El presidente Santiago Peña enfrenta una situación complicada por la división y el internismo que sacuden a Honor Colorado, lo que podrÃa arriesgar la gobernabilidad. Mientras tanto, los diputados y senadores del oficialismo vienen reafirmando su lealtad hacia Horacio Cartes y el movimiento en una señal de "chake" al mandatario, que en la práctica buscan congraciarse con una dirigencia molesta por los ninguneos.
El propio titular del Congreso, Basilio "Bachi" Núñez reconoció la "falta de coordinación" entre el Congreso y el Ejecutivo, una declaración impensada hasta hace poco. Peña prometió que vetará el proyecto que crea el ministerio de la familia si la bancada cartista lo aprueba en el Senado, y ayer miércoles logró que se frenara el intento para dotar de más fondos al Incan. Gustavo Leite está detrás de ambas propuestas.
Bachi insiste en el ministerio de la familia y Peña minimiza la grieta con la bancada oficialista
"SÃ, existe cierto distanciamiento de algunos senadores con Peña. Pero no hay una decisión de llevar adelante un juicio polÃtico porque no tienen los votos y porque en realidad le están haciendo el chake para que se alinee más a sus pretensiones", comentó un dirigente de peso del Partido Colorado a este medio. La idea de hacerle un juicio polÃtico al presidente viene de la oposición, pero un sector del oficialismo está dejando que corra para ver las reacciones.
Lo cierto es que algo no fluye y el Legislativo corre riesgo de volverse un campo de batalla. El propio Peña abortó el proyecto de Leite para el Instituto Nacional del Cáncer porque, según el Ejecutivo, el Ministerio de EconomÃa no sabe de dónde sacar los recursos -G. 304.000 millones- y por eso necesita más tiempo. La negativa del mandatario vino después de que Leite le advirtiera que no retirarÃa la propuesta sobre el ministerio de la familia.
En la Cámara de Diputados también se da un juego más o menos velado de presión a los miembros del comando polÃtico de Honor Colorado y al gobierno de Peña. Hay una cuestión no menor que explica este giro y que la dirigencia sabe desde hace rato: no existe parlamentario del oficialismo que haya logrado acceder, a casi dos años de mandato de Peña, a espacios o cupos en el Gobierno central.
"Peña está sacando las uñas y quiere que a Bachi y otros legisladores les quede claro que él es el presidente. Sabemos que algunos diputados juegan a desmarcarse del cartismo y de Peña para meter presión. Pero la incertidumbre debilita el partido, eso es lo peor de todo", dijo un dirigente de Itapúa a LPO.
En las bases coloradas circula la versión de un eventual juicio polÃtico contra Peña, aunque en rigor se trata un fantasma que ha perseguido a todos sus antecesores. Sin embargo, las bases confirman que la bajada de lÃnea comunicada por sus lÃderes regionales pasa por blindarlo "hasta donde se pueda" para no provocar una inestabilidad económica y no incendiar el partido.
Hoy en dÃa nadie en el Partido Colorado está dispuesto a sacrificar a Peña sin un objetivo claro, pero la dirigencia y los legisladores empujan por una mayor apertura del Ejecutivo. Cabe mencionar que la hipotética destitución del presidente deberá esperar el cumplimiento del mandato constitucional de dos años y seis meses, lo que evitarÃa llamar a elecciones. Este detalle hace entender a las bases coloradas que el cartismo en el Congreso quiere concesiones y no la cabeza del mandatario.
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