La noticia de la muerte del papa Francisco fue recibida con relativa frialdad en Israel por la posición del pontÃfice en contra de la guerra en la Franja de Gaza. Francisco habÃa llegado a condenar la "crueldad" de los bombardeos israelÃes y hasta sus últimos dÃas mantuvo una conversación constante con el padre Gabriel Romanelli, al frente de la parroquia de la Sagrada Familia en el enclave palestino, donde el párroco recibe a refugiados internos en medio de la operación lanzada tras los ataques de Hamas a Israel en octubre de 2023.
La relación con el gobierno de Benjamin Netanyahu se fue degradando a medida que el Papa iba cuestionando el accionar de Israel en Gaza: incluso llegó a deslizar que el Ejército israelà podrÃa estar cometiendo genocidio en la Franja, una postura rechazada por el primer ministro. De hecho, en su último mensaje desde la basÃlica de San Pedro, el domingo con motivo de las Pascuas, Francisco pidió un cese al fuego, la liberación de los rehenes y "ayuda a la gente que tiene hambre y aspira a un futuro de paz".
El último gesto de Francisco a sus fieles, la aparición en la misa de Pascuas
Pero el mensaje ecuménico de Francisco nunca terminó de calar en Israel, gobernado por una coalición ultranacionalista que incluye a representantes de las facciones supremacistas judÃas y antipalestinas del espectro polÃtico local. El Papa intentó acercar a las partes durante su primera visita a Medio Oriente, en mayo de 2014, donde visitó Belén, en Cisjordania, y Jerusalén, con una visita al Muro de los Lamentos y al Yad Vashem, el museo que recuerda a las vÃctimas del holocausto.
Francisco invitó al entonces presidente israelà Shimon Peres y al lÃder palestino Mahmoud Abbas a rezar juntos en el Vaticano, algo que se materializó el 8 de junio. Pero menos un mes más tarde, Netanyahu autorizaba una operación aérea contra Hamas en Gaza que se extenderÃa hasta agosto de ese año, con un saldo de más de 2200 palestinos muertos, la mayorÃa civiles. Israel habÃa acusado a la organización terrorista de estar detrás del asesinato de tres jóvenes colonos israelÃes en Cisjordania.
Según la ONU, la Operación Margen Protector de ese año convirtió a 500 mil gazatÃes en desplazados internos, destruyó la infraestructura eléctrica y llevó la situación humanitaria al lÃmite de una crisis sin precedentes en la Franja. Al año siguiente, la Santa Sede reconoció a Palestina como Estado y Francisco recibió a Abbas en una audiencia privada, un gestó que cayó mal en Israel y que marcó un punto de no retorno en el vÃnculo.
Lo cierto es que el Papa no encontraba interlocutores dispuestos a rencauzar el proceso de paz en el lado israelÃ, sobre todo porque Netanyahu necesitaba a los partidos más extremistas para mantenerse en el poder. En marzo de este año, Francisco lamentó la violación al alto el fuego y la reanudación de los combates en Gaza, preocupado por la crisis humanitaria, pero la embajada israelà en el Vaticano condenó el mensaje papal y culpó a Hamas. "Israel toma medidas extraordinarias para minimizar el daño a los civiles", insistÃa el comunicado.
Sin embargo, Francisco sabÃa que los civiles sufrÃan los bombardeos israelÃes por sus conversaciones casi a diario con Romanelli, que incluso mantuvo durante su internación en el hospital Gemelli de Roma por una neumonÃa bilateral. "No podemos aceptar bajo ningún concepto el bombardeo de civiles", dijo en enero pasado en un mensaje a los diplomáticos acreditados en el Vaticano, entre ellos el representante israelÃ.
Quien despidió este lunes a Francisco fue el presidente de Israel, Isaac Herzog -una figura con cargo protocolar, que no pertenece al entorno de Netanyahu, pero igualmente a favor de la operación actual contra Hamas-, que describió al pontÃfice como "un hombre de profunda fe y compasión ilimitada". Si bien el Papa fue rotundo a la hora de condenar el antisemitismo, sus cuestionamientos a la polÃtica militar de Israel hicieron que se ganara la hostilidad de los sectores polÃticos más intransigentes que rodean al primer ministro.
Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas.