El presidente Santiago Peña reivindicó la alianza histórica que Paraguay mantiene con Taiwán y descartó que el Gobierno vaya a ceder a las presiones de China para romper con la isla y establecer relaciones diplomáticas con Beijing. "Yo tengo una visión geopolÃtica, un triángulo geopolÃtico, que va de Washington a Jerusalén y va a Taipéi", aseguró durante su podcast, en el que conversó con cinco periodistas sobre diversos temas.
El mandatario dejó en claro que una apertura al mercado chino no implicaba necesariamente una ventaja para Paraguay, como reflejó un informe del Centro de Estudios Económicos de la Unión Industrial Paraguaya publicado en agosto, y por la propia experiencia de otros paÃses latinoamericanos -en particular de Centroamérica- que optaron por acercarse al gigante asiático en detrimento de Taiwán.
"Para mà tiene mucho más sentido cruzar el rÃo Paraná y tratar de conquistar una región de 220 millones de habitantes, la octava potencia más grande del mundo. O sea, yo tengo mi China acá al lado", dijo en alusión a Brasil. De hecho, Peña reveló que habÃa hablado con Lula da Silva sobre la relación con China.
"Vos querés que yo cruce el océano, que vaya a una civilización, porque China no es un paÃs, es una civilización de 5.000 años, y querés que trate de construir un vÃnculo con quien no tengo un tronco común, con quien no comparto una visión común del mundo", le retrucó Peña a su par brasileño, según contó a los periodistas.
La defensa de Peña llegó al mismo tiempo que ABC entrevistaba a Zhang Run, director general del Departamento de América Latina y el Caribe de la CancillerÃa china, quien insistió en que el "único obstáculo" para encarar relaciones plenas "consiste en que Paraguay todavÃa no ha reconocido el principio de una sola China", algo que en la práctica obligarÃa al Gobierno a quebrar la alianza con Taiwán.
Pese a las presiones constantes de Beijing, Peña relativizó los supuestos beneficios de sumarse a la órbita china. "Vos mirás todos los paÃses de América Latina que cambiaron de Taiwán a China y que cayeron en los brazos de la promesa del sueño chino: toditos están peor que Paraguay", explicó el presidente en su podcast.
Un caso paradigmático es el de Honduras, que en 2023 rompió relaciones con la isla para pasar a reconocer a China, con la esperanza de dinamizar su comercio. Sin embargo, los productores de camarón -un bien potencialmente exportable al mercado chino-, quedaron rezagados.
Un viaje a Taiwán y dos semanas para encontrar una respuesta
En Taiwán, pos productores hondureños tenÃan un mercado asegurado que pagaba buen precio, mientras China no avanzó en un acuerdo comercial para hacerles lugar. Peña, por su parte, no quiere que Paraguay corra la misma suerte.
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