Agentes de Interpol capturaron en el centro de Luque al argentino Jorge Luis Duarte, conocido bajo el alias de "Gordo Pascuala" y buscado por integrar una red internacional de narcotráfico. Su detención responde a una orden de captura con fines de extradición emitida por la justicia de la provincia Santa Fe. El sospechoso enfrentará cargos por la comercialización ilÃcita de estupefacientes en el paÃs vecino.
El operativo se realizó en la intersección de las calles Avenida Corrales y Cornelio López, en pleno centro de la ciudad, mientras Duarte se desplazaba en un auto de plataforma conducido por un suboficial de la PolicÃa. Al momento de su detención, el presunto narco se encontraba acompañado también por dos menores de edad.
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Duarte, de 40 años, residÃa en Paraguay desde 2014, e incluso poseÃa un documento de identidad paraguayo. Las investigaciones lo señalan como el nexo estratégico entre los proveedores de droga paraguayos y bandas en Argentina. Su rol consistÃa en coordinar el envÃo de estupefacientes y armamento pesado hacia la capital provincial.
Las evidencias incautadas sugieren que "Gordo Pascuala" no solo traficaba marihuana, sino que gestionaba el contrabando de ametralladoras. Los mensajes encontrados en su celular revelaron pedidos especÃficos de armamento bélico para fortalecer a las organizaciones criminales. Esta red de logÃstica permitÃa el movimiento constante de cargamentos ilÃcitos y municiones a través de la frontera.
El principal contacto de Duarte en Argentina era el expolicÃa santafesino Óscar Adrián Celer, apodado "Tripa" o "Piqui". Celer era un suboficial del Comando Radioeléctrico que utilizaba su cargo para facilitar las operaciones de la banda. Ambos mantenÃan una comunicación fluida mediante lÃneas telefónicas paraguayas para evadir los controles de la inteligencia argentina. Este nexo permitió, durante mucho tiempo, que la organización tuviera protección y acceso a información privilegiada dentro de la propia fuerza.
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Duarte le proporcionaba a Celer datos sobre la ubicación de cargamentos de drogas de bandas rivales santafesinas. El objetivo era que el policÃa realizara procedimientos irregulares, conocidos como "mexicaneadas", para robar la mercancÃa y armas. A cambio de estos datos, Duarte recibÃa una parte de los beneficios obtenidos ilegalmente por los efectivos. Incluso pedÃa que los operativos salieran en televisión para obtener beneficios personales de sus superiores en Paraguay.
La cooperación entre ambos incluÃa alertas sobre operativos federales inminentes que Celer filtraba directamente a "Gordo Pascuala". Gracias a estos avisos, Duarte lograba modificar patentes de camiones y rutas logÃsticas para evitar que la droga fuera incautada. Las maniobras de contrainteligencia permitieron que la organización operara con impunidad en la provincia argentina. Celer también efectuaba transferencias de dinero al exterior para pagar los cargamentos de droga recibidos desde Paraguay.
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La caÃda en desgracia de Celer comenzó en noviembre de 2017 tras un violento y fallido allanamiento ilegal en el barrio Barranquitas. Junto a otros tres uniformados encapuchados, intentó robar dinero y estupefacientes de una vivienda sin orden judicial. El operativo fue interrumpido por otros policÃas que descubrieron la maniobra de sus propios compañeros de fuerza: el episodio destapó una red de corrupción policial que operaba bajo las órdenes de las bandas narco.
Tras su detención, la justicia descubrió que Celer era dueño de un patrimonio millonario injustificado que incluÃa autos BMW y lanchas. Fue condenado por robo calificado, allanamiento ilegal y enriquecimiento ilÃcito, sumando una pena unificada de cinco años y medio. Además, se le inhabilitó de por vida para ejercer cargos públicos luego de confirmarse sus vÃnculos con el crimen organizado. El remate de sus bienes de lujo sirvió para cubrir parte de las multas impuestas por los tribunales santafesinos.
Ahora, Jorge Luis Duarte permanece bajo custodia en Asunción mientras se tramita su inminente extradición a la Argentina, donde deberá responder ante el Juzgado Federal N. ° 2 de Santa Fe por los cargos de confabulación para el narcotráfico.
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