El presidente consiguió la foto con el papa Francisco, uno de sus principales referentes políticos y de quien siempre ha dicho ser un seguidor confeso. La visita se da como parte de la escala en Italia antes de aterrizar en Emiratos Árabes Unidos, donde participará de la COP28.
En una entrevista improvisada vía celular llevada a cabo por el titular del Congreso, Silvio "Beto" Ovelar, Santiago Peña aprovechó para elogiar a su homólogo de Brasil, Lula da Silva, y a la Argentina, como aliados estratégicos para su plan de hacer resurgir a Paraguay como un "gigante" económico en Sudamérica.
Sin embargo, el presidente evitó referirse directamente al presidente electo de Argentina, Javier Milei, en una clara señal de incertidumbre a pocas semanas del cambio de gobierno, el próximo 10 de diciembre.
"Antes de asumir estuve en Emiratos Árabes, Taiwán y Lula me recibió en tres ocasiones en Brasil. Es nuestra principal figura comercial. El rol que cumple él (Francisco) en el escenario internacional es fundamental para el Paraguay. Nos faltaba venir a Europa porque la figura del Papa transciende fronteras", comentó a Ovelar.
Ya en su primer discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, Peña había destacado el rol de Brasil como socio preferencial y la cercanía del santo padre a la feligresía católica de Paraguay. "Las iniciativas de paz impulsadas tanto por Brasil, país hermano, así como por el Papa Francisco, cuya conmovedora presencia es fuente de inspiración para toda la humanidad", dijo entonces el mandatario ante la ONU.
Peña subrayó a medios italianos que su objetivo era cerrar la brecha entre América Latina y Europa con el eje central puesto en el comercio, aunque lamentó la falta de avances en la negociación por el acuerdo con la Unión Europea. "Paraguay no solo puede ser un buen socio, sino el mejor socio para Italia", indicó.
En su reunión con el cardenal Peitro Parolín, secretario de Estado del Vaticano, el presidente reveló que las conversaciones se enfocaron en la guerra en Ucrania y la escalada en Medio Oriente. Desde la Presidencia no confirmaron si Peña habló con Francisco y Parolín sobre la situación en Venezuela o el escenario que se abre en Argentina tras la elección de Milei. Tanto en Asunción como en Roma priman la expectativa y la cautela.
Acompañaron al presidente su esposa Leticia Ocampos y sus hijos, Beto Ovelar y César Diésel, titular la Corte Suprema de Justicia. Paraguay y la Santa Sede comparten varias características. Ambos reconocen a Taiwán y no a la República Popular China y otorgan un lugar central a la fe, pese a que la Constitución paraguaya reivindica la laicidad.
La comitiva paraguaya hizo un intercambio de regalos con el santo padre. El presidente le entregó un rosario de filigrana, un pesebre elaborado por artesanos de la comunidad originaria nivaclé, una canasta de chipa, una imagen de la vírgen de Caacupé tallada en palo santo y un poncho de "60 listas". Por su parte, Francisco obsequió a Peña una obra de bronce con la figura de una mujer con un niño en brazos dedicada a la misericordia.
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