En un movimiento que busca reconfigurar alianzas estratégicas, el presidente Santiago Peña y su par boliviano Rodrigo Paz, quieren reflotar Urupabol, el mecanismo de integración conformado por Uruguay, Paraguay y Bolivia, con la intención de convertirlo en un espacio de coordinación.
La iniciativa, que cobró fuerza en los últimos meses, apunta a fortalecer vÃnculos en un contexto donde los gobiernos de la región buscan nuevos alineamientos, aunque hasta el momento Uruguay no respondió formalmente a la propuesta.
Paraguay y Bolivia comparten una agenda común en temas neurálgicos como el desarrollo de la hidrovÃa Paraguay-Paraná, la concreción de la ruta bioceánica que conectará con puertos chilenos y la comercialización del gas boliviano, un recurso clave para la matriz energética paraguaya.
Durante 2024, Peña y el entonces presidente Luis Arce habÃan prometido acelerar proyectos de infraestructura, incluyendo rutas y corredores ferroviarios y fluviales, hoy son vistos como pilares de una integración fÃsica postergada por décadas.
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La inclusión de Uruguay en esta ecuación resulta vital por su desarrollo portuario y su acceso al RÃo de la Plata, lo que convertirÃa a Urupabol en un eje logÃstico. Sin embargo, Montevideo hoy no se ve alineado al mismo bloque que Paz y Peña, por lo que su adhesión a este club de los socios más chicos del Mercosur genera incertidumbre.
Mientras tanto, desde Asunción se trabaja en una hoja de ruta que incluye actuar conjuntamente en la ampliación del Fondo para la Convergencia Estructural del Mercosur (FOCEM) y abordar la lucha contra el narcotráfico, que afecta especialmente a la región chaqueña por donde ingresa cocaÃna procedente del paÃs altiplánico.
El impulso refundador de Urupabol no es nuevo. El bloque fue creado el 25 de abril de 1963 con la idea de mejorar el comercio y el intercambio cultural entre las tres naciones. Décadas después, ya en 2014, empresarios paraguayos reclamaron por los problemas en el tránsito de mercancÃas por la hidrovÃa, lo que llevó a la creación de una comisión especÃfica dentro del foro.
Sin embargo, la iniciativa quedó en pausa por más de diez años, hasta que en el marco de la reciente Cumbre del Mercosur celebrada en Foz de Iguazú, los cancilleres de los tres paÃses -Mario Lubetkin por Uruguay, Rubén RamÃrez Lezcano por Paraguay y Fernando Aramayo por Bolivia- mantuvieron una reunión para analizar la reactivación de Urupabol.
Al término de ese encuentro, Lezcano señaló que era "un buen momento para empezar a ver la situación", sobre todo por la importancia estratégica de la hidrovÃa como eje central para avanzar en la integración trilateral.
No obstante, los desafÃos son múltiples. Además de la coordinación con Uruguay, está pendiente definir una agenda común entre los miembros que se alineen con lo que algunos denominan "el tren trumpista" en la región, un término que alude a gobiernos de derecha o centroderecha.
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