El candidato colorado a la intendencia de Ypané, Gerardo Fariña, fue atacado a balazos en la madrugada de este miércoles, a escasos metros de su casa. El dirigente salió ileso del atentado, que solo dejó daños materiales, y poco después de salvarse reconoció haber recibido amenazas para retirarse de la política. Hasta el momento no se sabe nada de los presuntos autores de los disparos.
El hecho ocurrió pasada la medianoche en un camino vecinal mientras Fariña manejaba una camioneta Mitsubishi en las inmediaciones de la planta de Cervecería Paraguaya (Cervepar). El vehículo recibió el impacto de dos disparos que atravesaron el parabrisas, lo que le obligó a acelerar la marcha, pero el político perdió el control y terminó en una cuneta.
Con solo seis votos, el Clan Ortiz logra retener el control de Ypané hasta las elecciones
Fariña explicó que no pudo observar a las personas que perpetraron el ataque. Sin embargo, el aspirante de la ANR confirmó que su familia había recibido intimidaciones anónimas. Su padre habría recibido incluso un mensaje donde le advertían que "a su hijo le pasaría algo" si no se retiraba de la política.
"Lo único que vi fueron destellos y después el sonido del primer impacto. Los disparos no fueron frontales, fue del lazo izquierdo y desde la zona boscosa. Hay un disparo que no tuvo orificio de salida. El Ministerio Público ya tiene todos los elementos. Me quedé en la camioneta y me hice el muerto", contó el candidato a los medios.
Tras el ataque, Fariña anunció que reforzaría su seguridad personal, a pesar de no tener ningún tipo de conflicto con otras personas ni vínculos con gente que pueda ser considerada una amenaza a su integridad.
El candidato no descartó que el hecho esté relacionado con la campaña. De hecho, el senador Derlis Maidana, uno de los padrinos de su postulación, dijo que "esto viene del terreno del sicariato político" y apuntó a "la forma de actuar temeraria" del Clan Ortiz.
El domingo 4 de octubre, Ypané definirá a su próximo intendente entre Fariña y el liberal Jacobo Ortiz, hermano del exintendente Horacio Ortiz, quien renunció a su cargo para competir por una banca en la Junta Municipal. "Por primera vez el clan de Horacio Ortiz ve enfrente a alguien que le puede ganar", insistió el misionero.
Horacio Ortiz estuvo al frente de Ypané durante 16 años y dejó la administración comunal con numerosos cuestionamientos por la falta de transparencia y el copamiento familiar en los cargos de decisión en la Municipalidad. Pese a las críticas a su gestión, fue el candidato a concejal más votado en las internas del Partido Liberal.
Si bien los Ortiz mantienen el control de la comuna, la ciudad acumuló en estos años varios de los problemas habituales de los distritos de Central, como calles en mal estado y deficiencias en servicios básicos.
Además, durante su segundo mandato, Horacio Ortiz había sido imputado por la fiscal Brígida Aguilar por presunta lesión de confianza, tras una investigación sobre el supuesto uso irregular de unos G. 1.700 millones provenientes del Fonacide, pero aún así logró un tercer periodo y ahora quiere legar la administración a su hermano.
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