Francisco Luis Correa Galeano, testigo clave en la investigación del crimen del fiscal paraguayo Marcelo Pecci, apareció muerto esta madrugada en su celda de la prisión colombiana de La Picota. Su asesinato sacudió los cimientos de la causa. Correa Galeano, conocido como el "cerebro" detrás del operativo que terminó con la vida del fiscal antidrogas, fue apuñalado en una riña dentro del penal ubicado en Bogotá.
Aunque la versión oficial apunta a un conflicto interno, en círculos judiciales se sospecha de un ajuste de cuentas para silenciarlo. Un "memo" que circula en medios colombianos señala a Samuel Zuleta Márquez, otro recluso vinculado a una organización paramilitar, como presunto autor del homicidio. La muerte de Correa Galeano se produce en un contexto delicado, ya que el testigo estaba negociando beneficios a cambio de brindar detalles sobre los autores intelectuales del asesinato de Pecci.
En mayo de 2024, Correa había sido condenado a seis años de prisión por portación ilegal de armas y amenazas a funcionarios. En el marco del preacuerdo con la Fiscalía de Colombia apuntó al expresidente Horacio Cartes y al presunto narcotraficante Miguel Ángel Insfrán, alias "Tío Rico", como supuestos responsables de haber ordenado el magnicidio del fiscal. La causa principal por el crimen de Pecci tiene como condenados a los hermanos Andrés Felipe y Ramón Pérez Hoyos, quienes recibieron penas superiores a 25 años de cárcel.
La pareja de Andrés, Margareth Chacón Zúñiga, fue sentenciada inicialmente a 39 años, aunque se le redujo la condena a 35 años tras un acuerdo judicial. Otros implicados, como Wendre Still Scott Carrillo y Marisol Londoño Bedoya, recibieron sentencias de 23 años y seis meses. Los Pérez Hoyos y Chacón Zúñiga desacreditaron sus declaraciones en entrevistas realizadas el año pasado y dijeron que Correa Galeano mentía sobre el rol de Cartes e Insfrán.
Sin embargo, la contradicción entre las declaraciones iniciales de Correa, en las que negaba conocer a los autores intelectuales, y su posterior acusación contra Cartes e Insfrán dejó grietas en el proceso judicial. El fiscal de Asuntos Internacionales de Paraguay, Manuel Doldán, calificó el asesinato de Correa como un golpe a la causa, aunque sostuvo que sus aportes están documentados.
"Las pruebas ya fueron incorporadas al expediente y están a disposición de los investigadores", afirmó Doldán. Por su parte, Francisco Bernate, abogado de la familia Pecci en Colombia, responsabilizó a las autoridades penitenciarias por el crimen. "Sacaron a Correa del espacio de protección especial y lo enviaron a una prisión común, donde su vida corría peligro", denunció.
Turrini rompió el silencio y dijo que la orden de matar a Pecci salió de la Agrupación Especializada
El abogado recordó que el testigo estaba próximo a negociar medidas alternativas a la prisión tras confirmar su condena. Por su parte, Cecilia Pérez, exministra de Justicia y actual abogada de la viuda del fiscal asesinado, Claudia Aguilera, lamentó el asesinato y recordó que aún queda pendiente la revisión de un teléfono de Pecci en poder de Estados Unidos.
"Correa había mencionado que ese dispositivo contiene información clave sobre los autores intelectuales del crimen", subrayó Pérez, quien dejó abierta la posibilidad de nuevas revelaciones en un caso que sigue rodeado de sombras.
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