos, pasa por el nivel de corrupción imperante en las filas policiales, lo que hace dudar a Inteligencia sobre la necesidad de contar con el respaldo de la Policía para garantizar la captura de capos narco en las zonas de frontera.
Esta poca confianza hacia la Policía fue expuesta públicamente por el titular de la Senad, luego de denunciar que once comisarías de Canindeyú liberaron 120 kilómetros de camino a una caravana de narcotraficantes conformada por 14 camiones y dos autos que trasladaban cerca de 100 toneladas de marihuana, desde la colonia Brítez Cué, en el distrito de Yby Pytá, hasta la zona de Saltos del Guairá.
Las relaciones con el Ministerio Público tampoco son óptimas, ya que la Senad acusa a los fiscales de obstruir los procesos investigativos al negarse a otorgar órdenes de allanamiento, bajo el argumento de que los detenidos deben caer en flagrancia. Rachid cuenta con pocos aliados en las fuerzas de seguridad, pero al menos se apoya en el CODI.
"La inteligencia la desarrolló la Senad. Después pedimos cooperación al CODI, y no es la primera vez que trabajamos con ellos. Pero la Policía es tan corrupta que liberaron once comisarías para que pudieran pasar los narcos. Sabemos que la Senad también tiene elementos contaminados, pero lo de la Policía ya superó todo", señaló a LPO una alta fuente de la institución antidrogas.
Desde el área de Inteligencia de la Senad sostienen que el poder de las organizaciones criminales en Canindeyú se debe, en gran medida, a la corrupción que reina en las filas policiales, sometidas a líderes narcos. No se trata solamente de la influencia de Felipe Santiago Acosta, alias "Macho", actualmente escondido, endeudado y perseguido por otros grupos rivales.
En el entorno del ministro del Interior, Enrique Riera, reconocen que los niveles de corrupción dentro de la Policía son "innegables", pero insisten en que se está identificando y sancionando a los agentes desleales mediante procesos en Asuntos Internos. Meses atrás, la Policía ya había iniciado una investigación, que derivó más tarde en la remoción de varias autoridades locales.
"No es tan así. La filtración no solo proviene de la Policía, sino también de la Senad. Se abrió un proceso de investigación en Asuntos Internos para avanzar en las sanciones. No podemos asegurar que habrá una barrida, pero estamos identificando a los comisarios. Esta es una situación instalada y no podemos hacer mucho más", reconoció una alta fuente del Ministerio del Interior que habló en off con este medio.
Cabe recordar que en febrero de este año, la Senad incautó 14.290 kilos de marihuana durante la Operación Penumbra. En otro procedimiento realizado en la zona fueron confiscadas 70 toneladas, y el mayor registro de incautación se dio en diciembre pasado, con 57.000 kilos en la Operación Marangatú.
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