La decisión del Gobierno de levantar el tradicional desfile militar por la Independencia levantó una inesperada ola de repudios esta semana, y Pedro Alliana, presidente en ejercicio durante la estadÃa de Santiago Peña en Asia, tuvo que salir el sábado a la noche a anunciar que la medida se revertÃa.
"Convencido de la importancia de acompañar el sentimiento de miles de paraguayos en estas fechas patrias, he expresado al presidente Santiago Peña la necesidad de realizar el tradicional desfile militar y policial", escribió el vice en X. El mensaje incluyó un comunicado que repetÃa las mismas ideas: honrar la historia e insuflar el ánimo patriota.
Lo cierto es que la suspensión de la parada se habÃa convertido en un inesperado terreno de disputa polÃtica. El exmandatario Mario Abdo BenÃtez pidió al Ejecutivo que reviera su postura porque "Paraguay es un paÃs orgulloso de su historia". Los presidenciables de la disidencia, Arnoldo Wiens, Lilian Samaniego y Luis Pettengill también criticaron el levantamiento.
DÃas atrás, el ministro de Defensa, Óscar González, explicaba que la cancelación respondÃa a una estrategia operativa para que militares y efectivos de la PolicÃa Nacional se concentren en las tareas de seguridad -sobre todo en la búsqueda del joven desaparecido Almir de Brum- y ayuda a las comunidades afectadas por las inundaciones en el Chaco.
Apenas se conoció la medida, que González justificó en un pedido de los comandantes y el aval de Peña, incluso los cartistas reaccionaron, los diputados Rodrigo Gamarra y Alejandro Aguilera entre los primeros, aunque no fueron los únicos. Curiosamente le endilgaron la responsabilidad a la secretaria de Cultura, Adriana Ortiz, con acusaciones veladas de "wokismo" y crÃticas a "visiones ideológicas aisladas".
Un clima de descontrol en la PolicÃa marca el primer mes de Silguero como comandante
La SecretarÃa Nacional de Cultura aclaró que no tenÃa "injerencia en dicha decisión institucional" y tampoco formaba parte de la programación oficial de los festejos. Pero para entonces el daño ya estaba hecho. Al coro de indignados se sumaron opositores, colorados disidentes y oficialistas, y el Gobierno no quiso quedar como el gran señalado.
Alliana, ya en carrera por la presidencia de la República, contó este domingo que hubo una llamada con Peña, hasta hoy en Taiwán, con 11 horas de diferencia, para dar marcha atrás con la medida. El presidente le dijo que la condición para revertir la cancelación era que los militares en el interior no fueran desmovilizados. González aceptó, no sin contradecir su argumento inicial, y el vice irrumpió como el encargado de comunicar la buena noticia.
Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas.