En medio de una creciente tensión dentro de la Asociación Nacional Republicana (ANR), la dirigencia del partido frenó un plan para echar a la senadora Lilian Samaniego. Fuentes del coloradismo revelaron a LPO que desde Honor Colorado le pidieron a Horacio Cartes que no tomara represalias contra sus rivales políticos, ya que podría reavivar a sectores de la disidencia que acaban de procesar la noticia del levantamiento de las sanciones.
De cara a las elecciones municipales, una venganza sería una jugada riesgosa y a pérdida para el oficialismo. Lilian se mostró sorprendida esta mañana ante las versiones de una posible expulsión. "A la presidenta que asumió un partido quebrado política, económica y moralmente. A la presidenta que tuvo tres elecciones internas ¿A esa presidenta le van a expulsar?", se preguntó.
Envalentonado, el oficialismo no descarta una reforma constitucional para habilitar la reelección
Samaniego insistió en que sus críticas hacia Cartes se enfocaban en lo político y no en lo personal y se limitó a responder que la cuestión de las sanciones era una "decisión de los Estados Unidos". La senadora se reservó el tono acusatorio contra la conducción actual de la ANR, mientras Basilio "Bachi" Núñez, titular del Congreso, se encargó de decir ante todo micrófono que le pusieran cerca que había que mirar hacia adelante.
Un día antes de que Cartes recibiera luz verde desde Washington, Lilian había achacado la baja participación en las primarias coloradas de Ciudad del Este a que el partido no respeta al que piensa distinto y persigue a "correligionarios en las instituciones". Esta postura no es nueva: ya en 2023, la legisladora había declarado que la "situación inusual" de la ANR se originó con la gestión "sectaria" de Cartes.
Frente a este panorama, la recomendación interna de no cobrar venganza contra Samaniego parece ser un cálculo político para evitar una crisis mayor. Los sectores cercanos a Cartes parecen comprender que una expulsión podría ser contraproducente y polarizaría aún más al partido, dando nueva vida a una disidencia que, si bien es incómoda, hasta ahora no logró consolidar una alternativa de poder frente al cartismo, como aseguró a este medio un funcionario próximo al comando.
Este episodio de tensión interna se desarrolla en un momento clave para Cartes. La Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC) del Tesoro de Estados Unidos eliminó al líder de la ANR y a sus empresas de la lista de personas bloqueadas. Cartes celebró la medida y dijo que su nombre fue "limpiado", pero no le perdona a la senadora el supuesto lobby que hizo en su contra en EEUU. En septiembre de 2023, el exmandatario llegó a denunciarla por "persecución política".
La disidencia esperaba dar un batacazo en 2026 y desafiar el liderazgo de Bachi en el Senado. Lilian siempre recuerda el pacto con el cartismo para cederle la presidencia de la cámara, que Honor Colorado nunca cumplió. Pero nadie contaba en ese espacio con el factor sanciones. El hombre fuerte de Presidente Hayes no ve una amenaza inminente y, por lo tanto, tampoco la necesidad de disciplinar a sus compañeros de partido, que además lo han secundado no pocas veces con sus votos.
Una señal de eso es que Bachi dirigió su mordacidad a la oposición, pero no a la disidencia, y dejó flotando la posibilidad de impulsar una reforma constitucional que introduzca la reelección presidencial. Para ese proyecto que el cartismo probó -y falló-, volvió a lanzar, dejó remojar, pero nunca abandonó del todo, necesita discusión interna y apoyo de todas las facciones del Partido Colorado.
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