La inflación cerró 2025 en el 3,1%, cuatro décimas por debajo de la meta originalmente proyectada por el Banco Central del Paraguay. La cifra es auspiciosa, además, porque en 2024 se habÃa situado en un 3,8%. Con todo, los datos del BCP abrieron el debate al interior del gabinete, sobre todo por el aumento de los precios de la canasta básica que se registró a lo largo de este año.
"El 20 por ciento de los paraguayos gana el sueldo mÃnimo y el otro 20 por ciento gana por debajo del salario mÃnimo. Hay un 40 por ciento que está sacando tres palos para abajo, y una canasta para alimentar a una familia de cuatro personas cuesta dos palos cien. Entonces, el 70 por ciento del ingreso ya se va en alimentos. TodavÃa no pagaste educación, transporte o un fin de semana con entretenimiento", dijo Javier Giménez en Telefuturo.
El ministro de Industria y Comercio aseguró que el "gran desafÃo" para el Gobierno pasaba por "elevar el poder adquisitivo de la gente", más allá del programa de control de precios que prepara su par de EconomÃa, Carlos Fernández Valdovinos, quien mantiene una visión más optimista frente al "realismo" de Giménez.
En la conferencia que ofreció el lunes pasado, Santiago Peña habÃa abonado una tesis similar: que las ventas estaban aumentando porque el poder adquisitivo de los paraguayos también lo habÃa hecho, y entonces los empresarios aprovechaban para incrementar los precios. El Gobierno reconoce la dualidad por la que se mueve la sociedad, entre mayores ingresos para algunos sectores y el pluriempleo y la informalidad para muchos otros, pero sin intervenir para atacar las distorsiones.
Hasta el momento, el presidente prometió en un nuevo Código del Consumidor, mientras Basilio "Bachi" Núñez le encargó al titular de la Comisión Permanente, Colym Soroka, que convoque a una reunión multisectorial para que los empresarios "no se aprovechen de la situación", en alusión a la baja del dólar y el nulo impacto en las góndolas. No hay, a la vista, una estrategia ni medidas concretas, como un plan de "precios justos" que agitaban los legisladores oficialistas antes del receso parlamentario.
Pero el problema es estructural, reconocen en el Ejecutivo. Como muestra, un informe de la Comisión Nacional de la Competencia (Conacom) reveló que el 91% de la carne faenada se destina a la exportación y solo el 9% queda para el consumo interno. Además, según el organismo, tres empresas del sector concentran el 70% del mercado, lo expone la capacidad de los frigorÃficos de influir en la formación de precios.
Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas.