El Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE) suspendió este viernes la licitación para la compra de máquinas de votación de cara a las próximas elecciones de 2026. La decisión se dio a conocer luego de que el cartismo y sus aliados en el Senado pidieran cancelar el proceso por las reiteradas dilaciones.
César Rossel, ministro de la Justicia Electoral, dijo que la prioridad pasaba ahora por llevar tranquilidad a la ciudadanía y a los partidos políticos, aunque el paso de "reconsiderar" todo el proceso coincidió con la declaración de la cámara alta, que unió una vez más a colorados cartistas y de la disidencia, como Arnaldo Samaniego.
El Senado presiona al TSJE y le pide que cancele la compra de las máquinas de votación
"Tuvimos dos procesos de alquileres de máquinas de votación, siempre hay actores que no están contentos. Hubo muchas reuniones en el Congreso, trabajamos con una comisión que se creó para eso. No se sintieron satisfechos con la adquisición permanente de las máquinas. Nosotros como tribunal queremos la compra, pero la gente no quiere eso, no confía en el sistema", se justificó Rossel.
La presión de Honor Colorado generó diferentes reacciones. La senadora Yolanda Paredes, de Cruzada Nacional, cuestionó a sus pares por inmiscuirse en el trabajo del TSJE, e incluso habló de una "intervención electoral", ya que los legisladores no pueden marcar las pautas sobre una licitación. La institución interesada es la que convoca y todo el proceso debe ser analizado o seguido por la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP).
"Tuvimos un problema con el alquiler de las máquinas en el año 2023. No te dan el código fuente, aquellos indicadores para verificar si esas máquinas son seguras para la utilización en las elecciones. Hay algo extraño en todo esto, pero hay una realidad y es que estamos a contrarreloj, ya no hay tiempo, ya está hecho el cronograma electoral para las elecciones municipales de 2026", dijo la senadora de la oposición.
Otro de los senadores que salió a justificar la recomendación de suspender la compra de las máquinas fue Arnaldo Samaniego. El disidente alegó que no hubo garantías de fiabilidad en el proceso desde el inicio, sobre todo por el dinero a ser invertido en la adquisición de los equipos, un monto de alrededor de USD 93 millones.
Por su parte, Lilian Samaniego aprovechó el debate para denunciar que le robaron sus votos en las elecciones internas del Partido Colorado en 2007, por lo que era importante tener acceso al código de fuente de las máquinas, donde eventualmente se puede verificar si hay alguna vulneración en el resultado.
Si bien se mostró a favor de suspender la licitación para la compra, Lilian negó algo turbio en la decisión del TSJE, ya que la institución es la que debe dar las garantías necesarias al electorado, ya sea con máquinas de votación o urnas electrónicas.
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