El vicepresidente Pedro Alliana pasó por Canindeyú, un departamento donde hoy se libra una intensa disputa por el poder local entre la diputada Cristina Villalba y el ministro de Deportes, César "Tigre" RamÃrez, con el gobernador Nelson MartÃnez jugando un rol secundario.
El departamento fronterizo con Brasil cuenta con 16 municipios, la mayorÃa bajo la hegemonÃa de Honor Colorado. Pero la principal amenaza para el cartismo se concentra en Saltos del Guairá, hoy bajo fuerte presión opositora, particularmente del Partido Democrático Progresista (PDP), liderado por Carlos César Haitter.
El desgaste de Villalba obligó al oficialismo a acotar su participación en actos polÃticos. Cada aparición pública se organiza con bajo despliegue para evitar nuevas crÃticas contra la legisladora, señalada de "traidora" por no haber reclamado a Santiago Peña la restitución de los USD 8 millones en compensación por la desaparición de las cataratas.
Ese malestar, sumado a la cuestionada gestión del intendente Héctor Morán, terminó desplazando el eje polÃtico de la capital de Canindeyú hacia Curuguaty, bastión del Tigre RamÃrez, que ya trabaja para instalar a su hermano, el hoy intendente Walter PÃo RamÃrez, como futuro precandidato a la gobernación.
Mientras tanto, en La Paloma del EspÃritu Santo, histórico enclave polÃtico de Villalba, el clan familiar acelera el plan sucesorio. La hija de la diputada, Silvia Abente Villalba, actual funcionaria de Itaipú, se prepara para disputar una banca en el Congreso.
La comuna permanece bajo administración de Cristóbal Villalba, hermano de Cristina, mientras Marcelo Villalba ya se mueve de cara a las próximas internas partidarias.
En la capital departamental, el cartismo continúa dividido y perfila al menos tres candidaturas para el 7 de junio. Entre los anotados aparecen el presidente de la Junta Municipal, Claudio González, el concejal departamental Nelson Quintana y el empresario Juan Alberto "Tito" Rojas.
Rojas es quien corre con mayores chances de quedarse con la chapa oficialista. Sin embargo, su figura no convence del todo a Villalba, que volvió a jugar a varias puntas: se muestra públicamente con Quintana, pero al mismo tiempo sostiene polÃticamente a González.
Con ese escenario de fragmentación y desgaste, el Partido Colorado buscará, con la presencia de Alliana, teñir de rojo nuevamente Saltos del Guairá para evitar que la capital departamental caiga en manos de la oposición.
En el oficialismo admiten que el vacÃo de liderazgo en el municipio y el creciente enojo de los comerciantes por el abandono del Gobierno central abrieron una ventana inédita para el avance opositor en uno de los principales bastiones fronterizos del cartismo.
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