El expresidente argentino Mauricio Macri visitó anoche a Horacio Cartes en su casa de Asunción. Desde el entorno del líder colorado describieron el encuentro como una visita "de cortesía", ya que Macri había viajado a Paraguay para participar de la conferencia "Mentalidad Ganadora" en el centro de convenciones de la Conmebol, donde compartió escenario con Santiago Peña el lunes por la mañana.
En sus redes, Cartes aseguró que la reunión con el líder del PRO sirvió para "conversar sobre nuestras experiencias, intercambiar ideas y compartir una visión de futuro para nuestros países y la región". El reencuentro se hizo esperar: la última vez que se vieron fue en 2020, en plena pandemia, cuando Macri desembarcó en Asunción en medio de las restricciones sanitarias para ver su amigo y excolega.
Macri elogió a Santi y le hizo una broma a Cartes por la venta de Bobadilla
Sin embargo, la reciente visita adquiere otra dimensión por el momento que atraviesa la FIFA. Macri, expresidente de Boca Juniors y al frente de la Fundación FIFA, mantiene una relación política y personal con Gianni Infantino, cuya posición comenzó a ser cuestionada por distintas federaciones y sectores del fútbol internacional a raíz del fallido proyecto para privatizar la Copa del Mundo.
La crisis se profundizó en las últimas semanas, luego de que la UEFA, la AFC y la Concacaf rechazaran el FIFA Forward Enterprise (FFE), que pretendía vender participaciones en eventos deportivos de la organización. Acorralado, Infantino tuvo que dar marcha atrás para no poner en riesgo sus chances de un nuevo mandato.
Macri tiene buena parte de su capital político en el fútbol atado a la suerte del suizo. Su acercamiento a Infantino, iniciado en 2018, fue clave para su posterior desembarco en la Fundación FIFA y consolidó una alianza que le permitió mantener una fuerte inserción en la estructura internacional del fútbol.
Un dirigente deportivo paraguayo deslizó a LPO que la visita a Cartes es parte de una jugada de Macri para reforzar el contacto con la Conmebol. De hecho, Cartes mantiene una relación de años con Alejandro Domínguez, titular de la Confederación Sudamericana de Fútbol, mientras que Robert Harrison, también cercano al oficialismo colorado, conduce la Asociación Paraguaya de Fútbol.
La relación entre Cartes y Domínguez es una suerte de apoyo para Macri en medio de la creciente disputa por el futuro de Infantino. Cabe mencionar que Domínguez, además, ha tenido llegada a la administración Trump, lo que le permitió a Cartes acercarse a Marco Rubio, secretario de Estado de EEUU, durante la final de la Copa del Mundo.
"Si cae Infantino, cae Macri", resumió a este medio un importante dirigente de la Conmebol para graficar el nivel de dependencia política y de intereses que existe entre el expresidente argentino y el titular de la FIFA.
La última visita de Macri a Cartes se produjo en julio de 2020, apenas unos meses después de su incorporación a la estructura de la FIFA. La relación pasó posteriormente por un período de menor exposición pública luego de que Estados Unidos designara a Cartes como "significativamente corrupto".
El vínculo entre ambos, cimentado por un pasado compartido como dirigentes deportivos, tiene un antecedente político que conecta directamente a Cartes, Macri, la FIFA y el proyecto del Mundial 2030.
La crisis de Infantino amenaza la continuidad de Macri en la FIFA
En 2017, los entonces presidentes de Paraguay, Argentina y Uruguay -Cartes, Macri y Tabaré Vázquez- impulsaron junto a Infantino la candidatura conjunta sudamericana para organizar el Mundial 2030. La iniciativa permitió posicionar a Asunción como sede de uno de los actos inaugurales de la competencia.
El encuentro con Cartes ocurre después de que Domínguez ratificara su respaldo a Infantino, pese a la oposición de la Conmebol al FFE. En contrapartida, la FIFA dio luz verde a la idea de aumentar la cantidad de selecciones, de 48 a 64, un cambio que podría darle a Paraguay la chance de albergar una fase entera.
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El tipo está cagado en las patas porque sabe que se puede quedar sin nada...a eso fue a la casa de Cartes.
Raro que el gato no sepa nada... a ese sujeto lo votó gente en Argentina.
En fin, qué país de mierda que tenemos.