El ministro de la Corte Suprema, Luis MarÃa BenÃtez Riera, está sospechado de cambiar las reglas para mantener en el Poder Judicial a su esposa, MarÃa Verónica Lina Sienra Bertón, actual directora de un área clave. Mientras tanto, Alberto MartÃnez Simón, presidente del máximo tribunal, también está en la mira debido a la emisión de un dictamen que autoriza a su hija a seguir cobrando sin trabajar.
En 2011, cuando estaba al frente de la Corte, BenÃtez Riera impulsó la creación del cargo de directora general de GarantÃas Constitucionales, que luego ocuparÃa su cónyuge con un sueldo superior a los G. 22 millones mensuales.
La situación se agravó al descubrirse que, para desempeñar dicho rol, la funcionaria no contaba con el tÃtulo universitario de abogada que el cargo parecÃa exigir, lo que desató pedidos de investigación. El caso fue destapado por el medio especializado El Observador.
Nakayama trató de burro a MartÃnez Simón y le pidió que renuncie a la Corte
Sienra Bertón habÃa declarado ante la ContralorÃa tener solo grado académico secundario, y la Corte Suprema no pudo hacer más que admitir que la anotación de "universitaria" en su legajo fue un "error involuntario" para salvarla ante una serie de irregularidades.
Ante la falta de pruebas que acrediten su formación, el Poder Judicial optó por una defensa legal que sostiene que la idoneidad para el cargo no se identifica necesariamente con un tÃtulo, basándose en su extensa trayectoria de más de 30 años en la institución.
La postura oficial de la Corte, respaldada por dictámenes, argumenta que la Dirección General de GarantÃas Constitucionales tiene un carácter meramente administrativo y no jurisdiccional, por lo que no exige una profesión reglamentada. La validez del nombramiento, insiste el máximo tribunal, se rige por la confianza y no por concurso.
La oposición ve en el caso un claro acto de nepotismo y un "dictamen a medida" para beneficiar a la familia de BenÃtez Riera. Una fuente de la Corte mencionó a LPO que los ministros manejan la Corte como si fuera una despensa. "Ellos desean que se les dé un trato señorial, realmente piensan que son una Corte del siglo XV. La carrera judicial en Paraguay es muy familiar, es común ver que magistrados sean parientes", aseguró.
Las supuestas maniobras discrecionales también salpican a MartÃnez Simón, ya que su nuera AnalÃa Belén Carrillo ServÃn goza de una licencia con goce de sueldo desde hace al menos dos años para realizar estudios de capacitación en Europa, mientras continúa percibiendo un salario mensual de G. 11.160.000. El sueldo representa un ingreso anual de aproximadamente G. 150.800.000 sin prestar servicios efectivos.
La Corte acaba de emitir el Dictamen N° 35, firmado por el director interino de Asuntos JurÃdicos, Samir Armele, para defender la legalidad del permiso. El documento sostiene que la licencia "no es un beneficio creado para una persona determinada", sino que se enmarca en la Acordada N° 1.679/2022, que permite a cualquier funcionario con al menos dos años de antigüedad acceder a permisos con goce de sueldo para capacitación.
Además, en el dictamen se enfatiza que la autorización fue concedida por el Consejo de Superintendencia, un órgano colegiado, y que las resoluciones no fueron firmadas por MartÃnez Simón, quien ya no integraba el Consejo al momento de la renovación en 2025. "Lo que me apena de Samir Armele es que al fin y al cabo a él nomás le van a quemar, le van a destituir y en la Corte todo va a quedar igual", lamentó una funcionaria del Poder Judicial.
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