Un grupo de al menos cinco personas armadas ingresó este lunes a la propiedad incautada al capo uruguayo Sebastián Marset en Santa Cruz, Bolivia. La vivienda, una mansión que habÃa sido confiscada tras su captura a mediados de febrero, se encontraba bajo custodia policial y fue tomada por los asaltantes, quienes redujeron a dos agentes que vigilaban el lugar.
El hecho se produjo en paralelo a otras diligencias vinculadas al caso. Ese mismo dÃa, autoridades bolivianas realizaron la apertura de cajas fuertes halladas en galpones asociados a Marset, cuyo contenido generó sorpresa, ya que ambas estaban completamente vacÃas al momento de la inspección.
La FiscalÃa todavÃa no dio detalles del asalto, pero informó que los asaltantes -todos ellos extranjeros- maniataron a los dos policÃas de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico y enfilaron para una de las habitaciones de la casa, de donde se llevaron objetos que aún no fueron revelados. Como respuesta, el Gobierno del presidente Rodrigo Paz ordenó el traslado de los colaboradores de Marset que habÃan sido atrapados a cárceles de máxima seguridad.
Bolivia asesta otro golpe a la estructura de Marset y EEUU le rechaza la libertad bajo fianza
Marset fue detenido el pasado 13 de marzo en Bolivia, tras permanecer prófugo desde 2023 y movilizarse por varios paÃses de la región. Considerado uno de los principales referentes del denominado "Primer Cartel Uruguayo", era objeto de investigaciones internacionales por su presunta participación en redes de narcotráfico.
Tras su detención, el ahora procesado fue trasladado a Estados Unidos, donde ya compareció ante un juez federal en el estado de Virginia. En su audiencia inicial, el 20 de marzo, la FiscalÃa formalizó cargos por conspiración para el tráfico internacional de cocaÃna y lavado de dinero, y el tribunal resolvió mantenerlo en prisión preventiva.
La decisión se basó en el riesgo de fuga, teniendo en cuenta sus antecedentes y la estructura logÃstica que manejaba. En caso de avanzar a juicio, se prevé un proceso extenso con presentación de pruebas reunidas por agencias como la DEA y otras entidades de seguridad de la región.
Por otro lado, existe la posibilidad de que Marset opte por un acuerdo con la FiscalÃa, lo que implicarÃa admitir los cargos a cambio de una eventual reducción de la pena. Este mecanismo también contempla la provisión de información sobre la organización y sus operaciones.
En el marco de la investigación, los fiscales Anthony T. Aminoff y Catherine Rosenberg sostienen que Marset habrÃa canalizado ganancias millonarias a través de entidades financieras en Estados Unidos y Europa, con la participación de su entorno cercano, incluido Federico Santoro.
Santoro, señalado como financista de la estructura, fue condenado en julio de 2025 a 15 años de prisión por lavado de activos, luego de llegar a un acuerdo judicial. Según el expediente, habrÃa movilizado más de once millones de dólares a través del sistema bancario estadounidense.
En la acusación se describe a Marset como un actor con capacidad de operar envÃos de gran escala, con cargamentos que alcanzarÃan decenas de toneladas de cocaÃna. Paralelamente, el procesado incorporó a su defensa a un exfiscal estadounidense, Gene Rossi, para su estrategia judicial en Virginia. La próxima audiencia está fijada para el 1 de abril.
Mientras tanto, en Paraguay se habla de investigaciones vinculadas al caso, que supuestamente incluyen el análisis de información sobre el funcionamiento de la red y posibles conexiones en distintos niveles. Las autoridades estarÃan manejando datos sobre volúmenes significativos de droga enviados al exterior y sobre el rol logÃstico que habrÃa tenido el paÃs en estas operaciones.
Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas.