El ataque contra un camión transportador de caudales en Yataity del Norte, San Pedro, a 205 kilómetros de Asunción, derivó en una investigación de contrabando, luego de que las autoridades verificaran que el vehÃculo no transportaba dinero. El procedimiento conjunto llevó a las autoridades a abrir un expediente por delitos aduaneros y sanitarios. Además del atraco, la pesquisa se concentra ahora en la cadena de responsabilidades de las empresas privadas involucradas en el traslado logÃstico.
La emboscada ocurrió en el kilómetro 310 de la Ruta PY08, en la compañÃa MarÃa Auxiliadora del departamento de San Pedro. Un grupo de quince hombres con armas largas interceptó la marcha del rodado disparando ráfagas directas contra la cabina. Los atacantes utilizaron vehÃculos particulares para bloquear el paso y abrieron fuego con proyectiles capaces de perforar estructuras blindadas. El reporte oficial identificó el uso de fusiles de grueso calibre, presuntamente ametralladoras punto cincuenta, durante la balacera.
El conductor del transporte de caudales detuvo la marcha e inició una maniobra de retroceso para eludir el fuego. El camión recorrió unos quinientos metros en reversa mientras continuaba recibiendo impactos en el parabrisas y los laterales. Posteriormente, el chofer completó un giro sobre la calzada y retomó la ruta en sentido contrario de circulación. Los ocupantes del blindado llegaron hasta la comisarÃa de Yataity del Norte, donde consiguieron resguardo de los agentes policiales.
Tras el hecho, la FiscalÃa, la PolicÃa Nacional y la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) procedieron a la apertura del vehÃculo y comprobaron que no transportaba remesas de efectivo ni valores del sistema financiero. En su lugar, el espacio de carga transportaba un total de cincuenta y nueve cajas de cartón embaladas. Las mercaderÃas no contaban con las debidas declaraciones aduaneras exigidas para el tránsito de productos dentro del territorio nacional.
El acta de incautación detalló la presencia de teléfonos celulares de alta gama de las marcas iPhone, Xiaomi y Redmi. La verificación de los paquetes también detectó lotes de perfumes importados, cosméticos diversos y sustancias utilizadas como anabólicos. Ninguno de los artÃculos electrónicos ni los productos estéticos contaba con las etiquetas impositivas correspondientes de importación legal.
El cargamento incluÃa además varias ampollas de inyectables para tratamientos de reducción de peso corporal, especÃficamente tirzepatida y retatrutide. Los fiscalizadores sanitarios constataron que los medicamentos eran trasladados sin el sistema de refrigeración exigido por los laboratorios. Las ampollas se encontraban distribuidas de forma irregular en cajas comunes, mezcladas directamente con los dispositivos electrónicos. El almacenamiento inadecuado expone a los fármacos a variaciones térmicas que anulan sus propiedades de conservación básicas.
La Dirección Nacional de Vigilancia Sanitaria (Dinavisa) emitió un dictamen técnico confirmando además que los inyectables carecen de registro de importación, por lo que está prohibida la venta y comercialización de estas marcas especÃficas en farmacias. Asimismo, Dinavisa recordó la vigencia de alertas previas debido al riesgo potencial que representa el consumo de estas sustancias ilegales. Los productos de origen chino incautados no poseen aval cientÃfico que garantice su uso seguro en la población.
La intervención revela que las organizaciones criminales modificaron su logÃstica utilizando camiones blindados de seguridad legal para mover contrabando. La estructura formal de transporte de caudales es empleada como cobertura operativa para asegurar el tránsito sin controles rutinarios. Este método busca abastecer con mercaderÃas de alta rentabilidad y bajo volumen fÃsico, probablemente, al mercado brasileño a través de la frontera norte.
Según dieron a conocer los investigadores, la mercaderÃa fue recibida originalmente en Ciudad del Este por la empresa de servicios de encomiendas Cometa del Amambay SA. Esta última subcontrató los servicios del camión blindado perteneciente a la empresa Yrendagüe SA para realizar el flete final.
La Unidad Especializada de Delitos Económicos evalúa la imputación de los representantes legales de ambas compañÃas de transporte. El Ministerio Público investiga las figuras penales de contrabando, evasión impositiva, asociación criminal y comercialización de medicamentos no autorizados. La DNIT cruzará los datos informáticos de las empresas para desmantelar los nexos financieros del esquema detectado.
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