El Instituto de Previsión Social (IPS) sigue sumido en la crisis financiera y ahora enfrenta denuncias por las pésimas condiciones laborales, lo que derivó en la renuncia de 50 médicos anestesiólogos. Los profesionales alegan un abandono total, a pesar de la promesa de Jorge BrÃtez de mejorar la situación del personal de blanco luego de recibir un aumento presupuestario de G. 192.907 millones.
Los profesionales denunciaron extensas jornadas de trabajo, sobrecarga asistencial y una brecha salarial considerable en comparación con colegas de otras instituciones públicas. "Merecemos condiciones laborales justas y equitativas, en igualdad con otros colegas que realizan las mismas funciones en el Estado, en todo el territorio paraguayo", dice parte del comunicado de los renunciantes.
Según explicaron, el conflicto se vincula a la ley 7137/2023, que regula la carga horaria y los salarios del personal médico dentro del Sistema Nacional de Salud. La norma establece un régimen de 12 horas semanales para los médicos permanentes y contratados que cumplen funciones asistenciales, pero aseguraron que en el caso del IPS no se respeta ese esquema.
Un anestesiólogo del Ministerio de Salud percibe G. 5 millones por 12 horas semanales, mientras que en el IPS los profesionales trabajan 24 horas semanales y cobran apenas G. 4,5 millones. Tras los descuentos, el ingreso efectivo ronda los G. 3,8 millones, una cifra que calificaron de insuficiente frente a la responsabilidad y el nivel de especialización que exigen sus tareas.
Los médicos sostuvieron que la situación actual provoca un éxodo constante de profesionales, muchos de los cuales optan por migrar al sector privado o directamente al exterior. Las condiciones de trabajo en los hospitales de la previsional se han vuelto "insostenibles", apuntaron, con guardias prolongadas y un número reducido de anestesiólogos para cubrir las intervenciones programadas y de urgencia.
La fatiga acumulada y la falta de respuesta institucional fueron los detonantes de la decisión colectiva de presentar la renuncia. Los profesionales esperan que la medida sirva para visibilizar una realidad que se arrastra desde hace años en los hospitales del IPS, sin una solución concreta. Por lo pronto, el gerente de Salud del IPS, Derlis León, convocó a una reunión para el próximo martes.
Recientemente, el Senado aprobó el proyecto de ley que amplÃa el presupuesto para el IPS a pedido de su presidente para mejorar las condiciones laborales de los profesionales y el servicio para los asegurados y jubilados. Sumado a todos estos problemas, la deuda total del IPS ya asciende a USD 991 millones, que data desde 2017.
Pero la crisis en no solo afecta a la previsional, sino también al Ministerio de Salud Pública, a cargo de MarÃa Teresa Barán, quien lleva una fuerte disputa con el CÃrculo Paraguayo de Médicos por supuestos casos de corrupción en su gestión y por la falta de recursos para los hospitales. Esta semana el gremio remitió una nota a la FiscalÃa sobre el supuesto uso indebido de recursos del Fondo Nacional de Recursos Solidarios para la Salud (Fonaress) y pidió dejar de habilitar hospitales de forma irregular.
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Los cuestionamientos a la gestión de Barán también provienen de sectores polÃticos, tanto de la oposición como del cartismo. Incluso, el propio senador oficialista Silvio "Beto" Ovelar sostuvo que su colega Antonio Barrios deberÃa ser el ministro de Salud, reflotando su postura de dar un golpe de timón en el gabinete del presidente Santiago Peña.
Por su parte, la ministra de Salud defendió la transparencia en el manejo de los recursos de la cartera y lamentó que los médicos "desinformen" a la ciudadanÃa. A la par, Barán solicitó un aumento presupuestario de USD 46 millones al Senado para cubrir salarios y aguinaldos. Sin embargo, la comisión de Hacienda y Presupuesto de la cámara alta no tuvo quórum y de momento el pedido no se hizo oficial.
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