Tras el encontronazo de la semana pasada, y en la víspera de las elecciones municipales, el presidente en ejercicio, Pedro Alliana, y el titular del Partido Colorado, Horacio Cartes, se reunieron este viernes para calmar a las bases.
La posible ruptura dentro del movimiento, producto de la indefinición de la dupla presidencial, tenía nerviosa a la dirigencia, enfocada en la campaña e igualmente inquieta por las fricciones en la cúpula.
De acuerdo a una fuente de la Junta de Gobierno de la ANR, durante la charla entre Cartes y Alliana se acordaron como prioridades "trabajar por la salud y fortalecer el trabajo electoral" de cara al 4 de octubre.
Lo cierto es que la foto del abrazo llegó justo a tiempo para bajarle el tono a las indirectas entre distintos sectores del oficialismo, cuando Honor Colorado necesita apaciguar los ánimos para no perder el foco de las municipales y cumplir con el objetivo de pintar de rojo la mayor cantidad de distritos de los 263 existentes en el país.
Ayer jueves, el presidenciable del cartismo llamó a sus correligionarios a "dejar la telenovela y bajar a la trinchera", o en criollo, a acompañar los trabajos en territorio y no desde la pantalla de sus celulares o los medios, muchas veces con declaraciones estridentes o que poco aportan a la paz interna del movimiento.
El mensaje también fue respondido por el presidente del Congreso, Basilio "Bachi" Núñez, que fue a visitar al líder de Honor Colorado, a quien supuestamente encontró trabajando en la campaña para las municipales. "El Partido Colorado está unido y con las estructuras listas", dijo el dirigente chaqueño. También le hizo un guiño al vice.
"Pedro Alliana es un hijo de Horacio Cartes. No existe quiebre, quiebre vamos a ver en la oposición", desafió Bachi. La prédica a favor de la unidad llegó en un día difícil para el oficialismo, con la condena a ocho años de cárcel para el exsenador Hernán Rivas, apañado por Honor Colorado a pesar de las evidentes sospechas sobre su título falso de abogado.
Pero no todo es concordia dentro del coloradismo. Uno de los espacios donde más crecieron las presiones es el Consejo de Gobernadores, liderado por César "Cesarito" Sosa, gobernador de Guairá, y su colega de Caaguazú, Marcelo Soto, quienes cruzaron al senador Carlos Núñez Agüero, que acusó a los jefes departamentales de "ladrones" y enriquecerse con el programa Hambre Cero.
"Llamar ladrones, sinvergüenzas y bandidos a quienes ejercemos una función pública no es fiscalizar. Es descalificar. Y una acusación de esa gravedad exige algo más que la comodidad de pronunciarla desde una banca parlamentaria: exige pruebas, nombres, hechos y responsabilidad", sostuvieron en un comunicado conjunto.
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Los gobernadores también aclararon que los fueros "que la Constitución concede no son un cheque en blanco para la ofensa ni una exención frente a la responsabilidad de las palabras". Soto aseguró que la ofensiva contra el bloque de gobernadores nace del temor de algunos legisladores que buscan permanecer en sus bancas más allá de 2028.
A días de las municipales, las bases tienen la atención puesta en sus territorios, pero ya anticipan una guerra a cielo abierto por los cargos de diputados, senadores y gobernadores.
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- 1Hace 51 minutos10:55Si no se ponen de acuerdo rapido gana mas fuerza la oposicion, espero que resuelvan a la brevedad las pequeñas diferencias.