Un megaoperativo puesto en marcha en simultáneo por Paraguay, Brasil y Estados Unidos, desmontó este martes una red internacional de tráfico de armas que involucra a altos mandos militares paraguayos, como el excomandate la Fuerza Aérea Paraguaya Arturo González, y revela la penetración de las actividades ilícitas en el país. La Fiscalía de Paraguay aseguró que el negocio tenía como clientes principales al Primer Comando Capital (PCC) y al Comando Vermelho, dos grupos criminales brasileños.
El operativo Dakovo toma su nombre de la ciudad croata desde donde llegaban las armas que eran adulteradas (se borraban las marcas de su procedencia) en territorio paraguayo. La empresa International Auto Supply (IAS) del argentino Diego Dirisio oficiaba de importadora de más de 25.000 armas que venían de Croacia, Eslovenia, Turquía y la República Checa.
IAS, según confirmó la Secretaría Nacional Anti Drogas (Senad), operaba con un doleiro -como se conoce en Brasil a los cambistas de dólares en el mercado paralelo- de nombre Ricardo Morra, ya detenido, que trataba con otro cambista estadounidense. El director de comunicación de la Senad contó que Morra depositaba el dinero de la compra de armas en cuentas no mayores a US$ 5.000, mientras que el doleiro norteamericano se encargaba de pagar a los fabricantes europeos.
Al llegar al Paraguay, las armas eran autorizadas por la Dirección de Material Bélico (Dimabel) aunque no cumplieran con los estándares establecidos por la ley. Luego iban hasta Ciudad del Este para borrar la serie y finalmente dirigirse a Brasil. Dirisio, nexo del tráfico fronterizo, es considerado por Brasil como el contrabandista de armas más importante de la región.
En total se hicieron 20 Allanamientos en los departamentos Central y de Alto Paraná, otros 20 en seis estados de Brasil y uno en Kansas, EEUU. Además de Dirisio, el Ministerio Público señala a su pareja Julieta Nardi como cabecilla de la red criminal. La empresa había firmado un contrato de G. 11.000 millones con la Dimabel, que responde al Ministerio de Defensa, para la provisión de material explosivo de alta potencia.
Las investigaciones comenzaron en la Comisaría de Vitória da Conquista, en Bahía, en 2020, cuando dos personas fueron detenidas en el acto en posesión de 23 pistolas de origen croata y dos fusiles con signos de manipulación, además de municiones y cargadores. El Grupo de Investigaciones Sensibles de la Policía Federal de Bahía descubrió el esquema y comunicaron a las autoridades de Paraguay para que coordinaran al menos 20 procedimientos liderados por fiscales, agentes de la Senad y de la Policía Nacional.
Hasta el momento, la detención más sonada es la de Arturo González, cuyo domicilio fue allanado hoy. En su casa se encontraron G. 300 millones, un cheque de G. 700 millones y otras evidencias que lo involucran en la trama. También quedaron detenidos el ex director del Registro Nacional de Armas, Bienvenido Fretes; el exdirector de la Dimabel, José Antonio Orué; la exjefa de División de Importación de Dimabel, Josefina Cuevas y; la exasesora jurídica del Registro Nacional de Armas, Cinthia María Turro Braga.
Además fueron detenidos Morra, Mercedes Ocampos, Eliane Marengo (dueña de una empresa dedicada a proveer materiales de seguridad), Manuel Antonio Gómez, Paulo Fines Ventura, Arnaldo Cubas, Angel Flecha, Aldo Cantero y Julio Cubas, todos ellos civiles que participaban del entramado delictivo. El ministro de Defensa, Óscar González, mostró el caso como un ejemplo de tansparencia, pese a que los uniformados que formaban parte del negocio.
A finales de octubre, el ministro de Justicia de Lula, Flávio Dino, llegó a Asunción para cerrar un acuerdo para fortalecer el comando bipartito que trabaja en la frontera entre Pedro Juan Caballero y Ponta Porã. La preocupación de Brasil pasa por la expansión del PCC y otras organizaciones criminales en la región. Para cuando se concretó la visita del funcionario brasileño, el operativo Dakovo ya estaba en funcionamiento.
Se estima que desde el inicio de las investigaciones, la empresa IAS habría importado alrededor de 43.000 armas a Paraguay, moviendo alrededor de 240 millones de dólares en tres años. Durante ese período se realizaron en territorio brasilero 67 incautaciones, totalizando unas 659 armas identificadas. Las incautaciones se produjeron en diez estados: Río Grande del Sur, Santa Catarina, Paraná, Mato Grosso del Sur, San Pablo, Río de Janeiro, Minas Gerais, Espíritu Santo, Bahía y Ceará.
Solo en Paraguay se desarrollan 23 procedimientos para efectivizar las órdenes de detención con fines de extradición, registros de inmuebles y órdenes de detención nacionales. Según información del Ministerio Público, Dirisio será extraditado a EEUU por pedido de las autoridades de ese país. El Departamento de Seguridad Nacional estadounidense fue clave en el operativo.
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