El expresidente Horacio Cartes sopló las 70 velitas este domingo en la Junta de Gobierno y, lejos de ser un acto protocolar, la convocatoria multitudinaria funcionó como la primera gran cumbre de alineamiento general tras el espaldarazo conseguido por Honor Colorado en las internas del 7 de junio.
A mitad del mandato de Santiago Peña -que retrató a Cartes como un "lÃder con una visión inquebrantable" en su saludo por X-, el jefe de la ANR aprovechó su cumpleaños para apurar a sus correligionarios. Con el aparato partidario unificado bajo su mando, Cartes agarró el micrófono y lanzó un ultimátum a la tribuna: "Hay que hacer. Ya no bastan ni las palabras ni las promesas, es hora de que entremos a la cancha y tenemos que producir resultados".
Peña evalúa nuevos cambios en el gabinete y Cartes quiere a Miguel Olmedo en Salud
La bajada de lÃnea fue un llamado explÃcito a volcar toda la maquinaria sobre Asunción para asegurar la victoria de Camilo Pérez. Para la cúpula de Honor Colorado, la capital es un test necesario donde se medirá la vigencia de su hegemonÃa frente a la oposición y la disidencia a un año de las primarias presidenciales.
Cartes llegó a 25 de Mayo desde su mansión sobre la avenida España. Allà recibió a los invitados para un agasajo privado, entre ellos Peña y el vicepresidente Pedro Alliana. En la casa de los colorados también hubo banquete republicano y Cartes bailó con sus seguidores, fue aplaudido por parlamentarios, ministros y presidentes de seccionales y se despachó contra sus crÃticos.
El exmandatario facturó las especulaciones que circularon meses atrás sobre su estado de salud. Lejos de minimizar la operación que atravesó, Cartes les avisó a quienes querÃan verlo muerto que vivirÃa "140 años". La humorada, celebrada por los presentes, clausuró cualquier debate sobre la sucesión o la fragilidad de su liderazgo y dejó en claro que hay conducción para rato y el control territorial sigue centralizado.
"Sin la dirigencia no hay 2028": la advertencia de Cartes a Peña por los espacios en el Gobierno
La orden de asegurar los resultados en las urnas fue recogida por los militantes y la dirigencia, que ahora tendrán que conciliar la estrategia con los equipos de la disidencia, diezmados por las internas y eclipsados por la performance cartista. También fue un llamado de atención al gabinete de Peña. El presidente proyecta cambiar algunos ministros, mientras la puja interna por los espacios para las bases sigue irresuelta.
Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas.